N+1 SYZ mantiene la prudencia en sus carteras


En la firma de banca privada N+1 SYZ, consideran que el escenario macro no es recesivo a nivel global pero mantienen la prudencia en sus inversiones. Así, tienen una exposición cauta a renta variable, con bastante peso en EEUU y han reducido la beta de las carteras. Además, en el último mes y medio, han disminuido el peso en activos de riesgo que no son renta variable, vendiendo sus posiciones en materias primas y en convertibles. En cuanto a renta fija, tienen una exposición alta a renta fija española, pero han recortado la duración y han vendido los bonos con vencimientos más largos de tres años. Como medida para cubrir un posible escenario negativo en Europa, mantienen en cartera exposición a dólar y oro.

N+1 SYZ asesora a clientes de banca privada en España por valor de 600 millones de euros. La firma, dirigida por Alfonso Gil, es el resultado de la alianza entre la española N+1, la entidad suiza Banque SYZ y distintos socios, provenientes de la banca privada de La Caixa, que pusieron en marcha este proyecto a finales de 2010.

En su comentario semanal, los expertos de la firma aseguran que, una vez que Hollande ha ganado las elecciones francesas, “debemos enfrentarnos a la difícil tarea de conjugar austeridad con crecimiento y pensar en cómo puede afectar al mercado. Sentimos defraudar las expectativas de los optimistas, pero creemos que Angela Merkel ha atado a Europa muy bien a la austeridad, y creemos que, como mucho, podríamos añadir al compromiso actual un diferimiento en el tiempo y añadirle un paquete de gasto para estimular el crecimiento”.

Así, consideran que el futuro para Europa pasa por una combinación de austeridad y crecimiento, pero no sólo de este último factor. “No debemos esperar un cambio drástico en la aproximación europea a la crisis desde la austeridad hacia el crecimiento. En el mejor de los casos se podría conseguir un retraso en el tiempo marcado para cumplirlo, la flexibilización de los posibles usos del ESM (el fondo de rescate europeo que entra en vigor en junio) y la creación de algún vehículo de inversión en los países periféricos. Además, es posible que se diseñe una agenda europea de reformas estructurales para conseguir que toda Europa se haga más competitiva”, explican.

En cuanto a España, recuerdan que los problemas que acumula el país son de desempleo, falta de crecimiento, una crisis financiera, déficit y gasto político desmesurado. “Si se intenta atajar la crisis paso a paso, el resto de los problemas seguirán saltando a la palestra de los mercados”, dicen. Por tanto, consideran importante que el Gobierno publique una hoja de ruta con un plan global que tranquilice a los mercados y demuestre que lo que se está haciendo no es improvisado, sino que tiene como objetivo la austeridad para hacernos económicamente viables, y que las reformas estructurales buscan recuperar competitividad y que el crédito fluya al mercado a través del sistema financiero.

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