Mobius: “Filipinas debería ser capaz de reconstruirse y, con ello, el crecimiento podría recuperarse”


En medio del que posiblemente sea la peor catástrofe natural de su historia, Filipinas sigue evacuando a las víctimas y contabilizando las pérdidas materiales y humanas. Al margen de los efectos visibles que ha tenido el tifón Haiyan sobre este país del Pacífico, el presidente de Templeton Emerging Markets Mark Mobius dedica una entrada de su blog a evaluar el impacto económico que podrá tener sobre el país.

El gurú de Franklin Templeton Investments comienza su análisis fijándose en la bolsa filipina, que había sufrido ventas en los primeros momentos de la catástrofe. “Todavía creemos en el gran potencial de Filipinas y consideramos que, aunque no sea fácil, la nación podrá recuperarse y lo hará”, afirma.

Aunque Mobius señala que de momento es difícil calcular el impacto económico de la tragedia –se limita a afirmar que los daños alcanzarán los miles de millones de dólares- recoge la opinión del consenso de que el país podría despedirse de 2013 con un crecimiento del 6,8% del PIB, “más elevado que las proyecciones de crecimiento de Indonesia, Vietnam, Tailandia o Malasia para este año”. El gurú recuerda que el impacto que tuvo la tormenta Sandy sobre la costa este de Estados Unidos se tradujo en un 1% del PIB del país. “Dado que se trata de una economía mucho más pequeña, es probable que el impacto económico sobre Filipinas sea de lejos mucho más severo que aquella tormenta”, aunque expresa su convicción de que el impacto tendrá corta duración, poniendo por ejemplo la capacidad de recuperación que mostró Tailandia después de sufrir el tsunami de 2004 y las inundaciones de 2011.

“Filipinas debería ser capaz de reconstruirse y, con ello, creemos que el crecimiento podría recuperarse”, continúa Mobius, que pone el acento en las divisas que están repatriando al país los filipinos que trabajan en otras partes del mundo, especialmente en Estados Unidos, Oriente Medio y Europa; en lo que va de año, ya se han repatriado más de 14.000 millones de dólares. Estas remesas “son muy importantes para la economía y deberían ser un factor de recuperación”.

La política monetaria también tiene un lugar en este análisis. El experto muestra su convicción de que el país “debería tener suficiente flexibilidad para responder a cualquier efecto colateral del tifón” y recuerda que el pasado mes de octubre el banco central de Filipinas rebajó los tipos de interés hasta un mínimo histórico del 3,5%, “aunque podría haber margen para moverlos más abajo si los legisladores lo estiman apropiado”.

Asimismo, el experto en emergentes recuerda los esfuerzos que ha hecho el país en los últimos años para “acelerar el crecimiento económico, el progreso social y el desarrollo cultural en la región”, así como para promover la paz y la estabilidad en el país y la región. “Desde hace algún tiempo, hemos tenido confianza en las perspectivas para Filipinas, de quien pensamos que tiene un potencial significativo”, al beneficiarse también el país de la externalización de fábricas de otros países circundantes.

Por último, en la entrada de su blog Mobius no se olvida de mencionar las reformas estructurales que ha implementado el presidente filipino, Benigno Aquino, para atraer a inversores extranjeros, que ha sido premiada con un rating de grado de inversión para la nación. “Esta reciente calamidad, y su habilidad para devolver a Filipinas a los negocios, marcarán un verdadero test para Aquino, y podría llevar a reformas más extensas y progreso que podrían demostrar finalmente ser beneficiosas para la economía”, concluye el gurú.

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