Mitos y realidades sobre la renta fija emergente, el mercado estrella del momento


Los vientos soplan a favor de los mercados emergentes en el arranque de año y los inversores están aprovechando la ocasión para ser optimistas. Y dentro de este apetito por países no desarrollados, el mayor interés está en la renta fija. Según datos de Morningstar, en lo que va de año los inversores europeos han entrado en fondos categorizados como Global Emerging Markets Bond por valor de 5.572 millones de euros. ¿Qué debe saber el inversor interesado en este nicho de mercado? Serena Galestian, especialista en renta fija de Insight Investment (parte de BNY Mellon IM), explica los mitos y realidades del sector.  

1- Qué mueve el mercado: Fed y valoraciones 

La Reserva Federal sigue siendo el monometro que marca el ritmo de los mercados emergentes. En 2018 el banco central estadounidense estaba en la senda del ajuste monetario y el coste de capital a nivel mundial aumentaba. Es, según explica Galestian, uno de los motivos por los que la renta fija emergente lo hizo tan mal el año pasado. Ahora, y desde la primera reunión del año, la Fed ha cambiado su tono radicalmente hasta volver a una postura acomodaticia en reacción a una economía estadounidense más tibia. En consecuencia, el viento sopla a favor de los emergentes

Es un apoyo que llega en un contexto de valoraciones atractivas. Al igual que prácticamente todas las clases de activas, la renta fija emergente pasó por una importante corrección el año pasado. Dicho esto, la experta de BNY Mellon hace aquí un matiz. Porque mientras la deuda emergente en moneda local –por la fortaleza del dólar- y la gubernamental –por la subida de la rentabilidad del Tesoro americano– cayeron en el entorno del 10%, los corporativos emergentes resistieron mejor. 

2- El por qué de la mejora de los fundamentales

Y los emergentes no solo cuentan con unos precios interesantes, sino que los fundamentales también son un apoyo. Los países más débiles de 2018, como Turquía o Argentina, han mejorado sus déficit por cuenta corriente. China, gracias a una batería de estímulos fiscales y monetarios, este año debería ser un viento de cola para el crecimiento de los emergentes, en su mayoría dependientes del comercio mundial. 

Pero además –y al contrario de lo que se puede pensar- los fundamentales de las compañías emergentes están en mejor salud que la de los países. Curiosamente, las empresas han sido históricamente más conservadoras, según cuenta Galestian, y los niveles de deuda se han mantenido estables. No han pecado de financiarse más de lo necesario, y esto se refleja en las emisiones netas de los últimos 12 meses. Frente a los 142.000 millones de dólares en bonos que se lanzaron en 2017, en 2018 la cifra fue de 18.000 millones. “El apalancamiento medio ha estado cayendo de manera estable desde 2010, a diferencia de regiones desarrolladas como Estados Unidos o Europa”, afirma. Tal es así que el rating medio de los corporativos emergentes es grado de inversión

3- Una sólida base en corporativos: grande, líquido y con inversores fieles 

Un detalle poco conocido sobre los corporativos emergentes es que es un universo grande y líquido, de unos 2 billones de dólares, lo que supone el doble del de la deuda soberana emergentes. Además, son emisiones con poca sensibilidad a los tipos de interés ya que la duración media es de 4,8 años frente a los 6,5 años de la deuda gubernamental emergente. Y está predominantemente en dólares, por lo que la volatilidad por el impacto de las divisas locales es limitado. 

Además, algo que se comenta poco es que la renta fija emergente en realidad tiene una sólida base inversora. “El 50% de los bonos están en manos de inversores locales”, recuerda Galestian. 

4- En los corporativos, la clave es el riesgo país

Como recuerda Galestian, los corporativos emergentes se mueven en precios “justos”, pero dentro de ellos el equipo encuentra ideas interesantes. “La clave está en la selección del país ya que los motores de esta clave de activos son verdaderamente idiosincráticos”, insiste la experta. En el BNY Mellon Em Mkts Corporate Debt, fondo con sello Funds People calificación Consistente, por ejemplo, tienen una posición importante en corporativos de Ucrania porque el país se beneficia de un crecimiento en mejora y un programa de financiación del FMI. De hecho, en el fondo solo invierten en emisiones de países con una perspectiva estable o en mejora y nada en países en deterioro. 

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