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Mirae Asset Global Emerging Opportunities Bond: ¿qué filosofía sigue y cómo invierte este fondo?


Mirae Asset es una gestora con veinte años de historia fundada en Corea por Hyeon Joo Park. La entidad, que en España representa MCH Investment Strategies, gestiona activos por un importe superior a los 75.000 millones de dólares. Tiene oficinas repartidas por todo el mundo, entre ellas Hong Kong, China, India, Brasil, Colombia y Estados Unidos. Esa presencia sobre el terreno tiene como finalidad comprender las dinámicas de los mercados locales. Su especialidad son los mercados emergentes e invierten en todo tipo de activos (acciones, bonos, inmobiliario, private equity, infraestructuras…). Uno de sus productos estrella es el Mirae Asset Global Emerging Opportunities Bond, fondo de renta fija global con casi 100 millones de euros de patrimonio que cuenta con el sello de consistente Funds People. Joon Hyuk Heo, director de renta fija global de Mirae Asset, ha estado de visita en Madrid para explicar la filosofía de la estrategia.

Según revela, actualmente el fondo tiene un sesgo hacia la renta fija emergente. “Creemos que en estos momentos estos mercados ofrecen un retorno más atractivo que los desarrollados. Durante los últimos años, el dinero se fue de manera masiva a los desarrollados por las políticas de los bancos centrales (Fed, BCE). Ahora estamos en la situación contraria y los flujos de capital están comenzando a ser positivos. El sentimiento está mejorando. Hemos sido muy conservadores durante el último año y medio. Ahora estamos cambiando nuestra visión y empezando a ser más constructivos. Los desequilibrios en las economías emergentes están empezando a corregirse por el efecto de la devaluación de las divisas”. En el equipo van ajustando su posicionamiento del riesgo en función de los cambios en el entorno con el objetivo de ofrecer una rentabilidad atractiva pero controlando la volatilidad, que en el equipo quieren que sea inferior al 5%.

“Cuando creamos este fondo, nuestros clientes eran muy conservadores. Hemos tenido años en los que el producto ha testado ese carácter conservador. El máximo drawdown de la cartera tuvo lugar durante el taper tantrum. Fue del 6,2%. En momentos de pánico en los mercados, en los que la correlación entre las distintas clases de activo tiende a uno, es muy difícil evitar ese riesgo. Tratamos de hacer una buena diversificación para controlar todos los riesgos, especialmente en periodos de estrés de los mercados, en los que todo se mueve en la misma dirección”. En un entorno en el que la renta fija ofrece tires muy reducidas, el objetivo es generar valor para sus clientes. “En un mundo que hay escasez de yield, el fondo ha logrado resultados positivos. Lo está consiguiendo con una rentabilidad a vencimiento media de la cartera del 3,5%, una duración de tres años e invirtiendo menos del 15% en high yield”.

La exposición máxima a la deuda emergente en moneda local puede ser del 10% o incluso llegar al 15%, dependiendo de cuáles sean las condiciones del mercado en términos de volatilidad. “Cuando elegimos emisiones en el universo de deuda emergente, seguimos una filosofía bottom-up. Generalmente, preferimos analizar el mundo desde un prisma top dowm, estudiando diariamente cuál es la situación macroconómica y política de las distintas regiones. Lo hacemos con un equipo formado por cuatro analistas que se dedican a esta tarea y cinco analistas de crédito, que reportan a los gestores”. En el caso del high yield, por ejemplo, el universo invertible lo dividen en cinco regiones (EE.UU., Europa, Europa Emergente, Asia y Latinoamérica). Cada una la analizan en función de la situación fundamental y del momentum. A la hora de construir la posición, recurren tanto a emisiones individuales como a otros instrumentos, como ETF.

En líneas generales, no recurren a los derivados para construir sus posiciones. El empleo de estos instrumentos se limita al uso de futuros sobre los treasuries, lo cual encuentran una herramienta muy útil para gestionar dinámicamente la duración de la cartera. No siguen ningún índice de referencia, por lo que pueden moverse libremente por el mercado. “Cuando no encontramos oportunidades de inversión interesantes, acudimos a activos refugio”. En estos momentos, el 15% de la cartera está en deuda pública de mercados desarrollados. A la hora de seleccionar los activos, favorecen aquellos que ofrezcan una mayor liquidez. Actualmente, más de la mitad de la cartera está invertida en deuda corporativa emergente emitida en dólares. Sólo el 5% está en bonos emergentes en divisa local. “No tenemos visión sobre la evolución de las divisas y no cubrimos ese riesgo”. India (10,6%), México (8,2%), Turquía (6,9%) y Brasil (3,7%) son los emergentes en los que más invierte actualmente.

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