Mid-caps de EE.UU. y Rusia, las dos apuestas en renta variable de BNP Paribas IP


Para aquellos inversores que busquen algo diferente, BNP Paribas Investment Partners presenta sus dos propuestas de renta variable. La primera de ellas es las empresas de mediana capitalización de Estados Unidos, a las que considera las grandes desconocidas. ¿Por qué invertir en estas empresas? Thyra Zerhusen y Mary Pierson, gestoras del Parvest Equity USA Mid Cap Fund lo tienen claro: porque son menos volátiles que las empresas pequeñas pero más ágiles que las grandes. Porque, a diferencia de las 'small caps', suelen disfrutar de una posición estable en el mercado pero encuentran mejores oportunidades y se enfrentan a menos competencia que las grandes empresas. Porque cuentan con equipos de gestión experimentados pero accesibles y altos niveles de liquidez. Y, sobre todo, porque las empresas medianas se han comportado mejor que las pequeñas y que las grandes durante la mayor parte de los últimos 15 años, un hecho que muchos analistas de Wall Street parecen pasar por alto.

“Las perspectivas para el mercado de renta variable estadounidense son buenas y tanto el fondo como la clase de activos han registrado captaciones netas gracias a su buen comportamiento, a lo que se añade el escaso valor que ofrecen los bonos”, explica Zerhusen (en la imagen, a la izquierda). “En Fairpointe Capital −la boutique que gestiona el fondo− nos centramos en empresas con claras ventajas competitivas a precios atractivos. Nuestra especialidad es la selección de valores, gracias a la que llevamos 14 años batiendo al mercado” (aunque el fondo se lanzó en enero de 2006, aplica un proceso de inversión creado en 1999).

La cartera, formada por 40-50 valores, sigue un riguroso proceso de control de riesgos que hace hincapié en la diversificación sectorial (ningún sector puede suponer más del 30% de la cartera) y de las posiciones individuales (ninguna posición supera el 3% de la cartera en el momento de la compra ni el 6% por valor de mercado y, además, no pueden suponer más del 5% de las acciones emitidas por cada empresa). Por sectores, las principales sobreponderaciones se dan en tecnología −“un sector en el que las empresas suelen cumplir de forma natural con nuestros criterios de selección”−, bienes duraderos y salud. En el otro extremo encontramos servicios financieros, empresas de suministros y consumo discrecional y básico.

Con respecto a la retirada de los estímulos monetarios por parte de la Reserva Federal, las gestoras se muestran optimistas: “Las empresas medianas estadounidenses cuentan con unos balances robustos y bajas necesidades de financiación, por lo que no se verán afectadas por las subidas de tipos. Sin embargo, es probable que la actividad de fusiones y adquisiciones coja impulso, bien porque las empresas tienen liquidez para gastar o porque no quieren dejar pasar la oportunidad de endeudarse a tipos bajos, lo que beneficiará a las empresas medianas, que suelen ser un objetivo habitual de este tipo de operaciones”, apuntan.

Rusia, un gigante en plena transformación

Cruzamos los Urales. Si usted piensa que invertir en renta variable rusa es invertir en gigantes energéticos participados por el Estado, Tanya Landwerh, directora financiera y responsable de desarrollo de negocio de TKB BNP Paribas Investment Partners, le dirá que Rusia ofrece muchas más opciones interesantes. “Las grandes petroleras pagan en impuestos hasta el 76% de los ingresos que generan, según el precio del barril”, explica Landwerh (en la imagen, a la derecha). “Los impuestos sobre la energía y los recursos naturales suponen cerca del 50% de los ingresos públicos, y ese dinero se redistribuye entre la población en forma de salarios públicos, pensiones, inversiones públicas..., lo que a su vez estimula el consumo”.

De hecho, si analizamos el desglose del PIB ruso en 2012, observamos que las tres principales posiciones corresponden al comercio minorista y mayorista (20% del PIB), al sector inmobiliario y de la construcción (18%) y a la manufactura (15%), seguidos, en cuarto lugar, por el sector de la extracción de recursos naturales (14%). “Desde la disolución de la Unión Soviética, el crecimiento del PIB per cápita ruso medido en dólares se ha multiplicado por 20 y los salarios, por más de 35”, afirma la especialista, quien apunta que el crecimiento del consumo ha venido impulsado por los aumentos salariales de los últimos diez años, combinados con una baja tasa desempleo y un bajo impuesto sobre la renta (13%).

El consumo no hace más que crecer entre la clase media, que gasta más del 75% de la renta disponible mensual en consumo discrecional de bienes y servicios. Además, el ahorro y la inversión aumentan lentamente y sigue existiendo una demanda enorme de activos de calidad, herencia de la época soviética”. Para Landwerh, sectores como las telecomunicaciones, el comercio minorista y la promoción inmobiliaria ofrecen las mejores oportunidades.

El equipo de TKB BNP Paribas IP, formado por analistas rusos con experiencia internacional, gestiona desde San Petersburgo el Parvest Equity Russia y el Parvest Equity Russia Opportunity. Si bien ambos fondos de renta variable siguen un enfoque de gestión activa, el segundo concentra una cartera de convicciones e incluye un mayor porcentaje de pequeñas empresas. En opinión de Landwerh, “el mercado de renta variable rusa es ideal para gestores activos que persigan batir al índice mediante una buena selección de valores”.

La gestora planea lanzar en el primer trimestre de 2014 un fondo de renta fija rusa de perfil conservador (50% en deuda de grado de inversión, baja duración y sin exposición al rublo).

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