Michael Roberge (MFS IM): Dónde buscar y dónde no para encontrar oportunidades de inversión


Una de las razones que explican la reciente visita a España de Michael Roberge, consejero delegado (CEO) y director de inversiones (CIO) de MFS Investment Management, es la gran notoriedad que ha alcanzado la gestora en el país y las favorables perspectivas de crecimiento que ve para la industria de gestión de activos. “Iberia es un mercado en el que hemos tenido mucho éxito, con un volumen de activos bajo gestión que ya supera los 4.000 millones de euros. Esto nos ha llevado recientemente a reforzar el equipo de la oficina local que presta servicio a la región. Se trata, junto con Alemania, Suiza e Italia, de un mercado en el que existe un importante potencial de crecimiento para la industria. Una de las razones por las que estoy aquí es por la relevancia que ha adquirido para nosotros España, un mercado donde queremos seguir construyendo una relación de estrecha colaboración con nuestros clientes y así cubrir sus demandas”, afirma en una entrevista con Funds People.

Roberge viaja por todo el mundo hablando con sus clientes y escuchando cuáles son sus necesidades en cada momento. Las inquietudes que le transmiten los inversores españoles actualmente son muy similares a las del resto de inversores europeos o americanos. “El inversor se está viendo retado por el entorno. El desafío que tienen por delante es cómo generar rentabilidad en un escenario muy adverso, en el que los tipos de interés están en mínimos históricos, las expectativas de rentabilidad son muy bajas y realizar la asignación de activos se ha vuelto una tarea más compleja. Lo que claramente han hecho los bancos centrales con su política monetaria es impulsar el precio de los activos financieros. Los tipos de interés están en niveles mucho más bajos de lo que deberían estar atendiendo a los fundamentales económicos y la inflación. Tanto la renta variable como la renta fija están en niveles históricamente altos. Esas han sido las consecuencias para los mercados de la política llevada a cabo por las autoridades monetarias”, afirma.

Esto ha hecho que el riesgo en los mercados haya aumentado. “No creo que el concepto de riesgo haya cambiado, pero sí que el inversor se ha vuelto más sensible a él. El potencial alcista que existe a la hora de invertir es menor que años atrás y el riesgo de bajada más significativo. Esto es muy evidente en el caso de la renta fija, donde en algunos casos las tires están muy bajas y las duraciones han aumentado”. Para Roberge, esto significa que los inversores tienen que identificar aquellos segmentos de mercado que ofrezcan primas de riesgo atractivas y aceptarlas para alcanzar sus objetivos. “Por ejemplo, en renta variable, creemos que los inversores deben asumir ese riesgo. Experimentarás más volatilidad, pero ésta te será compensada a largo plazo con una mayor rentabilidad. Esto es más evidente en el caso de los jóvenes. Cada inversor tiene un perfil de riesgo distinto y una tolerancia al mismo diferente, pero en el entorno actual este tipo de inversores deberían sobreponderar la renta variable en sus carteras”, asevera.

Al mismo tiempo, considera que se debe evitar aquellos segmentos de mercado a los que los inversores están acudiendo en masa para satisfacer sus necesidades de rentas. Se refiere, por ejemplo, a las socimis o a las utilities, cuyas valoraciones se han vuelto más caras debido a este fenómeno. “El inversor busca yield y compra activos que están caros. Esto va en contra de nuestra filosofía, que es invertir en función de las valoraciones y los fundamentales”. Esto también sucede con los flujos hacia ETF y fondos indexados, que contribuyen a hacer a las compañías más grandes pese a que ya estén caras o que sus expectativas de crecimiento no sean favorables. “El actual entorno de bajas rentabilidades y la regulación son factores que empujan a los inversores a usar estos productos. Para las gestoras activas, esto representará un claro desafío y, a la vez, una oportunidad para aquellas que sean capaces de generar consistentemente retornos por encima de los índices”. A su juicio, quien lo consiga ganará clientes y posicionamiento de marca.

Pero… ¿dónde escarbar en estos momentos para encontrar las mejores oportunidades de inversión? Según él, éstas se hallan principalmente en todo el universo de renta variable, especialmente de Europa y algunos mercados emergentes, donde las valoraciones no están estresadas. “Los activos de renta variable que cotizan fuera de EE.UU. están, en términos generales, más baratos después de que la bolsa americana haya experimentado a lo largo de los últimos años un mejor comportamiento relativo que sus homólogas. Hay una prima de riesgo mayor en estos mercados y los inversores deberían asignar activos a estas regiones. En los emergentes tienes un crecimiento económico relativamente más sólido y las valoraciones no están estresadas, mientras que en Europa el crecimiento relativo de los beneficios es inferior, pero los precios se mueven a niveles más atractivos que en EE.UU. La fotografía macroeconómica es peor fuera de EE.UU. y el riesgo es mayor, pero la compensación que se obtiene también es más alta”.

Posicionamiento de MFS IM y estrategia

El 80% de los 420.000 millones de dólares en activos que gestiona MFS IM están en renta variable, si bien –de cara al futuro- la casa tiene previsto seguir lanzando estrategias de renta fija, en áreas donde consideren sean capaces de ofrecer rentabilidades superiores a la del mercado. “Nuestra plataforma, cultura de equipo, gestión del riesgo y disciplina de inversión de largo plazo son nuestro mejor aval. Realizamos una gestión muy activa. De hecho, nuestras estrategias se caracterizan por estar muy alejadas de los índices de referencia y presentar un alto active share. Cobramos una comisión de gestión activa y, en consecuencia, realizamos una gestión de alta convicción, con horizonte de largo plazo, con la que buscamos superar al benchmark. Esto lo seguiremos haciendo en un entorno difícil para la industria, en el que las comisiones y los márgenes seguirán viéndose presionados. Esa es la tendencia”, reconoce.

Sin embargo, Roberge se muestra convencido de que la gestora está muy bien posicionada para afrontar este entorno. “La escala es importante y nosotros tenemos un tamaño muy grande. No creemos en el M&A en esta industria. Fusionar culturas es muy difícil en este negocio. Muchas de las operaciones que se han realizado no han tenido éxito. Nuestro objetivo es seguir centrándonos en la generación de resultados positivos para nuestros clientes. De esa manera seremos una de las ganadoras”, concluye.

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