Mi mejor consejo en 2011: Hacer las Américas (USA)


Que la renta variable fuera casi exclusivamente norteamericana. Ése ha sido sin duda nuestro mejor consejo en 2011. Y qué pena que encima no lo hicimos en dólares, pues he de reconocer que jamás pensé que los políticos europeos fueran tan increíblemente incompetentes. Con el BCE haciéndose el duro, si los políticos europeos hubieran sido simplemente racionales – pedirles inteligencia habría sido mucho – el euro podría haberse mantenido relativamente estable en relación al dólar.

De hecho así fue durante gran parte del año. Pero al final la incompetencia política pudo más que la incompetencia monetaria – se conoce que Trichet no fue a clase el día que explicaron que deflación NO es estabilidad de precios y que las recesiones prolongadas son deflacionistas – y al final el dólar acabó en positivo. Si a la recomendación de que la renta variable fuera casi exclusivamente norteamericana le hubiera unido que lo fuera en dólares y no con la divisa cubierta, el consejo en lugar de bueno habrá sido excelente, pues habría que añadir un 3,27% de rentabilidad adicional. Pero concédanme que si ya es difícil predecir lo que harán las variables macroeconómicas y los resultados empresariales, imagínense predecir lo que pasa por la mente de políticos de segunda y tercera fila como son los que tenemos en esta Europa nuestra. De hecho, durante gran parte de la crisis de la deuda periférica europea estoy seguro de que ni ellos mismos sabían lo que iban a hacer al día siguiente.

Aun así estamos muy orgullosos de este consejo “americano”. Mientras que el índice Eurostoxx 50 acaba el año con una caída del 17,05%, el Dow Jones acaba con una subida del 5,53%. Sí, me han oído bien: una subida. Y qué decir de los emergentes. Casi nos acusan de sacrilegio por eliminarlos de nuestra cartera modelo para 2011, pues hasta la gente teóricamente más profesional sigue basándose en rentabilidades pasadas para realizar sus recomendaciones futuras – grave error, por cierto -, y sacrílego resultaba no incluir a las estrellas de años anteriores.

Pero las estrellas tenían que bajar la presión del motor, sus economías se recalentaban con riesgo de que el motor se gripara (inflación), y había que tomar medidas. Y aunque fuera sacrílega, ha sido la predicción más fácil que he tenido que hacer en muchos años. Si había que bajar la velocidad había que desacelerar, y desacelerar es menos crecimiento y tipos de interés más altos, con riesgo incluso de pinchazo de alguna burbuja que se hubiera creado por ahí, como en el mercado inmobiliario urbano chino, sin ir más lejos. Pues nada, sacrílego o no, fuera emergentes y ese dinero también a EEUU. Resultado: índice MSCI BRIC: caída del 24,85%. SP 500: a la par. Qué curioso, que un índice bursátil acabe exactamente sin subir ni bajar, no lo había visto en mi vida, pero a efectos de lo que hoy nos ocupa, mucho mejor quedarse a la par que perder casi un 25% ¿no?

Por último, estamos especialmente orgullosos de la recomendación “americana” porque no sólo se ha tratado de sobreponderar un activo, sector o país. Es que hemos llevado al limite el concepto de sobreponderación y en términos ortodoxos podría incluso decirse que nos hemos pasado las “normas” de la diversificación. No es que hayamos sobreponderado, es que simplemente no ha habido emergentes y la posición europea ha sido muy baja. Es más, la española ha sido cero.

Pero tanto en la vida como en los mercados a veces hay que tomar decisiones drásticas, y ya que en determinados perfiles no hay más remedio que tener un porcentaje - como mínimo - de renta variable (normas regulatorias) tengamos al menos la valentía de apostar por aquello en lo que de verdad creemos y no seguir como borregos las normas de la diversificación “porque sí”. La economía USA es muy grande y da para mucha diversificación, así que ¿para qué tener en cartera algo en lo que no confías en absoluto? Es más, también utilizamos fondos globales que tenían posiciones fuera de EEUU, pero eran - y son - posiciones tomadas por buenos gestores “bottom up”, es decir, su especialidad es elegir compañías, no mercados. Y no lo han hecho mal. Así que estamos orgullosos porque hemos diversificado, si. Pero con fundamento.

¿Significa esto que nuestros clientes se forraban mientras el resto perdían hasta la camisa? Por supuesto que no. Aunque evitamos la deuda periférica o el high yield hemos tenido renta fija privada de alta calidad crediticia que no ha ido mal, pero que tampoco ha sido para retirarse a vivir de las rentas. Y ciertamente los índices norteamericanos han ido infinitamente mejor que el resto, pero básicamente han quedado en tablas o han ganado un poco. Tampoco ha sido para hacer a nadie rico. Y hay que descontar las comisiones de los fondos de inversión utilizados. Pero lo que sí puedo afirmar que nuestra decisión de “hacer las Américas” ha supuesto una mejora clara de los resultados frente a los conseguidos por el resto del mercado.

Y para finalizar, y dirigido a los escépticos – o realistas - que saben que muchos analistas, asesores y gestores sacan pecho a toro pasado sobre cosas que jamás recomendaron, nosotros tenemos la mala costumbre de salir mucho en los medios de comunicación, y encima nos gusta hablar claro, de forma que la hemeroteca/videoteca/radioteca en la que aparece este consejo de forma clara, nítida y contundente es muy amplia y se encuentra a disposición de cualquiera que desee conocerla. Estaremos encantados de mostrársela (s). Que tengan un feliz – y muy próspero - año 2012.

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