“Más que de una ‘huida’ del crédito estamos ante un giro hacia activos de menor duración”


¿Será recordado el repunte de los activos de riesgo en 2012 —alimentado por las medidas de estímulo— como el principio del fin de la fase alcista de la renta fija? ¿Marcará 2013 el comienzo del regreso de la renta variable? La denominada ‘década perdida’ de la renta variable ha empujado a muchos inversores particulares a posicionarse en activos de poco riesgo y, hasta el momento, muy pocos han realizado cambios significativos en sus carteras, a pesar de que cada vez son más conscientes de la necesidad de hacerlo.

Según Luis Martín, director y responsable de Ventas de Retail e Institucional de BlackRock para Iberia, las ventas netas transfronterizas de los fondos de inversión en la región EMEA alcanzaron sus máximos de los últimos 12 meses en diciembre y enero, especialmente en el caso de los fondos de renta fija. “Sin embargo, desde el año pasado, se observa una rotación del capital hacia la renta variable, con la región asiática y los mercados emergentes a la cabeza”.

“Los fondos del mercado monetario son los que han registrado una mayor salida de capitales, lo que sugiere que los inversores están cada vez más dispuestos a entrar en el mercado de renta variable. Aún no existen pruebas tangibles de que se esté produciendo una ‘gran rotación’ desde los bonos, y su demanda natural debería mantenerse a pesar de los rumores sobre una posible burbuja. Hay indicios de movimiento entre los sectores de renta fija, pero más que de una ‘huida’ de los bonos corporativos se trata de un giro hacia activos de menor duración”.

En su opinión, los datos de febrero relativos a productos cotizados mostraron que la renta variable registró sus dos mejores primeros meses de año desde que existen estas estadísticas. Asimismo, reflejan la persistente demanda de productos de renta variable que generen ingresos y la intensa búsqueda de rentabilidad. “Esta situación se corresponde en gran medida con nuestra visión de que el mercado de renta fija está evolucionando rápidamente y que el entorno actual es más favorable a las acciones que a los bonos”.

La estrategia de la gestora

Por ese motivo, Martín asegura que en BlackRock han incrementado la diversidad y la calidad de sus plataformas de gestión activa de renta fija y renta variable. “En particular, contamos con dos nuevos fondos de deuda emergente que añaden mayor profundidad a dichas plataformas. Estos fondos de deuda corporativa con grado de inversión ofrecen a los inversores en la región EMEA fuentes alternativas de dividendos y rentabilidad”, asegura.

En la firma también han puesto un especial empeño en el desarrollo de una plataforma de renta variable más robusta. “Los frutos de este trabajo ya son visibles, particularmente en Asia, donde el nombramiento de Andrew Swan como director de inversiones ha tenido un impacto significativo. Asimismo, hemos añadido nuevos fondos que invierten en la región del sudeste asiático (ASEAN) y en líderes de crecimiento en Asia, proporcionando a los inversores nuevas vías para captar el potencial de crecimiento de esta zona”.

Más recientemente, en la gestora aseguran haber aumentado la capacidad en los mercados emergentes con una estrategia de retorno absoluto en renta variable gestionada por Sam Vecht. “En el universo desarrollado, mejoramos nuestra plataforma de renta variable estadounidense con las interesantes aportaciones de los gestores Lawrence Kemp y BartGeer. Sabemos que no hay una estrategia omnipotente, que el inversor ‘típico’ no existe, pero creemos que tenemos las soluciones que pueden ayudar a nuestros clientes a dar los pasos adecuados para salir de los activos líquidos, encontrar fuentes adicionales de ingresos e incrementar su patrimonio a largo plazo”, afirma.

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