“Más que crecimiento, lo que los mercados necesitan es una rebaja del miedo”


Los mercados deben ajustarse a un escenario de menor crecimiento, sobre todo en el mundo desarrollado, y los inversores también. Pero actualmente la renta variable ya descuenta esa situación, y de forma exagerada. “Las bolsas europeas descuentan una caída de los beneficios de aproximadamente el 5% para los próximos 20 años”, comenta John Eisinger, gestor del fondo Janus US All Cap Growth desde 2008, una situación que descarta. Por eso, el gestor está convencido de que existen muchas oportunidades de ganar dinero aprovechando la diferencia entre el crecimiento negativo a largo plazo que los mercados han puesto en precio y la probabilidad real de un menor crecimiento, pero mucho mayor al anticipado por las bolsas.

Y es que, aunque ve similitudes con respecto a la situación de 2008, también cree que hay diferencias. Entre las similitudes está el hecho de que la macroeconomía domina los mercados, donde han vuelto las altas correlaciones entre los activos y la dificultad de diferenciación en función de los fundamentales. Un escenario que, al igual que entonces, ofrece numerosas oportunidades “una vez se estabilice la situación macroeconómica”, y sobre todo los problemas de la eurozona, momento en que volverá el apetito por la renta variable -como ocurrió en el rebote bursátil de 2009 y 2010-. “Más que crecimiento, lo que los mercados necesitan es una rebaja del miedo existente”, comenta, haciendo referencia a la crisis en Europa, que los políticos han intentado atajar con “soluciones cortoplacistas cuando en realidad se necesitan medidas poderosas y contundentes”.

Y es que Eisinger considera que el mercado bursátil estadounidense también refleja, y principalmente ahora, el riesgo europeo, por lo que las claves para la normalización de los mercados en el país no pasan tanto por una tercera ronda de relajación monetaria –que podría producirse, aunque de forma más suave que en ocasiones anteriores- o por soluciones para crear empleo como el plan presentado por Obama –con dudosos efectos positivos-, sino por la solución de la crisis en Europa que los mercados, “que no son pacientes”, acabarán forzando.

En opinión del gestor, los mercados están poniendo en precio una recesión y alguna quiebra en Europa, dando pie a unas valoraciones muy atractivas. Una recesión con “un 100% de probabilidades de producirse en el continente”, pero con leve probabilidad en EEUU. “Algún tipo de suspensión de pagos es inevitable en Europa y el sistema bancario tendrá que sanearse”, comenta el gestor. Además, cree que lo que ocurra ahora será una sólo una parte de  la solución, pues el problema se mantendrá a medio plazo.

Con todo, Eisinger considera que la situación es diferente a la de 2008 en la medida en que, si entonces el mercado de crédito estaba cerrado, ahora las compañías pueden financiarse y también porque, si entonces hubo importantes cambios fundamentales –una drástica disminución del consumo y una crisis inmobiliaria-, ahora no es el caso. “Desde el punto de vista fundamental, las compañías están en mejor posición, tienen más liquidez y hay más consumo”, dice el experto.

Las mejores oportunidades: en tecnología y finanzas

De hecho, el proceso de selección de valores del fondo que gestiona es puramente bottom-up, y se centra en buscar el valor intrínseco de las acciones, basado en el retorno obtenido sobre el coste de capital, lo que permite ver quién crea valor y quién lo destruye. “Otros se basan en el crecimiento de los beneficios y el PER pero no hay correlación entre esas matrices”, comenta el experto. Así, la selección tiene en cuenta los nombres con más valor intrínseco y su precio. Una selección concentrada entre 30 y 50 nombres, aquellos que ofrecen la mejor relación inversión-recompensa y que ahora se compone de 31, si bien la cartera suele estar totalmente invertida, con un porcentaje de liquidez de en torno al 5%.

Por sectores, sobrepondera cuidados de la salud, beneficiado tras el castigo sufrido el año pasado ante la incertidumbre regulatoria, si bien esa situación ha cambiado ligeramente en julio y agosto, razón por la que ha vendido algunos nombres recientemente para añadir posiciones en tecnología y finanzas. Se trata de las dos áreas donde Eisinger cree que están las mejores oportunidades de inversión. Así, en tecnología apuesta por empresas de semiconductores, con altos flujos de caja y valor, y software, descartando ahora las firmas de redes sociales, y en financieras tiene un banco de inversión y una aseguradora en cartera. Por el contrario, actualmente la cartera está infraponderada en industriales y consumo discrecional. 

Geográficamente el 94% de los nombres son de Norteamérica, es decir, de EEUU y Canadá, el 2,3% de África y Oriente Medio, el 2% de Europa, el 1% de América latina y el 0,8% de Asia y Pacífico sin Japón.

Aunque reconoce que un dólar débil ayuda a las firmas internacionales, y que los movimientos corporativos también, no son datos clave para su selección de valores. Eisinger considera que la actividad de fusiones y adquisiciones repuntará cuando mejore la situación macroeconómica y vuelva la estabilidad.

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