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Mario González y Álvaro Fernández (Capital Group): “Los clientes están empezando a ser muy selectivos en cuanto a las voces que quieren escuchar”


El mundo, tras el COVID-19, será diferente. Y la industria de gestión de activos, también, sobre todo en lo que se refiere a la relación gestora-cliente. Parece claro que las herramientas digitales ganarán peso como canal de interactuación y eso traerá aparejadas algunas consecuencias que ya estamos viendo, como una sobresaturación de eventos telemáticos que obligarán al inversor a elegir. Eso es lo que a Mario González y Álvaro Fernández Arrieta le están transmitiendo hoy sus clientes. “Cuando se producen crisis de mercado de este tipo, la más rápida y pronunciada de la historia, el inversor se vuelve mucho más selectivo a la hora de decidir con quién pasa su tiempo y a quién escucha, en quién se apoya para generar ideas, para que le aporte la información de calidad que necesita…”, aseguran.

En una entrevista con FundsPeople, directores y corresponsables del negocio de Capital Group para España, Portugal y Andorra revelan que esta es una tendencia que ya estaba en marcha y que, con la crisis del coronavirus, se acelerará. “Los clientes tomarán como referencia a cuatro o cinco casas y se apoyarán en ellas para cubrir sus necesidades de inversión e información. Será un mundo mucho más selectivo, en el que el cliente discriminará y prestará atención únicamente a aquellas voces que considere más cualificadas. Es un cambio estructural que puede provocar una profunda transformación en la industria, además de una importante rotación de activos. Esto último ya lo estamos apreciando en el sector, con un grupo muy reducido de entidades sobre las cuales se está produciendo esa concentración”, explican.

Según los responsables de Capital Group para Iberia, si se atiende al perfil de ese escaso número de gestoras en las que se están aglutinando los flujos, se podría llegar a la conclusión de que “las voces que el cliente quiere escuchar hoy son las de las gestoras globales, grandes y estables. En periodos alcistas, cuando todo va bien, los inversores suelen estar más abiertos a valorar otras opciones, pero cuando las cosas se tuercen buscan certidumbre, gestoras con escala, una larga trayectoria y probada resilencia. Esto será un filtro en la industria”, auguran. Y es que, “si una crisis sanitaria como la que estamos padeciendo hace a las personas replantearse prioridades, una crisis de mercados como la actual también podría hacer que algunas cosas, que antes se infravaloraban en fases alcistas, vuelvan a ganar relevancia y sean puestas en primer plano”, afirman.

González y Arrieta ponen, como ejemplo, la independencia como entidad. “El hecho de ser una casa privada grande, global, que no pertenece a un banco o aseguradora y que no tiene deuda en su balance es algo que se vuelve importantísimo en un entorno en el que muchas gestoras están dedicando buena parte de su tiempo a plantearse cómo sobrevivir a esta crisis.  En su lugar seguimos centrándonos en la gestión de activos y el servicio a los clientes. Como prueba, basta decir que seguimos trabajando nuestra estrategia de crecimiento de largo plazo para ampliar la distribución en Europa y Asia. La crisis no altera nuestros planes. Esta estrategia tiene sus fases y sigue adelante. Gestionamos nuestro negocio del mismo modo en el que gestionamos el dinero de nuestros clientes y el 100% de nuestro tiempo está volcado en ellos. Esto hoy es una ventaja”, indican. Sin embargo, no es la única cualidad que, según apuntan, se volverá a poner en valor. Otras son la simplicidad del producto, la experiencia de los gestores y el modo en el que se les retribuye.

“Existe una generación de gestores que solo han vivido periodos alcistas. Nuestros profesionales tienen casi 30 años de experiencia de media. El gestor de Capital Group, Steve Watson, nos acaba de decir que, con éste, lleva ya 22 mercados bajistas, con caídas superiores al 20% en ocho de ellos. Es evidente que escuchar a gestores con tantísimo track record te aporta. Antes parecía que no se valoraba y ahora cuenta, así como el hecho de que a los gestores se les retribuya por sus resultados a largo plazo. En nuestro caso, están igual de incentivados en mercados alcistas como bajistas. Algunas veces te puedes encontrar con casas en las que los bonus son más elevados en mercados alcistas, dado que en estas fases los ingresos para la entidad aumentan. En Capital Group no es así. Los bonus no dependen de lo que hagan en un ejercicio, sino que van ligados a los resultados generados a cinco y ocho años. Todo esto son cuestiones que vuelven a tener mucho peso a la hora de elegir un fondo en el que depositar el dinero durante los próximos años”, subrayan.

Ambos se muestran convencidos de que ciertas ideas preconcebidas de la industria serán reevaluadas. “Antes había clientes muy dogmáticos por estilos. Si se adherían al value decartaban el growth. Les parecía casi una traición a sus principios. Ahora todo eso está cambiando. El inversor se está dando cuenta de que tener una cartera diversificada por estilo es fundamental. Empieza a buscar buena gestión activa, a diferenciar, a fijarse en los que realmente lo hacen bien, que no son muchos… La recuperación no llegará por igual a todas las compañías. Algunas sufrirán y otras que no. La clave estará en apoyarse en aquellos gestores con experiencia que sepan seleccionar correctamente. En este entorno de incertidumbre, las gestoras activas como Capital Group que son muy rigurosas en el proceso de selección bottom-up, creen que este sistema sigue siendo valioso. Es lo que buscan los clientes en estos momentos. Se ve en el tipo de preguntas que nos trasladan. Al principio, guardaban relación con la liquidez. Hoy, en cambio, quieren saber quiénes serán los ganadores para reposicionar carteras y atrapar oportunidades a largo plazo”.

Para mantenerles informados, en la gestora se están apoyando en la tecnología. “Tras esta crisis, la vamos incorporar de manera más habitual en nuestro día a día. En ocasiones su uso es más eficiente. Es más directa, ágil y la huella de carbono es menor, con lo que proteges el medio ambiente. Pero hay que ser muy consciente de que, en esta crisis, se está produciendo una saturación de webminars. El cliente tiene mucho donde elegir y está bombardeado. No se trata de organizar conferencias telemáticas de manera masiva, sino asegurarte de que lo que haces es de calidad. También es importante no perder de vista que, tras el COVID-19, el mundo no será 100% digital. El trato personal seguirá existiendo”, señalan. Una de las cosas que a ambos les ha sorprendido es la facilidad y rapidez con la que sus clientes se han adaptado al trabajo en remoto.

“Las primeras dos semanas fueron de adaptación. Se retrasaban reuniones. No obstante, pasada esa fase inicial, todo el mundo ha podido estar operativo”. En la gestora, esa adaptación al teletrabajo se realizó basándose en la reciente experiencia de la oficina de Hong Kong, que en 2019 tuvo que trabajar desde casa como consecuencia de las dificultades de movilidad que provocaron las protestas.

“Aquella experiencia fue un aprendizaje y el 9 de marzo se decidió que, a nivel global, todos los profesionales de Capital Group trabajásemos desde casa. La transición fue muy rápida y el soporte tecnológico ha funcionado bien. Hemos podido seguir dando un buen servicio manteniendo la continuidad de nuestro proceso de inversión y trading. Los gestores no pueden visitar a las compañías en persona, pero el nivel de actividad es igual o mayor. Y bidireccional, ya que muchos CEO acuden a nosotros para que le demos visiones de mercado y de las industrias en las que operan. Se gana en eficiencia. Veremos si esta nueva metodología se integra en la manera de trabajar. La tecnología es uno de los cambios más importantes que va a experimentar el sector a corto plazo”, concluyen.

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