María Vázquez: “Europa debe aprender de lo que los endowment funds americanos llevan haciendo 150 años”


María Vázquez es pionera en la gestión de fondos destinados a la labor social en España. Estudió Ciencias Económicas y Empresariales en Icade (Madrid) y Essec (París), Finanzas Avanzadas en Harvard (Boston, Estados Unidos) e Inversiones en IESE, Universidad de Navarra. A lo largo de su trayectoria profesional, ha trabajado para entidades como Citigroup, AB Asesores (posteriormente, Morgan Stanley) o Sextante Partners, entre otras. Sin embargo, su gran proyecto personal ha sido Gestión Fondo Educativo (GFED), del que es socia fundadora y directora.

GFED nació en 2005 como el management company de la Fundación Universitaria de Navarra y hoy se ha convertido en primer y único asesor financiero independiente en España especializado en gestión de endowments. Tras el éxito alcanzado con este proyecto, en 2013 Vázquez decidió dar el salto y lanzar GFED Aequitas (con 40 millones de euros en activos gestionados), abriendo las posibilidades de inversión a otras fundaciones, instituciones y particulares.

Entre junio de 2005 y junio de 2015, GFED Aequitas ha conseguido una rentabilidad anualizada cercana al 7%, frente al 7,5% del endowment de Harvard y al 10% del de Yale.

¿Qué aprendió de su paso por Harvard y de estudiar grandes endowment funds en Estados Unidos?

Fundamentalmente, aprendí desde la base qué es un endowment fund y cuál es la filosofía de éxito de este modelo de gestión y su aportación a la empresa y a la sociedad. Por un lado, permite generar rentabilidades anuales para la financiación de proyectos a largo plazo (a través del fomento de la educación, la investigación y el emprendimiento, así como de obras sociales) y, por otro, consolidar el patrimonio a largo plazo para asegurar la supervivencia futura. En Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, los endowments (o fondos dotacionales) están muy extendidos entre las fundaciones, las universidades, los colegios y las entidades religiosas.

Mis diversos viajes a Estados Unidos me permitieron ponerme en contacto con grandes  endowments y conocer la dimensión de algunas fundaciones como la de Bill&Melinda Gates, o de universidades como Yale o Harvard, que tienen los mayores endowment funds con más de 33.000 millones y 21.000 millones de dólares bajo gestión, respectivamente. Estos endowments financian una tercera parte del presupuesto anual de sus respectivas universidades. A partir de ese momento, comprendí que dicho instrumento era una forma muy eficiente de combinar rentabilidad con filantropía.

El modelo que se aplica a las universidades americanas es exportable a cualquier otro tipo de instituciones. La principal lección que asimilé es que, frente al concepto americano de devolver a la sociedad lo que la sociedad les ha dado, Europa va un paso por detrás. Así, en 1997 entré en contacto con la Universidad de Navarra y, desde allí, germinó Gestión Fondo Educativo.

¿Cuáles son los principales beneficios de los endowments para las instituciones a quienes gestionan su patrimonio?

Algunos de los endowments americanos llevan 150 años funcionando y tienen una peculiaridad que los hace interesantes, porque consiguen cerrar un círculo fantástico: les dota de independencia, les da una fuente de mantenimiento para poder desarrollar planes a largo plazo, pero además sirve de vínculo entre los alumnos y la universidad. Necesitamos fomentar el conocimiento en Europa de lo que los americanos vienen haciendo hace siglo y medio y, claramente, el endowment de la Universidad de Navarra ha sido la semilla en el mercado español.

¿Cuáles deben ser los grandes objetivos de un endowment?

Rentabilidad a corto y a largo plazo, sostenibilidad (para actuar como auténtica fuente de financiación alternativa y, en los ciclos adversos, constituir una red de emergencia), control de riesgo y liquidez.

¿Qué estrategia de inversión ha llevado a cabo en sus endowments?

La gestión estratégica de GFED Aequitas combina objetivos a largo plazo con una gestión dinámica. Apostamos por las megatendencias a la hora de invertir. Puede considerarse un fondo ético. Estamos viendo por primera vez desde 2009 oportunidades en tres áreas: los mercados emergentes, los activos reales y la tecnología, es decir, la revolución de lo que viene. Desechamos activos que no tengan una ética probada, tales como el tráfico de armas o la manipulación genética. Ponemos la mirada en otras áreas como healthcare, educación y renovables.

Para una gran institución, ¿cómo de importante es la protección del capital a largo plazo? ¿Cómo protege el capital en etapas bajistas de mercado?

Proteger el capital a largo plazo y consolidarlo es uno de los objetivos esenciales de los endowments. Seguimos un proceso disciplinado para ordenar las principales tendencias de inversión según su horizonte de inversión y también para seleccionar las estrategias de inversión más eficientes y descorrelacionadas. Evitamos inversiones masificadas y combinamos técnicas estadísticas y económicas para el control de riesgos. En épocas bajistas podemos optar por proteger los potenciales riesgos extremos comprando seguros de cobertura o, en su caso, si hemos tocado niveles de precios de salida en las inversiones, vendiendo y haciendo caja para esperar nuevas oportunidades.

¿Qué punto en común comparten las diferentes instituciones para quienes diseña e implementa endowments?

El tipo de inversor que invierte en GFED Aequitas es un cliente que busca un gestor profesional (no bancario) para canalizar sus inversiones con un horizonte a medio-largo plazo. Entre ellos, hay fundaciones, instituciones académicas, instituciones culturales como museos o teatros, organizaciones religiosas e, incluso, instituciones hospitalarias. La experiencia en otros países me ha permitido establecer una conclusión clara: lo importante no es el tamaño de la institución, sino su voluntad real de permanencia en el futuro.

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