Manuel Gutiérrez-Mellado (BlackRock): “Los mercados no valoran correctamente el potencial de este ciclo económico”


El año que viene seguirá siendo un año positivo para los activos de riesgo… aunque quizá no salga tan rentable como 2017. Es la visión del BlackRock Investment Institute, de la cual destaca a continuación los puntos más importantes Manuel Gutiérrez-Mellado, miembro del equipo de ventas retail e institucional de BlackRock para Iberia.

Crecimiento global sincronizado

Según estimaciones del BlackRock Investment Institute, el crecimiento de las economías del G-7 ascenderá al 2%. Gutiérrez-Mellado aclara que la visión sobre el crecimiento para 2017 de BlackRock ha sido más positiva que la del consenso, al haber previsto más sorpresas al alza, aunque creen que el volumen de sorpresas positivas se reducirá de aquí en adelante. “La volatilidad ha sido muy baja porque los datos macro han sido poco volátiles; esto ha hecho fácil telegrafiar el crecimiento global, que probablemente sea muy estable”, explica.  

Dicho esto, el representante de BlackRock declara que “el ciclo económico puede alargarse más: la eurozona está registrando un nivel de crecimiento no visto desde 2011 y los países emergentes han hecho los deberes, de manera que ahora son menos dependientes de los países desarrollados”. Es decir, que “la reaceleración económica se ha convertido en un fenómeno global, ya no depende de EE.UU.”, aunque en la gestora creen que este país podría liberar más crecimientos si finalmente se aprueba la reforma fiscal propuesta por Trump.

Gutiérrez-Mellado comenta que “existe cierta ansiedad en el mercado, los analistas creen que nos aproximamos al final del ciclo, o que la próxima recesión está cerca. Nosotros creemos que no se está midiendo bien el potencial de este ciclo económico”. Uno de los motivos detrás de esta afirmación reside en el crecimiento continuado de los beneficios corporativos: “Están teniendo un impacto creciente sobre los mercados, que ya no están impulsados únicamente por la expansión de múltiplos. Las compañías están demostrando su capacidad para mejorar sus beneficios; aunque el rebote ha sido más fuerte entre las compañías emergentes, también las empresas de países desarrollados están demostrando un ciclo de beneficios muy sólido”, destaca el experto.

Inflación

BlackRock prevé que la inflación subyacente de EE.UU. alcance el objetivo del 2% de la Reserva Federal en los próximos meses. En el caso de la zona euro, también se verán presiones inflacionarias al alza, pero inferiores al objetivo del BCE, por lo que calculan que el coste de la vida se situará entre el 1% y el 1,5%. La gestora prevé asimismo que se incremente la divergencia monetaria entre ambas regiones: calcula que la Fed elevará los tipos de interés entre tres y cuatro veces en 2018, frente a las dos subidas que está poniendo en precio el mercado y las tres subidas señalizadas por la propia Fed.

En cambio, espera que se mantengan presiones inflacionarias moderadas en Japón y la eurozona, así como los tipos extraordinariamente bajos, al proseguir los estímulos cuantitativos, aunque en menor cantidad. En el caso concreto de Europa, no prevé ninguna subida de tipos para 2018, pero sí que se inicie el debate sobre los planes del BCE en torno al verano, al haber anunciado que finalizará su programa QE previsiblemente en septiembre.

En todo caso, el experto recuerda que cualquier cambio en la política monetaria vendrá precedido de una cuidadosa labor de comunicación en 2018: “Los bancos centrales han aprendido que a los mercados no se les puede dar sorpresas”.

Menores retornos

“2017 ha sido el año de la tormenta perfecta: los activos de riesgo han generado una buena rentabilidad, la volatilidad ha estado contenida y, en general, hemos tenido pocos sustos en el mercado”, continúa Gutiérrez-Mellado. A pesar de ser constructivos, en la gestora creen que se reducirán las posibilidades para hacer dinero: “En 2018 habrá lugar para obtener recompensas por invertir, pero estas serán más bajas. Los inversores ya han cogido prestados los retornos del futuro”, asegura el representante de BlackRock.

La gestora cree que la renta variable será la que ofrezca una ecuación rentabilidad-riesgo más atractiva. Sobrepondera todo el universo de renta variable salvo EE.UU., donde mantiene una postura neutral: “Algunas partes del mercado estadounidense están cotizando con algo de prima, las valoraciones son ajustadas. Sí estamos positivos en el sector financiero, en el tecnológico y en compañías que pagan dividendos sólidos o que estén mejorando sus políticas con los accionistas”, aclara Gutiérrez-Mellado. En cambio, comenta que la renta variable emergente presenta “fundamentales y beneficios sólidos, y unas valoraciones atractivas en términos relativos”. Dentro del universo emergente, la firma muestra su preferencia por acciones de Brasil, India y de algunos países asiáticos.

El experto recalca que “no vivimos en un mundo barato”. Esto no implica que en la gestora crean que todas las valoraciones son desmesuradas, sino que simplemente se han ajustado considerablemente. Por ello, Gutiérrez-Mellado añade que “los inversores tienen que ser selectivos, revisar sus carteras y asignar nuevos presupuestos de riesgo en activos que ofrezcan compensación por asumir riesgos”. “Hoy en día es muy importante la diversificación, el inversor debe ser consciente de qué riesgos toma”, recalca.

Esto también es aplicable a la renta fija, que la gestora infrapondera actualmente. “Ha habido inversores que han asumido en renta fija más riesgos de lo que están acostumbrados”, afirma el experto. Pone como ejemplo a la deuda soberana; considera que proyecta “una falsa percepción de seguridad, estar protegido no implica que uno vaya a ser recompensado”. “Pedimos a los inversores que revisen su exposición a renta fija”, sentencia Gutiérrez-Mellado.

En la misma línea, el representante de BlackRock comenta que el entorno macro sería propicio para el crédito, pero la gestora ha optado por estar neutral en EE.UU. e infraponderar Europa por lo estrecho de las valoraciones. También están neutrales en bonos emergentes, donde prefieren tomar un acercamiento selectivo.

Riesgos

Dos grandes riesgos preocupan a la gestora de cara a 2018. El primero es el geopolítico. Entre los eventos que deberán monitorizar los inversores, el experto destaca al Brexit, la renegociación de NAFTA o Corea del Norte, aunque también trae a colación una de las grandes lecciones que dejó 2016: “Mientras el ciclo económico siga siendo sólido, los mercados tienden a revertir su comportamiento. Por tanto, es clave entender qué capacidad tienen los eventos de riesgo geopolítico de impactar sobre los mercados”.

El segundo gran riesgo es China: 2017 ha sido un año de transición en el país, con la celebración de un histórico congreso del Partido Comunista Chino en el que se han rotado buena parte de los cargos principales. De cara al año que viene, el país seguirá teniendo tres grandes retos pendientes: continuar con las reformas estructurales, reducir su apalancamiento y gestionar las relaciones con EE.UU., en la carrera de ambos gigantes por dominar la economía mundial.

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