Man GLG defiende la operativa sobre las ventas en corto


“Aunque, teóricamente, la prohibición de las ventas en corto debe funcionar, no hace frente a la realidad de los problemas financieros de las empresas y normalmente es contraproducente porque solo genera desequilibrios. Además, puede atemorizar a los inversores y llama la atención sobre la gravedad de la situación”. Es la opinión de Man GLG ante la prohibición de las ventas en corto como respuesta habitual de los reguladores ante la volatilidad del mercado. Y, en concreto, a las últimas medidas impulsadas por Italia y España en julio.

La gestora señala que la reacción inicial fue positiva en ambos casos, pero advierte de la caída de los volúmenes de negociación, con el resultado de una escasez de liquidez y una ampliación de los diferenciales potencialmente perjudicial. "La reacción cínica de la industria de la inversión es que estas nuevas restricciones huelen a desesperación”, afirma.

Man GLG apela a los ejemplos del pasado para darse cuenta de sus efectos negativos: "La historia ha demostrado repetidamente que el impacto positivo de las restricciones a las ventas en corto es extraordinariamente fugaz, mientras que existen implicaciones negativas en relación con la liquidez y los diferenciales de las operaciones. Por tanto, la prohibición de las ventas en corto es con frecuencia una medida contraproducente cuyo resultado es simplemente un desequilibrio”, resume.

La gestora incide en la inexistencia de pruebas que demuestran que las ventas en corto agraven las caídas del mercado, y cita un análisis realizado en noviembre de 2008 por Credit Suisse que indica que la rentabilidad de los valores estadounidenses sujetos a restricciones de las ventas en corto no fue sustancialmente distinta de la del conjunto del mercado. "Incluso puede ocurrir que, al dar publicidad a la aparente necesidad de medidas de protección, la imposición de la prohibición acelere la caída general del mercado", añade.

La gestora enumera seis aspectos positivos de las ventas en corto destacados en 2002 por la autoridad de servicios financieros británica, la FSA: descubrimiento eficiente de los precios, mejora de la liquidez y reducción del coste de operación, asignación más efectiva de capital y riesgo, menor coste del capital, arbitraje y fuente adicional de ingresos para los inversores en posiciones largas.

Alternativas en las estrategias

Para la gestora, que utiliza estrategias alternativas, en términos prácticos, la prohibición de las ventas en corto “es más una molestia que un impedimento para la ejecución de muchas estrategias de inversión alternativas ”. Man GLG explica que las carteras cortas proporcionan una fuente adicional de alfa a las disciplinas de renta variable long/short, pero su función principal normalmente consiste en proporcionar cobertura a la cartera de posiciones largas. Por consiguiente, dice que si no es posible tomar posiciones cortas en un valor o un índice, los gestores de activos buscarán rápidamente otros sustitutos a los que no sean aplicables las restricciones sobre la negociación en corto.

Es lo que hacen en la entidad con su estrategia insignia de renta variable europea long-short: inmediatamente después del anuncio de la prohibición, la cobertura con posiciones cortas en el EuroStoxx 50 fue rápidamente sustituida por posiciones cortas en el FTSE 100 y el Dax.
Con respecto a las estrategias cuantitativas como AHL, en el caso de GLG, “si los modelos aconsejan la apertura de una nueva posición corta en instrumentos restringidos, AHL conseguirá su deseada exposición corta al mercado con asignaciones a otros contratos dentro del sector de renta variable”. Es decir, que logran seguir con su estrategia independientemente de las prohibiciones, buscando alternativas.

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