Macron y Le Pen se enfrentarán en la batalla final por el Elíseo


Incógnita despejada. El centrista Emmanuel Macron y la ultraderechista Marine Le Pen serán los candidatos que se enfrentarán en la segunda vuelta en la batalla final por alcanzar el Elíseo. Ese ha sido el veredicto que han arrojado unas urnas que dejan fuera a los partidos tradicionales (François Fillon, del Partido Republicano, y Benoît Hamon, del Partido Socialista) y que elimina la posibilidad de ver a dos aspirantes anti-europeístas en la ballotage del próximo 7 de mayo, al quedar fuera de la competición el líder de Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, por lo que a partir de ahora la incertidumbre girará en torno a saber quién ganará dentro de dos semanas. El resultado de esta primera vuelta ha estado muy en línea con lo pronosticado por las encuestas. Si éstas vuelven a estar en lo cierto, todo parece indicar que Macron se convertiría en el nuevo presidente de Francia. Sus expectativas electorales son más favorables. Si se materializasen… ¿qué implicaciones tendría su victoria?

Escenario en caso de triunfo de Macron

La perspectiva de una victoria de Macron plantea dos cuestiones cruciales: ¿está en condiciones de tener una mayoría parlamentaria? Si es así, ¿tendrá una mayoría dócil apoyándolo o se enfrentará a una oposición constante (como fue el caso de François Hollande con el ala izquierda del Partido Socialista?). “Es probable que logre obtener una mayoría basada en la suposición de que los candidatos de En Marche ganarán muchos escaños en las legislativas y que los diputados de otros partidos (Partido Socialista, UDI, Modem y partidarios de Alain Juppé) se unirán a él. Sin embargo, con un parlamento tan fragmentado y heterogéneo, podría encontrarse con dificultades”, afirma Christopher Dembik, economista de Saxo Bank.

Captura_de_pantalla_2017-04-23_a_las_18El programa de Macron se podría resumir en once puntos. ¿Cuántos de ellos lograría poner en práctica? El riesgo para él es que su presidencia sea obstruida por interminables negociaciones para encontrar una mayoría parlamentaria. Esto reduciría el ritmo de las reformas y conduciría a concesiones y a inestabilidad política. No obstante, para los mercados su victoria sería un alivio. “Reduciría los diferenciales entre el bono francés y el bund alemán hasta los niveles anteriores al momento en que los mercados comenzaron a preocuparse por el potencial de una salida de Francia de la eurozona. El euro también se vería beneficiado, así como la renta variable francesa”, pronostica Stefan Kreuzkamp, director de Inversiones de Deutsche AM.

Philip Dicken, director de renta variable europea de Columbia Threadneedle, también cree que una presidencia de Macron sería positiva para Europa en su conjunto, pudiendo incluso desencadenar un ligero repunte de las acciones europeas por el sentimiento pro-europeo, aunque esta reacción positiva sería limitada ya que los mercados ya han descontado este escenario. “La victoria de Macron reforzaría la confianza en las perspectivas económicas y la volatilidad del mercado de valores podría disminuir a medida que las preocupaciones políticas se disipen”, señala Dicken.

Escenario en caso de triunfo de Le Pen

Pero… ¿y si ganase Marine Le Pen? Una hipotética victoria de la candidata del Frente Nacional se encontraría con obstáculos aún mayores que los que tendría que sortear Macron, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un partido muy escorado a la derecha. “No esperamos que Le Pen triunfe en la votación final pero, si se convirtiera en presidenta, el bloqueo del gobierno debería frustrar sus políticas antieuropeas, aunque también impediría una verdadera reforma estructural”, señalan desde Allianz Global Investors.

Captura_de_pantalla_2017-04-23_a_las_18Su opinión coincide con la de NN Investment Partners, donde consideran que el impulso reformista se estancaría por completo debido a la cohabitación (un presidente con una mayoría parlamentaria de otro partido), lo que reduciría rápidamente la credibilidad de la que vendría disfrutando Francia. Según explican desde la firma holandesa, Le Pen quiere un referéndum, pero mantiene la ambigüedad sobre si sería sobre la permanencia de Francia en la UE o sobre el euro. “Le Pen quiere introducir el franco en paralelo al euro con el objetivo de afrontar la competencia desleal, lo que dicho en plata significa que quiere disponer de una moneda devaluada con miras a mejorar la competitividad”.

Al mismo tiempo, quiere privar de independencia a la Banque de France y obligar al banco central a financiar directamente al gobierno, lo que –según NN IP- daría como resultado un alza de la inflación en Francia que arrasaría con cualquier eventual ganancia inicial de competitividad.

“Todo esto haría que la carga de la deuda francesa resultase completamente insostenible, ya que la recaudación tributaria consistiría en nuevos francos devaluados, mientras que la deuda seguiría denominada en euros. Le Pen podría suspender pagos, pero se enfrentaría a unos costes de financiación de la deuda pública muy elevados en relación con la cobertura de los déficit presupuestarios provocados por la inevitable recesión y por su política fiscal expansiva. Este caos económico se agravaría por efecto de la fuga de depósitos y capitales al extranjero, que perjudicaría al sistema bancario”, vaticinan desde NN IP.

Dentro de dos semanas se producirá la batalla final. Por ahora, la ventaja en las encuestas de Macron es clara. Su horquilla de apoyo entre el electorado se mueve entre el 62 y el 65%, frente al 35-38% de Le Pen. Será el 7 de mayo cuando Europa despeje la segunda gran incertidumbre política que este año se cierne sobre el Viejo Continente.

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