Lucía Gutiérrez-Mellado (J.P.Morgan AM): “La rentabilidad que está ofreciendo este año la renta variable no es la que esperábamos”


Las previsiones macroeconómicas de J.P.Morgan AM a principios de año eran muy optimistas. En la firma auguraban un crecimiento económico por encima de tendencia y unos buenos resultados empresariales. Y acertaron. El problema es que ello no se tradujo en un buen comportamiento en los mercados de renta variable. “Aunque es cierto que el segundo trimestre ha sido mejor que el primero, en general, a excepción de la renta variable americana, que a cierre de junio acumulaba una subida del 2,5% en euros, el resto de índices están planos o en territorio negativo. No son las rentabilidades que esperábamos a principios de año”, reconoce Lucía Gutiérrez-Mellado, subdirectora de Estrategia de J.P.Morgan AM para España y Portugal en la tradicional presentación trimestral de previsiones de la entidad.

La cuestión es que las causas que han provocado esta debilidad de las bolsas no están relacionadas con el PIB, ni con los resultados corporativos, sino con cuestiones relacionadas con la guerra comercial, las tensiones políticas en Europa y los efectos de la apreciación del dólar (que para los emergentes ha sido negativa). “Lo que ha generado este comportamiento tan plano han sido tensiones geopolíticas, no las dudas sobre el crecimiento. Seguimos pensando que este año vamos a crecer por encima de tendencia y que el riesgo de recesión es mínimo. En el primer trimestre la economía global creció a un ritmo del 3,2% y en el segundo esperamos que lo haga al 3,6%. Lo que sí estamos viendo es una mayor divergencia. En 2017 había un crecimiento sincronizado. En 2018 es más dispar”.

La pregunta que le hacen ahora los clientes de la entidad es si hay que tirar la toalla o confiar en que, al final, el crecimiento y los resultados empresariales se vean reflejados en las cotizaciones. En J.P.Morgan AM son de la teoría de que todavía hay que apostar por la renta variable, pero siendo cautos. Nuestras carteras están posicionadas de una forma más defensiva de lo que lo estaban hace unos meses. Continuamos apostando por la renta variable, aunque nos tenemos que acostumbrar a la volatilidad. El año pasado ésta no apareció y este año todos los meses vemos movimientos bruscos”. La razón por la que mantienen su apuesta por la renta variable reside en las valoraciones.

“Los PER de los principales índices bursátiles están algo más atractivas de lo que lo estaban hace un año. Hay mercados que, por valoración, están más atractivos que su media histórica, mientras que hay otros, como Europa o Estados Unidos, cotizan en la media. En ningún caso las valoraciones son excesivas”. La novedad es que, al contrario de la estrategia que mantenían anteriormente, de hacer una sobreponderación genérica sobre los mercados desarrollados, ahora consideran que hay que ser más selectivos, realizando apuestas regionales. “Seguimos pensando que es un escenario favorable para la renta variable, pero estamos algo más cautos, reduciendo el riesgo en carteras con respecto a principios de año”. En este sentido, el mercado que más les gusta es el americano.

“Continúa siendo nuestra apuesta principal en cartera. A muchos de nuestros clientes les sigue sorprendiendo que mantengamos nuestra apuesta por la bolsa de Estados Unidos. Es cierto que la economía americana lleva diez años de recuperación, que el mercado americano es el que más ha subido y donde las valoraciones están algo más ajustadas, pero nos gusta porque seguimos viendo unos resultados empresariales muy sólidos. En el primer trimestre fueron muy buenos y esperamos que en el segundo lo vuelvan a ser. En parte, esto se ha debido a la reducción del impuesto de sociedades (que ha pasado de un 35% a un 21%) y a la subida del precio de las materias primas, que ha beneficiado al sector energético americano”, explica Gutiérrez-Mellado.

Desde el punto de vista corporativo, en J.P.Morgan AM les parecen mucho más rentables las compañías americanas que las del resto del mundo, lo que les hace creer que las valoraciones actuales están justificadas por ese crecimiento de beneficios. “Si no hubiera crecimiento de beneficios, claramente la renta variable pasaría a estar cara”. La cuestión que se plantean muchos inversores es hasta qué momento la renta variable americana lo puede hacer bien en un escenario de subidas de tipos en Estados Unidos. La subdirectora de Estrategia de J.P.Morgan AM para España y Portugal encuentra la respuesta en la correlación del dos años americano frente al S&P 500.

“Cuando las subidas de tipos empiezan desde un nivel muy bajo, las razones son buenas. Es el escenario que hemos vivido durante los últimos años. En ese entorno, la renta variable lo hace bien. Sin embargo, llega un momento en el que las cosas comienzan a cambiar. Generalmente, en Estados Unidos ese momento se produce cuando las tires se empiezan a acercar al 4%. Es entonces cuando la bolsa americana empieza a hacerlo algo peor. El mensaje es que todavía hay espacio para que la renta variable estadounidense lo haga bien en este escenario de subida de tipos. En Europa, en cambio, mantenemos una posición infraponderada. "Para cambiar nuestra visión sobre este mercado necesitamos ver mejora de datos macroeconómicos y, sobre todo, que los resultados empresariales acaben materializándose con crecimientos de beneficios sólidos", concluye.

Profesionales
Empresas

Noticias relacionadas

Lo más leído