Luca Sibani: el gestor de Eurizon al frente de fondos de gestión alternativa que funcionaron en 2018


Eurizon dio un paso importante en su compromiso con el mercado español el pasado mes de noviembre con la apertura de la oficina de representación en Madrid y el fichaje de Bruno Patain. En una reciente entrevista publicada en Funds People, el máximo responsable de la gestora italiana para Iberia explicaba cuáles eran las fortalezas de la casa. Entre ellas destacaba el Epsilon Fund Emerging Bond Total Return, el fondo de Eurizon que hoy cuenta con un mayor patrimonio en España (Blockbuster Funds People) y dos productos de gestión alternativa: el Eurizon Fund Absolute Prudente, fondo Consistente Funds People, y el Eurizon Fund Absolute Attivo, versión más dinámica. Los tres están administrados por la sucursal luxemburguesa Eurizon Capital SA y gestionados o cogestionados por Luca Sibani, Head of Discretionary Investments and Total Return de Epsilon, quien ha venido a España para presentar a sus clientes las características de estas dos últimas estrategias.

¿Por qué han sido éstos los productos que Eurizon ha utilizado como su  carta de presentación en España? “Queríamos demostrar que hay fondos de retorno absoluto que funcionan de verdad en diferentes entornos de mercados”, afirma Patain. El track record de ambas estrategias es casi inmaculado. Apenas se puede encontrar un borrón. En sus más de 10 años de historia han generado rentabilidades positivas todos los años, excepto en 2017, año en el que el Prudente perdió un 0,13% y el Attivo un 0,49% y un 0,05% en 2016 (datos de la clase institucional en ambos casos).

El primero cuenta con cerca de 450 millones de euros de patrimonio y el segundo con casi 250 millones. Ambos son fondos multiactivos que fueron lanzados en enero de 2008 y que son gestionados de forma muy similar, pero con objetivos de volatilidad diferentes. La volatilidad máxima que se han fijado para el Absolute Prudente es del 4%, mientras que para el Attivo es del 7,5%, aunque históricamente éstas han sido inferiores (menos del 2% y del 2,5%, respectivamente).

Están diseñados para proteger las carteras en regímenes de volatilidad media o alta. Históricamente han aportado baja correlación, reducida volatilidad y rentabilidades positivas en años volátiles. Su estilo de gestión divide la cartera en dos partes: una parte estratégica (en la que utiliza instrumentos monetarios y deuda de calidad con vencimientos inferiores a los tres años) y una parte táctica (que proporciona algo de rentabilidad utilizando instrumentos de renta fija, gobiernos y crédito, renta variable y forex overlay). “De esta última es de donde se extrae la mayor parte de la rentabilidad”, afirma el gestor en una entrevista con Funds People.

Sibani puede estar largo o corto de activos de riesgo (renta variable, crédito, duración), siempre buscando reducir la correlación de las apuestas tácticas (vía divisas refugio u opciones put). “Para la parte táctica, solemos utilizar derivados muy líquidos sobre índices. En la estratégica, optamos por comprar el activo concreto. Tenemos una visión de equipo, que nos sirve para decidir qué exposición a mercado queremos tener en cada momento, la cual vamos graduando mes a mes. En los últimos meses, por ejemplo, hemos ido mostrando una visión más prudente, reduciendo nuestra exposición al riesgo. Cuando esta visión es más positiva, incrementamos el porcentaje”

Tal y como reconoce Sibani, el peor escenario para la estrategia es el de un entorno de baja volatilidad, algo que no prevén vayamos a ver. “Somos de la opinión de que entramos en un escenario de menor liquidez y más volatilidad en unos mercados en los que, a futuro, ofrecerán rentabilidades más modestas que en el pasado dadas las elevadas valoraciones actuales. La correlación de los fondos con la renta variable, la renta fija y las materias primas es negativa. Esto es algo muy importante, ya que demuestra que te protegen en caso de caída de los mercados. En 2018, año en el que muchas estrategias de retorno absoluto fracasaron, el Attivo generó una rentabilidad neta del 2,5% y el Prudente del 1,6%. El producto suele estar más correlacionado con el yen, por su condición de activo refugio”.

La estrategia del Epsilon Emerging Bond Total Return

El Epsilon Emerging Bond Total Return también está en las manos de Sibani. Es el buque insignia del gestor. En este caso, se trata de un fondo de retorno total que centra su universo de inversión en el mercado de renta fija emergente de corta duración, principalmente de bonos con vencimientos a los 36 meses emitidos por gobiernos y empresas. El 80% es la cartera carry estratégica. El gestor compra y mantiene los activos en cartera de emisiones con grado de inversión en divisa extranjera (dólares o euros), siempre cubriéndolas a euros. El 20% restante es lo que denominan la cartera táctica oportunista, integrada por bonos en divisas locales con vencimientos que pueden ser superiores a los 36 meses, en la que juegan con posiciones largas o cortas en divisas y también en estrategias de valor relativo.

En la entidad defienden que una estrategia de este tipo aporta una mejor ratio de rentabilidad/riesgo que estar invertido en bonos a corto plazo de la eurozona. Su popularidad en España viene motivada por este factor. Su objetivo es generar una rentabilidad del 1,3% sobre el Barclays Capital Euro Treasury Bills, denominado en euros en un plazo de 36 meses.

La cartera está muy diversificada. Solo invierte en instrumentos listados. A uno, tres y cinco años su volatilidad ha sido menos del 2%. Aunque la exposición máxima por emisor podría alcanzar el 10%, ninguna emisión ha estado históricamente por encima del 5%. Desde su lanzamiento en 2008, el fondo no ha caído en ningún default. Su duración histórica media es de máxima un año y la TIR cubierta a euros se sitúa en el 3%. El fondo cuenta con un volumen de activos bajo gestión que ronda los 5.200 millones, de los que algo más de 100 millones son de inversores españoles.

Profesionales
Empresas

Noticias relacionadas