Los tres motivos de BlackRock para esperar que la Reserva Federal anticipe la subida de tipos


Las estadísticas sobre empleo en Estados Unidos publicadas en agosto, más débiles de lo esperado, han llevado a muchos observadores a reafirmarse en su opinión de que la Reserva Federal esperará por lo menos hasta mediados de 2015 para subir los tipos de interés. Rick Rieder, jefe de inversiones de renta fija fundamental de BlackRock, se desmarca de esta tendencia y aporta hasta tres razones para tener en cuenta la posibilidad de que la subida de tipos se anticipe. 

En primer lugar, el experto recuerda que agosto no es relevante y que, a pesar de los últimos datos, el mercado laboral estadounidense está mejorando. “No daría mucha importancia a los débiles datos de agosto. El verano es tradicionalmente un periodo mediocre para las contrataciones y los números del informe laboral de agosto se suelen revisar al alza”, explica. Apoya su argumento con estadísticas: 14 de los últimos 18 informes de agosto han estado por debajo de las expectativas, mientras que 12 de los últimos 14 informes sobre el mercado laboral de agosto fueron revisados al alza. “Estoy esperando ansiosamente las revisiones normales de estas cifras”, afirma. Asimismo, Rieder señala que las medias históricas de los datos de desempleo del último trimestre, el último semestre y los últimos doce meses están en línea con los datos registrados en periodos anteriores de expansión económica en el país. 

El representante de BlackRock también tiene en cuenta la mejoría de otros indicadores del mercado laboral, como la tasa de empleo U-6 (la que abarca todos los indicadores del mercado laboral de una manera más amplia), que ha caído pronunciadamente a mínimos; las peticiones iniciales de desempleo han regresado a niveles pre-crisis, al igual que métricas como la favorita de Janet Yellen, el informe JOLT (puestos de nueva creación y tasa de sustitución). 

Para poder tener una visión más completa sobre la evolución del mercado laboral estadounidense en los últimos 11 años, el equipo de Rieder ha optado por crear un índice en el se miden varias lecturas del mercado laboral que han bautizado como “Yellen Index”. Las últimas lecturas del indicador han revelado el retorno a niveles de mediados de 2008 y se están acercando a niveles pre crisis, “cuando los tipos estaban mucho más altos de lo que lo están hoy en día”.

Rieder cree que la mayor fuente de preocupación en este campo debería ser el bajo nivel de la tasa de participación, pero con matices: “Creemos que es en gran parte una función de factores estructurales y demográficos y, consecuentemente, permanece por debajo del margen de influencia de políticas monetarias trascendentes”. 

La inflación se está afianzando

La segunda razón que esgrime Rieder es que la mejora de las condiciones en el mercado laboral está generando algo de inflación por la subida de los salarios. “Aunque esta inflación se está produciendo en gran parte para los empleados con habilidades específicas que valoran los contratadores, los salarios de trabajadores de cadenas de producción y sin supervisión también están subiendo”, explica. Una vez más, recurre a las cifras: el propio informe sobre la actividad laboral de agosto reflejó un incremento interanual del 2,5%, algo que no se veía desde hace años. 

“Más allá de la inflación generada por los salarios, ha habido un reforzamiento general en un rango de indicadores de inflación durante la primera parte del año, incluyendo los niveles del IPC, los niveles del PPC y el consumo. Todos ellos están considerablemente por encima de los niveles de principio de 2014 y también superan a los del año anterior”, resume el jefe de inversiones de renta fija. 

Los tipos excesivamente bajos dañan la economía

“La política de tipos cero de la Fed puede estar en realidad inhibiendo el crecimiento económico y la creación de trabajos de forma no premeditada”, denuncia el experto de BlackRock. Éste cuenta entre los efectos negativos de los tipos extraordinariamente bajos que los trabajadores de más edad están retrasando su jubilación, y que las compañías se muestran cautelosas a la hora de reinvertir su capital, retrasando o reduciendo tanto sus inversiones como las contrataciones. 

“En suma, las mejoras recientes del mercado laboral, unos datos sobre inflación reafirmantes y el doloroso impacto de unos tipos excesivamente bajos sugieren que la noción de mantener una política monetaria acomodaticia en niveles de emergencia para estos tiempos inusuales parece una política dudosa”, declara Rieder, que recuerda que la Fed tiene la obligación de mantener la estabilidad de precios y generar empleo, “y el estado de los dos sugiere que la política de tipos podría entrar en transición antes de lo que muchos anticipan, y que la autoridad monetaria puede mover ficha más pronto que tarde hacia una tasa de tipos más elevada”. 

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