Los seis posibles riesgos sistémicos de futuro según IOSCO


IOSCO, la Organización Internacional de Comisiones de Valores, tiene como objetivo contribuir a la creación y el desarrollo de mercados eficientes y controlar los riesgos sistémicos, para garantizar en último término la protección del inversor. Un papel que, tras la crisis financiera de 2008, se está tomando muy en serio. Por eso, en la organización trabajan muy activamente para determinar cuáles pueden ser los próximos problemas de futuro que pongan en peligro la estabilidad de los mercados financieros mundiales.

“Los riesgos del futuro serán probablemente distintos a los del pasado”, afirmaba Rohini Tendulkar en un reciente acto organizado por IOSCO junto a la CNMV y el Instituto Español de Analistas Financieros, IEAF. En la actualidad, ha detectado seis potenciales problemas, que está analizando para determinar si son o no sistémicos. Se trata de las burbujas de activos en un contexto de tipos de interés muy bajos; las burbujas potenciales y concentración de riesgos en los mercados emergentes; la escasez de colateral y su gestión en un contexto de falta de financiación; el mercado de derivados y las contrapartidas centrales; la falta de financiación para las infraestructuras de las pequeñas y medianas empresas; y el cíber crimen.

“La búsqueda de rentabilidad en un entorno de tipos muy bajos está empujando a los inversores hacia activos como los inmobiliarios o los bonos de alta rentabilidad (high yield), cuya demanda es creciente”, explicaba la experta. Una tendencia que impulsa al alza los precios y a la baja las rentabilidades, distorsionando el mercado y creando potenciales burbujas. “La rentabilidad ya no es representativa del riesgo”, dice. En este sentido, habló de la tendencia de los fondos de pensiones a utilizar los hedge funds que invierten en renta fija para acceder a activos de crédito más atractivos desde el punto de vista de la rentabilidad, en algunos casos con el apalancamiento que ello conlleva. “¿Qué pasará si los tipos de interés suben de nuevo?”, se plantea.

Con respecto a los mercados emergentes, el riesgo está en la concentración de flujos en algunos mercados locales, lo que podría disparar la volatilidad. También habló de las inversiones en productos hipotecarios y activos inmobiliarios, donde podrían estar forjándose burbujas. “El problema es la falta de datos”, señaló, algo que pretenden aliviar con la creación de una fundación dedicada al trabajo con los mercados emergentes.

El tercer problema es la ausencia de colateral en un entorno en que la regulación exige su uso de forma creciente. “Hay una fuerte necesidad pero una oferta limitada”, decía. También advirtiendo sobre la utilización de prácticas como el préstamo de valores, que estudia por su posible contribución a los riesgos sistémicos. Rohini también se centra en estudiar la complejidad del mercado de derivados y las contrapartidas centrales; la falta de financiación para las infraestructuras de las pequeñas y medianas empresas; o el cíber crimen, que obliga a reflexionar sobre la vulnerabilidad del sistema financiero y sus infraestructuras.

Rohini, economista, forma parte del servicio de estudios de IOSCO dedicado a identificar y mitigar dichos riesgos emergentes, en la medida en que en los mercado de valores se fraguan importantes cambios, muchos de ellos fruto de la innovación financiera. “Los reguladores de los mercados de valores e IOSCO deben mantenerse al tanto de las novedades sobre nuevos productos y participantes del mercado, y los posibles riesgos sistémicos que puedan plantear”, afirma la organización.

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