Los seis mandamientos para tener éxito en la inversión a largo plazo


Invertir con éxito a largo plazo no resulta tan sencillo como parece. Es importante ser disciplinado y seguir una metodología de la que no todos los inversores hacen gala. J.P.Morgan Asset Management no sólo ha revelado las leyes fundamentales que todo inversor debería seguir a la hora de construir sus carteras, sino que también ha querido demostrar empíricamente el buen funcionamiento de esas normas. Si se siguen a raja tabla, las posibilidades de tener éxito se incrementan significativamente. Pero… ¿cuáles son esos seis mandamientos que todo inversor debe tener presente?

1. Invierta para el futuro. Vivimos cada vez más años. Gracias a los avances de la medicina y los hábitos de vida más saludables, la gente vive más. El siguiente gráfico muestra la probabilidad de que una persona que hoy tiene 65 años alcance los 80 o los 90. Una pareja de 65 años cada una podría sorprenderse al saber que existe un 66% de probabilidades de que al menos uno de ellos viva otros 25 años y llegue a los 90. Sin embargo, muchos no ahorran lo suficiente. Los estudios revelan que las personas no se sienten financieramente preparadas para la jubilación. Deberían tener un plan financiero para su futuro, empezando a invertir pronto, de manera frecuente y de una forma disciplinada.

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2. El cash en raras ocasiones es el rey. A menudo los inversores piensan que la liquidez es el activo refugio en periodos de volatilidad, o incluso una fuente de retorno, pero la nueva era de tipos de interés ultra bajos ha conducido a la rentabilidad del cash a cerca del cero, lo que hace que la liquidez sea vulnerable a la erosión que provocaría a lo largo del tiempo la inflación. Con unos tipos de interés que se espera se mantengan bajos, los inversores deberían asegurarse de que su asignación a liquidez no socava sus objetivos de inversión a largo plazo. A largo plazo, el cash se comporta peor que el resto de activos. Los depósitos bancarios generan muy poco a largo plazo. Los inversores que aparquen su dinero en este tipo de productos se han perdido el impresionante rally de la renta variable y la renta fija.

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3. El interés compuesto hace milagros. Comience a invertir cuanto antes y hágalo regularmente. Al interés compuesto se le conoce como la octava maravilla del mundo. Su poder es tan enorme que, incluso omitiendo algunos años de ahorro y crecimiento del capital, puede marcar una gran diferencia en tu eventual jubilación. Empezar a los 25 años e invertir 5.000 euros al año en una inversión que crece anualmente al 6% dejaría al inversor a los 65 años con 400.000 euros más que si comenzase a los 35 años, a pesar de que en general sólo se habría invertido un extra de 50.000 euros. Si no lo necesita, reinvierta la renta que le genera la inversión. Puede hacer incluso un mejor uso de la magia del interés compuesto si reinvierte la renta que le genera la inversión para hacer crecer incluso más el valor inicial cada año. La diferencia entre reinvertir la renta de la inversión y no hacerlo puede ser enorme a largo plazo.

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4. La volatilidad es normal, así que no entre en pánico. Mantenga la cabeza cuando todo el mundo a su lado la está perdiendo. Todos los años hay baches en el camino. Los puntos rojos del gráfico representan la caída máxima intra-anual del S&P 500 y las barras la rentabilidad generada por el índice americano en cada año natural, lo que permite ver cuál ha sido la diferencia entre el punto más bajo y el punto al que ha terminado el año. A pesar de las caídas inter-anuales que se han producido durante muchos años, el mercado ha generado rentabilidades positivas en muchos años naturales. Es difícil predecir los pullbacks, pero los rebotes de doble dígito de los mercados han sido una constante durante muchos años. Los inversores deberían esperarlos. Es importante tener un plan para cuando las cosas se ponen difíciles, en lugar de reaccionar de manera emocional. La lección es: no caiga presa del pánico: sean más o menos frecuentes, las caídas son una oportunidad para comprar, no para vender.

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5. Permanecer invertido importa. No ponga sus emociones al mando de sus inversiones. Hacer market timing puede ser un hábito peligroso. Los pullbacks son difíciles de anticipar y los mayores retornos a menudo se producen tras periodos de fuertes caídas. Sin embargo, a menudo los inversores piensan que pueden burlar al mercado. Emociones como el miedo o la codicia los empujan a tomar decisiones de inversión de las que más tarde se arrepienten. El siguiente gráfico es un recordatorio del coste potencial que tiene tratar de hacer market timing. Incluso perderse unos pocos días de mercado puede tener efectos devastadores en el retorno total generado por la inversión.

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Las cosas buenas les ocurren a aquellos que esperan. Si bien es cierto que los mercados pueden tener un mal día, semana, mes o incluso año, la historia sugiere que es menos probable sufrir pérdidas en periodos largos de tiempo. Los inversores necesitan mantener una perspectiva a largo plazo. El siguiente gráfico ilustra este concepto. Los inversores no necesariamente deberían esperar el mismo nivel de retorno en el futuro que el que hemos visto en el pasado. No obstante, haciendo el rolling a diez años, una combinación de acciones y bonos no han tenido rentabilidades negativas en ningún momento de los últimos 65 años, a pesar de las grandes oscilaciones en las rentabilidades anuales que hemos visto desde 1950.

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6. La diversificación funciona. Los últimos diez años han sido volátiles y tumultuosos para los inversores, con desastres naturales, conflictos geopolíticos y un gran crisis financiera. A pesar de estas dificultades, las clases de activo que peor comportamiento han tenido en este periodo ha sido la liquidez y las materias primas. Mientras tanto, una cartera bien diversificada compuesta por acciones, bonos y otras clases de activos ofrecieron anualmente una rentabilidad del 6,1% durante la última década. Una cartera diversificada supone para el inversor un camino más tranquilo que invertir únicamente en renta variable.

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