Los retos de Caja Ingenieros Gestión: el cliente institucional, la gestión discrecional y alcanzar los 1.000 millones de patrimonio


Caja Ingenieros Gestión está de celebración. En 2016, cumple su décimo quinto aniversario. Llega a esta fecha con casi 800 millones de euros en activos bajo gestión entre fondos de inversión (592 millones) y planes de pensiones (192 millones), así como con metas ambiciosas -aunque “razonables”- para el próximo lustro.

Los objetivos primordiales de la gestora de Caja de Ingenieros se centran en tres puntos: lograr el reconocimiento de la industria a la consistencia de sus productos y su proceso de inversión; alcanzar los 1.000 millones en tres años, “sin forzar nada”, y conseguir que en torno a un 15% de su patrimonio en cinco años proceda de inversores institucionales, resume su director general, Xavier Fábregas.

La gama de fondos de Caja Ingenieros Gestión es muy compacta y estable, con 11 fondos de gestión activa en los que sus responsables han intentado “capitalizar las estrategias y darles consistencia y un sello proprio”. De hecho, un 75% del patrimonio gestionado por la firma se concentra en fondos de gestión activa. En 2013, sin embargo, este porcentaje era menor, con un 50% de los activos en fondos de gestión activa y otro 50% en fondos de gestión pasiva. Según Fábregas, “el flujo de vencimientos de garantizados lo hemos ido reconvirtiendo en estos años a gestión activa”. Hoy día, tan sólo le quedan en la gama cinco productos con garantía, cuyos vencimientos oscilan entre 2017 y 2019.

La filosofía que aplican los siete gestores de Caja Ingenieros Gestión persigue manejar el ruido, encontrar valor fundamental, tener carteras concentradas de convicción y no disponer de restricciones por capitalización de las compañías en las que invierten. Además, la gestora está suscrita a los Principios de Inversión Responsable de Naciones Unidas desde 2014 (UNPRI, por sus siglas en inglés), por lo que a su proceso general de análisis financiero, se le une el valor añadido de un proceso propio de análisis extra financiero, que aplica criterios ambientales, sociales y de buen gobierno corporativo (ASG).

Inversión socialmente responsable

Dos factores que valoran sustancialmente los gestores de Caja Ingenieros Gestión de las compañías en radar son la coherencia de los equipos directivos y la alineación de intereses de las empresas con sus accionistas. Gracias a Sustainalytics, valoran posibles controversias en cualquiera de los criterios ASG. Por ejemplo, que no haya sanciones por contaminación o polémicas con los trabajadores, señala Fábregas.

No obstante, aunque la aplicación de la inversión socialmente responsable es general a todos sus fondos, la firma cuenta además con un fondo específico de ISR, el Fonengin (con réplica en pensiones a través del CI Global Sustainability). Se trata de un fondo de crédito corporativo combinado con una cartera de convicción global en renta variable.

Según su director general, la gestora está estudiando ampliar la gama de productos específicos de ISR con un segundo fondo, con una estrategia más arriesgada que la del Fonengin. Pero para dar el paso, tendrían que confirmar en base al interés de los clientes que “la ISR no tiene que ser un tema pasajero, sino una idea que ha llegado para quedarse”.

Grandes bazas en renta variable y renta fija

Más allá del Fonengin ISR, las otras dos grandes bazas de Caja Ingenieros Gestión en los universos de la renta variable y la renta fija son los fondos CI Global y CI Premier. El CI Global es de renta variable internacional, tiene réplica en pensiones (CI Multigestión) y obtiene en 2016 la calificación de Consistentes Funds People. Lo cierto es que, gracias al perfil inversor del que disponen los clientes ingenieros de la caja y sus otros clientes de colectivos profesionales, aproximadamente el 30% del patrimonio de la gestora está destinado a renta variable, muy por encima de la media en la industria española de fondos.

Mientras, el CI Premier es su fondo flexible de renta fija, un producto muy potenciado por la casa este curso. “Es muy útil para gente que proviene de fondos garantizados. Nos está dando mucha masa patrimonial”, reconoce Fábregas. Invierte principalmente en renta fija privada de la zona euro, aunque también en renta fija pública, tiene una baja duración y, a pesar de no ser un fondo de high yield, sí tiene la posibilidad de invertir por debajo de investment grade.

Gestión discrecional, un win-win para la red y la gestora

Caja de Ingenieros ha estrenado recientemente un servicio de gestión discrecional de carteras para sus clientes, una herramienta que puede servir de acicate para el incremento patrimonial proyectado por su gestora. Este servicio está destinado a dos tipos de clientes: Insignia, dirigido a inversores con más de 150.000 euros, los cuales pueden invertir un 70% en fondos de terceros y un 30% en fondos de Caja Ingenieros Gestión y, por otro lado, 70/30, orientado hacia clientes con más de 50.000 euros, donde la estructura es inversa, es decir, con un 70% en fondos de la casa y un 30% en fondos externos. Hasta la fecha, Insignia aglutina 100 millones bajo gestión, por 25 millones el servicio 70/30.

El director general de Caja Ingenieros Gestión está convencido de que “la gestión discrecional va a traer un flujo creciente de entradas de dinero para la gestora, es un win-win para la red de la caja y para nosotros”. Eso sí, advierte, al igual que ocurre con la gestión de fondos, “hay que hacer esa gestión discrecional de carteras también de forma consistente” para que, efectivamente, tanto la red como la gestora cumplan sus objetivos.

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