“Los retornos no serán los mismos que en el pasado en Asia ni en China"


Los inversores han de acostumbrarse a un entorno con menores retornos a la hora de invertir en las bolsas asiáticas y en especial en la china, según Michael Lai, director de inversiones de GAM Fund Management, representada en España por Julius Baer, y gestor del fondo GAM Star China Equity. “Los retornos no serán los mismos que en el pasado, no serán de doble dígito ni en Asia ni en China en un entorno de crecimiento más equilibrado ante una política que ha de balancear el progreso económico con sus costes sociales”, asegura el experto, en un escenario de normalización del ciclo crediticio que reducirá la liquidez y también dominado por un sentimiento negativo. Una normalización que ha “limpiado” el balance de los bancos, ahora mejor capitalizados que en el pasado, pues las autoridades chinas han sido proactivas para reducir la probabilidad de posibles shocks.

 

Pero, por todo ese ejercicio de equilibrio, “China está ahora en mejor posición que en el pasado”, razón que le hace descartar que se produzca un “hard landing” o aterrizaje brusco en el crecimiento. “Prevemos una desaceleración moderada”, afirma, a pesar de que los inversores están descontando un sobrecalentamiento de los bancos y un escenario negativo. De hecho, sus perspectivas apuntan a crecimientos en la región superiores al 7% en 2012 y del 8,5% para China. Y es que, a pesar de la contención de ese crecimiento desbocado, explica que las autoridades siguen apostando por una política comprometida con la creación de empleo y el crecimiento.

 

Y es que la percepción de los inversores parece diferir de la realidad en asuntos como el mercado inmobiliario (cuyo colapso no es probable pues muchas de las transacciones se han hecho en cash y el riesgo de caídas no está ligado a los bancos, a diferencia de lo que ocurrió en EEUU), el sector financiero (con riesgos manejables) o la inflación (que para Lai es estructuralmente elevada y su fuente cambiará desde los costes laborales hasta la demanda, pero que no subirá de forma brusca como hasta ahora y permanecerá en el entorno de entre el 3% y el 5%, si no hay shocks puntuales de demanda). Además, continúa la fortaleza de la historia de consumo interno, lo que impulsará el sector inmobiliario. “Somos alcistas de cara a la evolución del mercado inmobiliario residencial, pero no a corto plazo”, a la espera de ver signos positivos como una consolidación de la industria –donde los débiles sucumbirán- y una racionalización de precios. A diferencia de las exportaciones, que limitan su dependencia de la economía, si bien “China está haciendo una especie de colonialismo económico que llega a mercados como el africano”. De hecho, casi el 60% de sus exportaciones de dirige al mundo emergente.

 

Rebote en las bolsas sin necesidad de ayudar a Europa

Por eso, el experto cree que los inversores han puesto en precio el peor escenario, lo que conduce a atractivas valoraciones. “El problema es que los mercados financieros no están desacoplados con la crisis de Europa y EEUU”, señala, aunque considera que a pesar de ello, China hará poco por ayudar. “Hay decepción sobre la gestión política de la crisis pues, al igual que en la crisis de Asia se obligó a recapitalizar todo el sistema, ahora se necesita una medicina mucho más amarga. Es difícil pensar en poner dinero sobre la mesa si esas medidas no se toman”, asegura.

 

El experto considera que habrá un rebote en la renta variable, en unos meses, cuando se relaje la política monetaria. “No es el fin del mundo ni tampoco de China. Los inversores son ahora más irracionales pero volverán a posicionarse en unos meses cuando cambie la política monetaria y cuando la crisis europea amaine”, afirma. De hecho, esa relajación es uno de sus temas de inversión en cartera, que favorece a jugadores nicho en la industria financiera, junto a otros temas como el liderazgo emergente, la internacionalización del RMB, el consumo doméstico o los beneficiarios de la inflación.

 

La cartera del fondo GAM Star China Equity, que normalmente está totalmente invertida –ahora han reducido liquidez tras la toma de algunos beneficios para comprar sus ideas de convicción-, está entonces lista para un rebote, posiciones que ha tomado aprovechando la reciente volatilidad. Es una cartera de alta convicción con unos 40 nombres en la que las 10 mayores posiciones suponen la mitad de los activos, que sobrepondera sectores como financieras, tecnología de la información, consumo básico y discrecional e infrapondera otros como energía, más ligados al riesgo político.

 

Como una de las principales distorsiones de la economía, señala la vinculación a la divisa estadounidense: “No son economías gemelas, sino totalmente distintas y la fluctuación de las divisas crea fuertes distorsiones”, indica. Prevé una revalorización estable del renminbi de en torno al 4% anual, y paulatina, para que la empresas puedan ajustarse.
 

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