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“Los inversores españoles se han lanzado al mercado brasileño”


Los inversores no se conforman con el discurso de que será imposible repetir las ganancias de 2009 y buscan productos que les den alegrías similares en 2010. En España la demanda de fondos que invierten en Brasil se ha disparado, según comenta Alexandre Gorra, director de BNY Mellon ARX, boutique especializada en renta variable brasileña de BNY Mellon. “Brasil es un buen lugar para ganar dinero, tanto en renta fija como en bolsa y los inversores españoles se han lanzado agresivamente a aprovechar las oportunidades”, explica, destacando la liquidez de este mercado, la facilidad para entenderlo y la alta visibilidad de los negocios domésticos.

Además, la subida bursátil del año pasado no le resta atractivo, pues cotiza a múltiplos más bajos que otros países emergentes de Asia que, pese a estar más de moda, han ofrecido menor rentabilidad a los inversores minoristas durante los últimos 20 años. “Al igual que China, Brasil tiene un mercado interno enorme, con 200 millones de consumidores y una clase media creciente, pero, a diferencia del gigante asiático, las políticas brasileñas permiten que se maximice el retorno para el inversor minorista, lo que aumenta su calidad”, asegura Gorra, que destaca asimismo la diferencia que supone contar con estabilidad política, basada en la democracia y la transparencia. “Las elecciones de octubre no nos preocupan, pues esperamos una política económica continuista e incluso más dura desde el punto de vista fiscal si gana el candidato de centro derecha, algo que favorecerá a los mercados”, afirma. Y todo, dentro de un marco regulatorio favorable.

La activa gestión que realiza ARX desde Río de Janeiro permitirá a la boutique de BNY Mellon aprovechar el crecimiento económico esperado del 6% para este año, que podría traducirse en rentabilidades en bolsa de entre el 20% y el 25%. En sus carteras, “muy selectivas, concentradas y con apuestas de alta convicción frente a otros mercados en los que todo vale porque están de moda”, tienen especial protagonismo las infraestructuras, que han incrementado su peso en el PIB brasileño hasta el 20%, un porcentaje similar al que ocupan en el portfolio del fondo BNY Mellon Brazil Equity, a través de entre 10 y 12 valores con perfil de crecimiento pero tamaño diverso. “Son firmas que trabajan en proyectos privados que tienen sentido desde un punto de vista económico, en vez de responder a planes gubernamentales con fines políticos, lo que marca la diferencia con otros lugares y beneficia al inversor minorista”, asegura Alexandre Gorra. La convicción en esta oportunidad llevará a ARX a lanzar un fondo exclusivo de infraestructuras brasileñas para inversores japoneses con formato UCITS en los próximos meses.

Flexibilidad para entender el mercado

Entre sus sectores favoritos figuran el cíclico doméstico, de consumo discrecional y el mercado inmobiliario, donde vigilan con especial cautela la calidad de los jugadores. En este segmento apuestan especialmente por centros comerciales gracias a su alto cash flow, el reparto de dividendos y las baratas valoraciones, en concordancia con las características del nuevo ciclo económico. “Tenemos un track record de 11 años y en este periodo hemos evolucionado desde un ciclo del consumo doméstico defensivo, que vivimos desde 1998 hasta 2002, hasta uno de consumo cíclico doméstico, vigente desde 2009, pasando por el ciclo de las commodities (de 2002 a 2008)”, explica Gorra, argumentando que desde ARX han tenido flexibilidad para cambiar sus apuestas al entender los movimientos del mercado.

El equipo de Río, compuesto por unos 50 profesionales que gestionan 6.200 millones de dólares, realiza análisis tanto bottom-up como top-down. “Si sólo consideras un lado de la ecuación corres grandes riesgos, porque las condiciones en los países emergentes pueden cambiar de forma rápida”, asegura el experto. La boutique cuenta con productos long only, como BNY Mellon Brazil Equity, con acciones brasileñas en su totalidad, así como con hedge funds, que pueden invertir hasta el 20% de su patrimonio fuera. “Las compañías foráneas que seguimos son principalmente chinas y latinoamericanas, en este último caso de forma oportunista, pues la liquidez en otros mercados es muy baja”. De hecho, considera que la mejor forma de estar expuesto a Latinoamérica es a través de firmas brasileñas, que son mucho más liquidas. En sus portfolios figuran firmas españolas como Telefónica, aunque Santander está excluida por su alto precio.

BNY Mellon Brazil Equity se encuentra totalmente invertido y si actualmente la posición de cash se eleva al 7% es debido a las recientes entradas de dinero y no a una apuesta táctica. Sus gestores no cubren el portfolio ni realizan coberturas de divisa. “En la crisis de 2008 lo que hicimos fue mover las inversiones hacia sectores más defensivos”, explica Alexandre Gorra. Una medida defensiva que se complementa con otras formas de controlar riesgos. “Cuidamos la liquidez evitando incorporar más del 10% del free flow de una compañía a la cartera, para asegurarnos de poder venderla rápidamente, y también vigilamos la calidad de las inversiones, controlando que no sean especulativas", asegura. Es su manera de generar alfa.

De hecho, el gestor considera que el Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016 traerán especulación en sectores como el inmobiliario, un hecho del que advierte. “Aunque estos actos tendrán en Río efectos más positivos de los que hubieran tenido en otras ciudades de países más desarrollados y favorecerán a sectores como el aeronáutico o el hotelero, no se reflejará tanto en las acciones, cuya revalorización vendrá impulsada por otros factores”.

Demanda sostenible y bajo endeudamiento

Por ejemplo, el fuerte crecimiento de las ganancias empresariales, especialmente en negocios cíclicos domésticos, así como una demanda sostenible. “Éste es el verdadero punto fuerte y está apoyado por el bajo nivel de crédito y endeudamiento de los brasileños, incluso en el mercado hipotecario, y en la falsa percepción de que Brasil es un país de materias primas, que suponen tan sólo el 10% del PIB aunque pesen el 60% en los índices de bolsa”. De hecho, sus exportaciones representan el 6% del mismo, una cifra mucho más modesta que en otros países asiáticos y que le hace menos dependiente del comercio global.

La diversificación de sus actividades comerciales son asimismo un punto favorable, y más aún con China como primer socio comercial (con el 24% de cuota), que destronó recientemente a EEUU (el 20%). Entre sus principales socios también figura Latinoamérica (20%) y Europa. Con todo, y debido al bajo peso que suponen en el crecimiento del país, en ARX aseguran que juegan de forma esporádica y táctica las exportadoras y las commodities. “Infraponderamos petróleo y estamos tácticos con minas, aunque a veces aprovechamos para apostar por materias primas que podrían incrementar sus precios debido a la demanda en Asia y ganar cuota de mercado, como algunas soft commodities”. El azúcar y la soja son algunos ejemplos de producciones en las que Brasil es competitivo y eficiente.

También juegan a favor los altos tipos de interés, cercanos al 9%, si bien son bajos desde un punto de vista histórico. “Mantienen la especulación a raya contribuyendo a evitar el exceso de crédito y endeudamiento”, asegura Alex Gorra, que predice mayores subidas en el año para frenar además el riesgo inflacionista. “El crédito es muy bajo, así que para que las subidas de tipos tengan algún efecto en la demanda han de hacerse agresivamente. De la capacidad de aprender de los errores del pasado (en EEUU, las progresivas subidas de 2004 no sirvieron para frenar la especulación) dependerá la credibilidad del banco central”.

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