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Los inversores activistas empiezan a salir de EE.UU rumbo a Europa y Japón


Los inversores llamados activistas o, lo que es lo mismo, aquellos que adquieren participaciones importantes de compañías cotizadas con el objetivo de influir en su gestión en un corto plazo de tiempo, no ha hecho otra cosa que crecer en los últimos años. 2019 no fue una excepción y así consta en el informe anual que acaba de publicar el banco de inversión Lazard sobre los inversores activistas a nivel mundial.

Según el mismo, aunque el Brexit ha tenido un claro efecto en la actividad de los activistas en Reino Unido, excluyendo esta región, se puede decir que el activismo ha aumentado un 30% en 2019. De hecho, Europa es, junto con Japón, la región geográfica que ha experimentado un mayor incremento hasta el punto de que el activismo en empresas no estadounidenses representa ya un 40% de la actividad de 2019, frente a un 30% en 2015. En cuanto al número de activistas, se ha registrado un nuevo record al haber alcanzado los 147.

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Además, como viene siendo habitual vuelve a ver una clara correlación entre las campañas de los inversores activistas y las operaciones corporativas. Tanto que, según los datos del banco, Las fusiones y adquisiciones (M&A) baten récord con 99 campañas en 2019, correspondiente a un 47% de todas las campañas frente a un 35% en años anteriores.

En el informe también se analiza cómo ha ido cambiando el tipo y los intereses de los inversores activistas a lo largo de los últimos años, teniendo en cuenta sobre todo la creciente necesidad de los inversores por valorar a las empresas no solo atendiendo a criterios puramente financieros sino también extra financieros como puede ser el enfoque ESG (Environmental Social Governance).  De hecho, la consultora Alvarez &Marsal incluyó en su ultimo informe anual sobre Inverión activista en Europa por primera vez cómo influye la integración ESG en una compañía a la hora de que sea objetivo de inversores activistas. Al fin y al cabo, según explican desde Lazard “Los fondos activistas adaptan su enfoque y estilo en 2019. Se han centrado en empresas que son buenas pero que podrían ser mejores y, por lo tanto, tienden a adoptar un abordaje más colaborativo en lugar de uno agresivo”.

Dentro de la ESG uno de los objetivos en los que más se fijan es en la composición de los Consejos de las compañías donde invierten. Los activistas elevaron sus puestos en los órganos de gobierno con 122 en 2019. De acuerdo con las tendencias recientes, la mayoría de los puestos en Consejos de Administración, el 85%, se obtuvieron mediante acuerdos negociados y el 20% de esos asientos se asignaron a mujeres directivas.

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