Los gestores se lanzan a comprar bonos griegos


Los mercados de deuda pública están revolucionados. El aumento de la prima de riesgo en Grecia, y su contagio a otros de su entorno, como España y Portugal, ha convertido a la deuda de los gobiernos en un activo al que no hay que perder de vista. Surgen oportunidades, según publica Expansión este fin de semana.

La Unión Europea (UE) no va a dejar caer a Grecia. Este anuncio ha tranquilizado a los inversores. El coste de los seguros de impago sobre la deuda pública del país heleno (CDS, según sus siglas en inglés), pólizas que protegen frente a una eventual quiebra del Estado, se ha reducido en menos de diez días desde los 420 puntos básicos hasta el entorno de los 365 de comienzos de esta semana. Pero a pesar de que los sobresaltos se han alejado, en los mercados de deuda aún están muy pendientes de los movimientos de Grecia. El contexto no es bueno; pero los inversores en fondos que invierten en bonos de gobiernos pueden encontrar oportunidades; incluso en la propia Grecia. El gestor de renta fija de Schroders, Nick Gartside, considera a este país como una oportunidad de inversión, y asegura que ha comprado deuda emitida recientemente por el Estado heleno con vencimiento en 2015. Este experto destaca que Grecia, como miembro de la UE y de la zona euro, cuenta con ciertas garantías y recuerda que ha presentado un plan de estabilidad que contempla ajustes drásticos de aquí a 2012. Para Paul Brail, gestor del BNY Mellon Global Bond Fund, cree que una buena estrategia para que los fondos saquen partido este año a los mercados de renta fija pública sería combinar activos de más riesgo (high yield y emergentes) con bonos alemanes y de EEUU. En concreto, los expertos esperan grandes cosas de los fondos que invierten en deuda pública emergente. El índice ML Global Emerging Market Sovereign Plus registró en 2009 una rentabilidad del 27,8% y se espera que en 2010 el comportamiento sea notablemente mejor. Pero hay más oportunidades en el mundo de la deuda pública. Debido a la falta de oferta y a la incorrecta valoración de algunos bonos de gobierno ligados a la inflación, los fondos que invierten en este sector de mercado pueden dar gratas sorpresas a los inversores. Según Nick Gartside, los TIPS (Treasury Inflation-Protected Securities) de EEUU, y los bonos vinculados a la inflación de Australia y Japón lo harán bien este año. En general, los gestores creen que las carteras que invierten en deuda pública lo harán en 2010 mejor que el pasado año. En 2009 la rentabilidad que ofrecieron fue muy pobre debido a la gran oferta de bonos que los gobiernos tuvieron que poner en el mercado para apoyar la recuperación económica. Pero ahora toca reducir el déficit, lo que conducirá a una menor oferta de bonos emitidos por las naciones. Según Paul Brail, estas circunstancias, junto a un prolongado periodo de bajos tipos de interés, apoyarán la evolución de los bonos del gobierno. Aunque no hay que olvidar los muchos peligros que existen en el horizonte. Los mercados de deuda pública del G7 (Alemania, Canadá, EEUU, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) vivirán, según los expertos, en un continuo tira y afloja. Existen dos posibles amenazas para la evolución de estos activos en 2010: un aumento de la inflación y un incremento de los tipos de interés a final de año; ambas, muy reales. El efecto combinado de estos dos factores, según Nick Gartside, erosionará el valor de la deuda pública. También hay que estar muy pendientes de los países del sur de Europa. El susto griego se contagió rápidamente a los países del entorno, entre ellos España. Ahora en los mercados se vive una tensa calma. No obstante, el responsable de deuda pública de Aviva, Shahid Ikram, cree que se va a producir una mayor divergencia en los rendimientos de los bonos de los gobiernos dentro de la zona euro: los países con menores déficits y un menor riesgo percibido tienen más probabilidades de comportarse mejor que los que tienen grandes lastres presupuestarios, por tanto, “los mercados clave de la zona euro deberían batir a los periféricos”. Richard Woolnough, gestor del M&G Optimal Income Fund, también advierte que cualquier muestra de debilidad económica o ataque de aversión al riesgo de los inversores, provocará probablemente un nuevo incremento de los diferenciales entre los bonos alemanes y los de las naciones más vulnerables.

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