Los gestores españoles valoran positivamente los mensajes de Draghi


Los gestores españoles valoran muy positivamente los mensajes dados por Mario Draghi, presidente del BCE, cuya confirmación del programa de compra de deuda para evitar la fragmentación de los mercados fue muy bien acogida por los mercados. Creen que es clave el compromiso del organismo con la resolución de los problemas en Europa a medio y largo plazo y con el mantenimiento de la estabilidad financiera. Las dudas sólo surgen al hablar de los condicionantes políticos, las implicaciones de la necesaria esterilización de las compras para controlar la inflación -que supone un límite en sí mismo- o la duración del alivio en los mercados.

“Lo más importante es dar estabilidad al mercado de renta fija, porque hay grandes distorsiones que perjudican a la confianza y por tanto, al crecimiento. Las estimaciones económicas para la zona euro se han reducido pero se están tomando cartas en el asunto”, comenta Xavier Fábregas, director del área de Inversiones de Caja Ingenieros Gestión. “El anuncio de compra de deuda ya se esperaba pero el hecho es positivo en sí, pues además Draghi no se ha puesto objetivos ni límites ni bandas, lo que le da la posibilidad de actuar siempre que se pida el rescate”, explica Alberto Matellán, director de Estrategia y Macroeconomía de Inverseguros.

La valoración de Gesiuris también es positiva: “El BCE ha abierto la puerta a la solicitud formal de rescate de aquellos países que lo necesiten”, comentan. Para la gestora, la esterilización de las compras ha sido una cesión a Alemania, pero cree que el programa podría abrir la puerta a compras de deuda de largo plazo en el futuro: “Si todo sale bien y las primas del tramo corto se relajan sustancialmente favoreciendo la mejora económica, esperamos a lo largo de los próximos meses un anuncio de una futura Operación Twist Europea donde el BCE compraría tramos largos y vendería cortos”.

Incluso para gestores que más que la macroeconomía se guían por el análisis de las compañías, esta decisión puede ser importante. “En la actualidad, existen compañías líderes de máxima calidad cotizando a unos precios por debajo de sus valoraciones. Si las medidas del BCE anunciadas por Draghi van cumpliendo con las expectativas de los mercados, éstas tendrían que suponer un firme apoyo a la reciente recuperación bursátil, e ir despejando el camino para la convergencia entre el precio y el valor de numerosas acciones”, comentan Juan José Fernández y Marc Batlle, consejeros de Elcano Sicav.

“En solamente nueve meses Mario Draghi ha hecho más para influir en la agenda de los gobiernos de la Eurozona que Jean-Claude Trichet en ocho años, quien no hizo más que denunciar a sus déficits excesivos”, añade Javier Flores, analista de Asinver.

Las claves

En general, gestores y analistas coinciden en el acierto de no poner límite al tamaño de la intervención ni a la duración del programa. Para Fábregas, una de las claves ha sido la capacidad de Draghi para legitimar la operación, la inmediatez de la misma y también la capacidad para realizar compras de forma ilimitada. Para Matellán, hay dos aspectos muy positivos: en primer lugar, que el fondo de rescate mantendrá sus compras a vencimiento y en segundo término, la eliminación de rating mínimo como condición de las compras del BCE, lo que apoya a la deuda pública e indirectamente a la privada.

Algo que apoya también Ramón Forcada, director de análisis de Bankinter, porque  "otorga a los bancos una vía de liquidez muy importante". Incluso valora positivamente que no haya bajado los tipos, pues dice que "sería una quema inútil de cartuchos".

Pero Matellán cree que existe un punto dudoso: la incoherencia teórica entre la falta de limitación de las compras y su carácter condicionante y esterilizador. “Si no se cumplen las condiciones políticas impuestas, el BCE no comprará y la cantidad también estará limitada a lo que se pueda esterilizar, lo que suponen dos limitaciones per se”, comenta el experto.

También hay dudas en la condicionalidad política del programa del BCE: "Para que se activen las compras del BCE, primero tiene que actuar el fondo de rescate en el mercado primario, y eso sólo ocurrirá si algún país pide asistencia. Además, la duda es si Alemania querrá llegar a sus elecciones con una asistencia abierta a España e Italia", dice Forcada.

¿Reacción del mercado justificada?

Los mercados han reaccionado con mucho énfasis a una medida que, aunque ya estaba parcialmente descontada, incluye la capacidad de compra de forma ilimitada. Una reacción que se ha traducido en la relajación de la prima de riesgo, pero sobre todo, según explica Fábregas, en los tramos más cortos de las curvas de deuda periférica, como el bono español a dos años. En la bolsa, el rebote ha tenido como protagonista al sector financiero, muy castigado, pues la relajación de las primas de riesgo le beneficia al ser gran tenedor de deuda pública. “Las subidas se han traducido en la deuda y las bolsas, pero no en el euro, lo que quiere decir que se ha ganado una pequeña batalla pero no la guerra”, afirma el gestor.

Por eso cree que los rallies podrían tener continuidad en ambos activos, aunque teniendo claro que una vez los bancos hagan su reversión a la media, podría limitarse, y pendientes también de lo que suceda en el mercado estadounidense. Para Matellán, “no hay razones para pensar que el rally tenga que romperse” pero desde Bankinter creen que eso sólo se podrá ver en los próximos días, pues aún no se ha puesto un euro en el mercado y todo se ha movido por expectativas.

Para los analistas de Banco Madrid, "se han sentado las bases para que en los próximos meses las primas de riesgo soberano profundicen en las reducciones de las últimas semanas", pero hay cuatro elementos de incertidumbre: las dudas sobre los niveles de diferenciales que el BCE pueda considerar en cada momento adecuados; el riesgo de que la recesión económica propicie el incumplimiento de los objetivos de déficit en países como España e Italia y ponga en duda la continuidad del programa de compras de deuda; el riesgo de que la restricción de intervenir sólo en los tramos cortos de la curva limite significativamente la eficacia de las compras; y la menor presión sobre España para la solicitud de rescate derivada de la reducción de primas, si bien sigue siendo muy probable que el rescate sea solicitado.

Quitar presión al rescate

Y es que el anuncio de Draghi quita presión a la petición de rescate por parte de España, pues ha relajado los tipos en los plazos cortos, lo que retrasa su urgencia a menos que haya necesidades de refinanciación muy altas. “Hasta octubre no tendría por qué ocurrir”, dicen en Inverseguros. En este sentido, Flores cree que el Gobierno español está repitiendo el error cometido en primavera cuando se retrasó su petición de rescate para el sistema bancario durante varios meses por las elecciones en Andalucía. “Hay un precio político a pagar y debe ser asumido en beneficio de la salud financiera del Estado”, apostilla.

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