Los gestores de bolsa ven positivos los recortes de dividendos de las empresas por el Covid-19


La crisis sanitaria que ha provocado la rápida expansión del coronavirus ha provocado un parón de la actividad económica. Y ya se están empezando a ver las primeras consecuencias en las empresas, que han anunciado cancelaciones o suspensiones de dividendos.

Dentro del sector bancario, Bankia ha renunciado a pagar su superdividendo de 2.500 millones por la crisis del coronavirus, Santander revisará el de 2020 y CaixaBank ha recortado el de este año y el de 2019. Pero también ha impactado a otras empresas fuera del sector, como Airbus, Amadeus, Coca Cola European Partners o Inditex.

Estas noticias han sido bien recibidas por la industria. Para Alfonso de Gregorio, gestor de renta variable de Trea AM, es una "medida lógica y razonable por todo lo que está pasando y lo que vendrá”. Es una situación sin precedentes y la incertidumbre sobre cuál será el impacto para las compañías sigue estando sobre la mesa. En este punto, “la fortaleza de los balances y la solidez financiera es hoy más importante que nunca”, aseguran desde Magallanes Value Investors. “Aquellas empresas que puedan sobrevivir a un periodo adverso e inestable económicamente, serán las ganadoras cuando todo vuelva a la normalidad”, añaden.

En opinión de Juan Luis García Alejo, director general de Andbank Wealth Management (Andbank España), es una herramienta más que se les da a las empresas “para que tengan más flexibilidad a la hora de gestionar las decisiones que afectan al uso de la caja libre (free cash flow) sin dañar ninguno de los elementos que definen a cada entidad”. Permitir modificar una política de retribución con cargo a resultados de 2019 (pagadero durante 2020) “permite a las compañías retener recursos sobre un año de beneficios normalizado cuando no se puede prever qué ocurrirá con el beneficio de 2020 mientras no se tenga algo de claridad sobre la salida de esta crisis”, apunta Nuria Álvarez, de Renta 4.

¿Qué impacto tendrá?

Aunque normalmente un recorte del dividendo podría ser tomado como una noticia negativa por el mercado, en esta ocasión “la medida tiene que ser bienvenida porque ayuda a la financiación de las empresas, hoy más necesaria que nunca”, afirman desde Azvalor AM. Un punto de vista que comparten en Magallanes: “Ha de verse como una medida de protección del balance, en aras del largo plazo”, añaden.

Si se analiza desde la óptica de la rentabilidad por dividendo de la bolsa española, Miriam Fernández, responsable de inversiones ASG y gestora de fondos deIbercaja Gestión, aconseja analizar la rentabilidad por dividendo en el contexto de la rentabilidad ofrecida por el resto de activos: “En el entorno actual, con la deuda soberana en el mundo desarrollado en tipos cada vez más negativos, incluso con un ajuste del 25% en términos de rentabilidad por dividendo, los índices europeos seguirán siendo atractivos, especialmente si tenemos en cuenta que, en EEUU, el proceso de revisión a la baja de buybacks también se está acelerando. En nuestra opinión, nos estamos moviendo a un nuevo equilibrio de yields a nivel global, donde el repricing está siendo generalizado”, justifica.

Además, hay que ser comedido a la hora de valorar esta medida. “Estamos hablando de un parón de meses, no del fin a perpetuidad del dividendo. Hay que ser racionales, hacer números y no dejarnos llevar por el tremendismo. Un buen negocio que lleva décadas siendo rentable no vale la mitad de la noche a la mañana por dejar de pagar el dividendo de un año. La variable clave es quién va a salir mejor parado del parón, no quién va a pagar menos dividendo los próximos meses”, arguye Rodrigo Utrera, responsable de renta variable europea de BBVA AM.

La medida podría impactar, también, a algunos fondos de dividendo, “especializados en este tipo de empresas, se ven obligados a salir de algunas”, advierte Alfondos de Gregorio, de Trea AM.

¿Afecta a la valoración de las compañías?

En general, los gestores de renta variable encuestados mantienen la calma y ven esta medida desde un punto de vista positivo: poder emplear este flujo libre de caja en la empresa garantizará la fortaleza de las compañías a largo plazo.

Para Alfonso de Gregorio, de Trea AM, el recorte de dividendo no afecta a la tesis de inversión que hacen de las compañías: “No es un tema decisivo a la hora de tomar una posición, ni tampoco va a ser determinante ahora para tomar posiciones en caso de que otra compañía decida mantener el dividendo”, advierte. Tampoco tendrá impacto en la valoración de Magallanes: “La decisión de recortar el dividendo en 2020 puede afectar al yield de este año, pero garantizar la supervivencia en el largo plazo de la compañía, al proteger la solidez del balance”, exponen. Ni en la de Azvalor: “El dividendo es la consecuencia de la generación de flujo libre de caja de una empresa. Lo que importa de vedad es esa generación de flujo libre de caja y que sea real y sostenible”, justifican. Esta es una de sus posibles aplicaciones, aunque en la gestora valoran más que “con ese flujo libre de caja que generan las empresas se tomen decisiones, se aplique para generar valor para el accionista y solo si no hay ninguna opción para ello, el dividendo es bienvenido”, rematan.

En opinión de Rodrigo Utrera, de BBVA AM, hay que tener clara una cosa: “El valor de una compañía se calcula como el valor actual de los beneficios que ese negocio generará a perpetuidad, y el hecho de que los repartan como dividendo o los reinviertan de manera rentable para que su negocio crezca no es apenas relevante en términos de valoración, aunque pese en la cabeza de algunos inversores”, remata.

Al final, dar la opción a las compañías de echar marcha atrás en esta decisión “es equivalente a quitarles cierta presión y emplear esos recursos para otros fines más perentorios que sirvan, por ejemplo, para dar continuidad a las operaciones”, comenta Juan Luis García Alejo, de Andbank WM. En el caso de los inversores y las compañías españolas, recomienda analizar cada caso de forma individual. “Una rentabilidad nominal por dividendo alta no es reflejo de una buena acción necesariamente”, advierte. La rentabilidad total que percibe un accionista se compone de la parte explícita (dividendos) y una parte implícita, que es el desempeño en bolsa. ¿Afectaría a la bolsa española una suspensión de un dividendo? Se pregunta el gestor. “Dependerá de las motivaciones detrás de la decisión. Si uno suspende el dividendo porque tiene proyectos de alto retorno en los que invertir y esto redunda en el accionista, será una buena decisión. Si alguien suspende el dividendo porque tienen una mala expectativa, permanente, de la evolución de su negocio, entonces será una noticia que será acogida de forma bien diferente”, responde.

Además, estos ajustes son “temporales y están circunscritos bien a sectores más expuestos a ciclo o compañías con menor flexibilidad de balance, que tienden a tener un peso reducido en una cartera orientada a dividendos”, aclara Miriam Fernández, de Ibercaja Gestión.

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