Los fondos más rentables: los de gestoras de bancos y cajas con menos cuota


La rentabilidad de los fondos de inversión no está relacionada con su evolución en el pasado, con su tamaño, su edad o las comisiones que pide, si no más bien con las características de la gestora que lo lanza, como por ejemplo la cuota que tenga en el mercado o su tipología, es decir, si pertenece a bancos, cajas o es una entidad independiente. Así, según el estudio “Rentabilidad de los fondos de inversión españoles: un estudio de sus determinantes”, elaborado por Mª Isabel Cambón Murcia y publicado en CNMV, los fondos de las gestoras con menor cuota obtienen rentabilidades superiores y los pertenecientes a bancos y a cajas también, particularmente en la categoría de renta variable. Asimismo, la presencia de inversores institucionales indica a veces menores retornos.  

 

Los fondos de inversión han vivido un periodo de fuerte expansión en los últimos años si bien en ocasiones sus retornos han sido reducidos. Cambón analiza esta paradoja en su estudio, que analiza la influencia de diver­sos factores en la rentabilidad de los fondos de inversión españoles durante el perio­do 2000-2009. “Los resul­tados de la estimación no permiten concluir que exista persistencia sistemática en la rentabilidad de los fondos de inversión”, dice el informe.  

 

En cuanto a las comisiones, el informe tampoco encuentra una relación positiva: es más, concluye que los fondos con mayores comisiones tienen a mostrar rentabilidades algo inferiores. “Los fondos con comisiones de gestión y depósito mayores no siempre tienden a compensar a los partícipes con rentabilidades netas más elevadas”, dice el estudio, sino que se debe más bien al poder de mercado de las gestoras que lo lanzan. Las razones: ese poder de mercado y los costes fijos de comercialización de los productos. “No es descartable que este mecanismo pueda estar operando en el mercado español de fondos, en el que existe un elevado grado de concentración y en el que las entidades pueden ser capaces de distinguir la sensibilidad de los inversores al rendimiento y, conse­cuentemente, segmentar y orientar de una manera óptima su oferta de fondos”, dice el estudio. 

 

Sin embargo, la cosa cambia al hablar de las comisiones de suscripción y reembolso, donde, las sociedades gestoras que establecen comisiones más elevadas al entrar o salir de sus fondos sí tienden a compensar a los partícipes con un mayor rendimiento neto, sobre todo en dos categorías de renta variable (renta variable mixta y renta variable internacional). 

 

Otras variables propias del fondo, tales como el tamaño o la edad, tampoco parecen tener influencia sobre su rendimiento. En cuanto a la primera, “la hipótesis del aprovechamiento de las economías de escala no encuentra sustento en las estimaciones del modelo”, si bien matiza que el tamaño medio de los fondos españoles es muy reducido en com­paración con los europeos y mucho más con los norteamericanos y es posible que no hayan alcanzado uno lo suficientemente elevado como para que los beneficios derivados de las economías de escala se traduzcan en un incremento significativo de la rentabilidad. “El sustancial aumento del número de fusiones entre fondos a lo largo de los dos últimos años posiblemen­te dé lugar a una oferta de fondos más adecuada en el futuro”, dice el informe. 

 

Sin embargo, para la rentabilidad de los fondos sí son relevantes las características de la gestora. En primer lugar, el estudio concluye que cuanto mayor es la cuota de mercado de la gestora del fondo, menor tiende a ser su rentabilidad, aunque eso depende del tipo de gestora: “la relación es estadísticamente negativa cuando ésta pertenece a bancos, no significativa cuando pertenece a cajas de ahorro y positiva cuando se trata de entidades independientes”. Por tipología, el estudio concluye que los fondos de gestoras pertenecientes a bancos y a cajas también tienden a mostrar rentabilida­des superiores a las pertenecientes al resto de grupos (grupos indepen­dientes), sobre todo en las categorías de renta fija pura y renta variable pura. 

 

Con respecto a la presencia de inversores institucionales en el fondo, la relación es negativa con respecto a la rentabilidad, algo que Cambón explica por el “compromiso de algunos inversores instituciona­les de invertir en determinadas IIC”, por ejemplo en fondos de inversión socialmente responsables o en vehículos de su gestora o comercializadora, factores adicionales al binomio rentabilidad/riesgo esperado que pueden influir en su decisión de inversión.