Los fondos de deuda de EEUU y materias primas: refugios frente a la tormenta europea


Los mercados globales de renta variable vieron su sufrimiento disminuido durante la tercera semana de mayo gracias a que el plan de estabilización de la UE y el FMI ayudó a limitar los temores griegos. Sin embargo, los flujos estudiados por EPFR Global siguen reflejando la incertidumbre y el aumento de la aversión al riesgo, pues los reembolsos de los fondos de deuda high yield alcanzaron los 1.000 millones de dólares y con siete de las nueve principales categorías sufriendo salidas en el periodo, coincidiendo además con la peor semana desde finales de abril de 2008 para los fondos de renta variable europea, según datos de EPFR Global.

Sin embargo, los inversores retiraron capital de los productos monetarios por valor de 33.900 millones de dólares, lo que sugiere que el sentimiento no ha cambiado hasta el punto de que la preservación del capital es la mayor preocupación, pues además las captaciones de los fondos de deuda emergente reflejan el deseo de “poner el dinero a trabajar”. Con todo, la vuelta del dinero a las materias primas, especialmente al oro, con captaciones de más de 1.000 millones de dólares en los fondos de commodities durante la semana, demuestra que las incertidumbres siguen presentes. Un hecho que también corrobora la entrada de dinero en los fondos de deuda estadounidense, dos de las pocas categorías que atrajeron dinero fresco la semana pasada. Estos últimos fondos se beneficiaron de una vuelta hacia los activos más seguros, con flujos principalmente destinados a deuda a corto plazo.

En líneas generales, los fondos de renta variable global registraron salidas de 12.000 millones de dólares frente a los flujos de entrada en los productos de renta fija de 212 millones. Así, los reembolsos de los fondos europeos (4.810 millones de dólares) vivieron su peor semana en dos años, mientras los de EEUU (7.000 millones) registraron la mayor cantidad de salidas vista en un año.

Sin embargo, algunas categorías bursátiles resistieron en positivo, como los fondos de mercados emergentes, con entradas de 4.900 millones de dólares, si bien hubo disparidad entre regiones: los fondos latinoamericanos sufrieron su sexta semana consecutiva de reembolsos, y los países de la EMEA su tercera, afectados por los miedos de que los problemas de la eurozona se trasladen a la Europa emergente en forma de restricciones de crédito y un debilitamiento de la demanda para sus exportaciones. Mientras, los de Asia sin Japón disfrutaron de entradas netas, debido al atractivo de la reciente corrección en el mercado bursátil chino. De hecho, los flujos hacia los fondos de renta variable de ese país sumaron su cuarta semana al alza.