Los expertos hablan de sobrerreacción: el Tesoro se financia a niveles de 1997


La escalada de la prima de riesgo española a principios de semana hasta niveles cercanos a 570 puntos y de la rentabilidad del bono a 10 años por encima del 7%, en niveles de rescate según el ejemplo de otros países, ofrece una contundente imagen gráfica de las dificultades de financiarse que tiene España. Una situación que continuó el martes -aunque la prima se relajó finalmente hasta 548 puntos básicos y la rentabilidad del bono bajó hasta el 7,03%, entre rumores de posible intervención del BCE- y que se dejó ver también en la subasta del Tesoro, que colocó por la mañana 3.039 millones de euros en letras a doce y dieciocho meses a un interés marginal del 5,2% y del 5,35%, respectivamente, el más alto desde el año 1997.

Si Tristan Cooper, analista de deuda soberana en Fidelity Worldwide Investments, ya advertía que los bonistas están poniendo en precio los temores a que España sea expulsada del mercado por los fondos de rescate, los expertos piensan que el mercado aún no está cerrado, pero el coste de financiación es demasiado alto.

“No es una situación de intervención pero sí muy peligrosa”, dice Javier Ferrer, director de la mesa de deuda pública de Ahorro Corporación, indicando que la liquidez del Tesoro y el Banco de España tiene sus límites. Por eso cree que en los próximos días (de aquí a fin de mes, con la reunión del Eurogrupo y la actitud de los políticos) habrá nuevas pautas a las que atenerse.

Y es que para salvar la reválida de hoy el Tesoro ha tenido que ofrecer una rentabilidad media del 5,074% a 12 meses, por encima del 2,985% de hace un mes, y del 5,107% a 18 meses, muy lejos del 3,302% fijado en la emisión de mayo. En dicha ocasión, el Tesoro pagó un 3,099% de interés marginal para colocar sus letras a 12 meses, frente al 5,2% de hoy, en línea con los máximos alcanzados el pasado mes de noviembre, justo antes del inicio de las subastas de liquidez a tres años del BCE, lo que hace pensar en una nueva intervención. “Al principio de la jornada ha habido un movimiento comprador que luego ha parado y que ha hecho pensar en el BCE, aunque no se ha confirmado”, explica Ferrer, convencido de que, “si no hay intervención del Banco Central, difícilmente las rentabilidades bajarán en la subasta del jueves”, en la que el Tesoro emitirá bonos con vencimiento en abril de 2014, julio de 2015 y julio de 2017, con rentabilidades en el mercado secundario actualmente de en torno al 5,3%, 6% y 6,6% respectivamente.

Niveles atractivos para formar carteras de fondos de inversión o de seguros, sobre todo nacionales. “No tiene mucho sentido, son niveles muy altos frente a los de otros países en situación crítica”, como Portugal, donde la letra a 12 meses ofrece el 4% de rentabilidad. “Son niveles de sobrerreacción más que otra cosa”, afirma Ferrer.

Por su parte, y al calor de esos rumores de intervención del BCE, la rentabilidad del bono a 10 años se relajó ligeramente, hasta el 7,03%, y la prima de riesgo se situó en torno a los 550 puntos básicos. Para los expertos, son cifras insostenibles, niveles de intervención aunque ésta solo puede venir si la pide el Gobierno, que parece estar buscando financiación alternativa, como emisiones de deuda a través de organismos como Loterías, según publica Expansión. El gestor de renta fija John Pattullo, de Henderson Global Investors, declaraba en webs británicas que la crisis derivará en problemas para los tenedores de bonos españoles, comparando el escenario con el visto el año pasado en Irlanda.

En bolsa, el Ibex cerró con subidas del 2,7%, que lo situó a cierre en 6.693,9 puntos. El equipo de renta variable pan europea de Invesco en Henley, liderado por Jeffrey Taylor para bolsa de Europa Continental y por Neil Woodford para bolsa de Reino Unido, considera que la percepción de España es peor que la realidad y que la penalización bursátil de las compañías españolas ha sido exagerada, ya que muchas  cuentan con sólidos modelos de negocio, un buen equipo gestor y realizan gran parte de sus ventas fuera de la eurozona. Además, cree que existen varios factores que el mercado no ha tenido en cuenta, como el reciente FFPP -Fondo para la Financiación de los Pagos a Proveedores-, que debería inyectar a la economía una cantidad equivalente al 3,5% del PIB; la posibilidad que empiece a remitir la contribución negativa del sector de la construcción al PIB; el anuncio del rescate del sector bancario por parte del FEEF (Fondo Europeo de Estabilidad Financiera), así como la posibilidad de que las exportaciones españolas, que por sí solas fueron responsables de un 30% del PIB en 2011, puedan generar cierto crecimiento gradual.

Profesionales
Empresas

Noticias relacionadas