"Los ETF ofrecen más información y transparencia que muchos otros fondos UCITS”


El debate regulatorio abierto por la autoridad europea de los supervisores de los mercados de valores, ESMA, que afecta a los fondos cotizados es muy importante para la industria y también muy positivo, según Nizam Hamid, responsable de la estrategia de ETF en Lyxor. “Es fundamental que se dé un mayor entendimiento a la industria y aclarar malentendidos antes de que se convierta en un problema”, afirma. El también responsable adjunto de fondos cotizados de la entidad considera que, en su propuesta original, ESMA ha sido franca y que la parte principal de sus consultas se refería a la diferenciación entre ETF y otros productos cotizados como ETC o ETN, una importante labor educativa para poner fin a la confusión.

 

Sin embargo, a la hora de hablar de la forma de réplica se ha abierto el debate. Son varias las entidades que ya se han pronunciado sobre la aptitud de las distintas metodologías para según qué inversores y las posiciones son contrarias. Frente a los que consideran que los ETF que utilizan réplica sintética son más peligrosos o complejos y no deben llegar al inversor retail, Lyxor responde que, independientemente del modelo de réplica, ambos son fondos UCITS y cumplen la normativa igual que cualquier otro fondo. “Es una cuestión de distintas estructuras y distintas versiones del riesgo”, dice el experto, pues mientras en los de réplica sintética existen riesgos como el del contrapartida del swap, en la física hay otros como el derivado del préstamo de títulos y la rentabilidad o tracking error -que suele ser mayor debido a las prácticas comunes de realizar compras parciales sobre un índice para su entera réplica-. En su defensa –toda la gama de ETF de Lyxor utiliza la réplica sintética y Hamid considera que no hay razón para que eso cambie ante los beneficios que aporta en términos de tracking error, liquidez y costes-, el experto también argumenta que la mayoría de proveedores de ETF en Europa –los que más utilizan este sistema- cuentan con el respaldo y la protección un gran grupo gestor o financiero y son muy conscientes de los deberes fiducidarios. “La reputación es clave”, comenta.

 

Por todo ello, cree que el tratamiento de productos debe ser único y que la clave está en el control de riesgos y la transparencia, algo en lo que hacen énfasis en Lyxor. “Desde el punto de vista de la información y la transparencia, los ETF ofrecen más que muchos otros fondos UCITS”, explica Hamid, incidiendo en la información que ofrecen sobre los swaps en su página web, así como sobre otro tipo de riesgos, “algo muy visible para el inversor”. Por ejemplo, la que se ofrece en el KIID. De hecho, Lyxor, pionero en Europa en la réplica con swaps, está muy centrado en el control de riesgos y busca vías para reducir los de contraparte a través de la liquidación diaria de sus swaps y la información pública de los activos y exposición a esos derivados de cada fondo, con un objetivo de riesgo cercano al 0%.

 

“Los ETF, a diferencia de otros productos, son fáciles de analizar y en los sintéticos no es difícil ver el valor del swap, que no está escondido”, afirma Hamid, recordando que son productos regulados, listados y con su respectivo prospecto, aptos en un mercado abierto. De hecho, cree que a diferencia de 2008, cuando se asumían más riesgos de contraparte, ahora se han moderado. Por eso confía en que finalmente el regulador comprenda la situación y esos productos sean accesibles a todo tipo de inversores, que los demandan, aunque ahora pongan más acento en la transparencia.

 

Crecimiento en Europa con claves de distribución
Así, cuando se resuelvan las dudas regulatorias, Hamid cree que los activos de los ETF podrían crecer en Europa entre un 20% y un 30% en 2012, un potencial que también tienen otros mercados como los emergentes, y razón por la que Lyxor sigue ofreciendo sus productos en Asia y ahora también en Oriente Medio. “Lo positivo es que, a pesar de todo el debate, los volúmenes de negociación siguen creciendo, lo que significa que los inversores quieren productos de gestión pasiva, fácilmente negociables, líquidos y visibles, y muy útiles como herramienta a la hora de realizar una gestión activa”, afirma.

 

En el mercado europeo, donde el 80% de los inversores son institucionales y el 20% minoristas frente a una proporción igualada en EEUU, considera que una de las claves del crecimiento es la distribución, a la que algunas entidades muestran reticencias en la medida en que los ETF, y al contrario que los otros fondos, no dejan retrocesiones. Sin embargo ahora, cuando el modelo de los asesores se orienta cada vez más, al igual que EEUU y Reino Unido, al exclusivo cobro por parte del cliente, la situación podría cambiar.

 

Nuevos productos en renta fija y materias primas
Por activos, considera que los inversores buscan ETF que ofrezcan acceso a mercados específicos o individuales y por ello Lyxor ha lanzado recientemente fondos cotizados de renta variable sobre países individuales como Indonesia y Tailandia. Pero, de cara al futuro, planea incrementar su rango sobre todo en renta fija (también en el espacio de mayor calidad) y materias primas, que los inversores demandan de forma más diversificada frente a apuestas puntuales de los últimos meses como la del oro. “Vemos los ETF como una herramienta de negociación de gran utilidad, y también para acceder a mercados y productos difíciles de alcanzar, como los mercados emergentes, o nuevas clases de activos”, afirma.

 

Con todo, Hamid advierte de la importancia de innovar en su justa medida, pues también puede volverse en contra si la sofisticación es tal que el inversor no entiende el producto y lo rechaza. Lo que también rechaza son los llamados ETF activos dentro de la gestión pasiva, es decir, aquellos destinados a replicar fondos gestionados activamente, algo que cree complejo y que Lyxor no incluirá en su negocio.

 

Unos pocos puntos básicos más baratos
Con respecto a las comisiones, Hamid cree improbable que se produzcan significativos cambios regulatorios que por tanto, tampoco impulsarán al alza los costes, que se mantendrán con pocos cambios. Tampoco la creciente competencia presionará demasiado a la baja. “El nivel actual de comisiones es muy competitivo –con entorno a 15/20 puntos básicos en renta fija y algo más en renta variable-; si alguna entidad los rebaja es porque ofrece esos servicios desde la propia firma pero hay otros costes externos muy difíciles de eliminar”, explica, refiriéndose a gastos como el de custodia u el operacional en mercados como los emergentes. “La existencia de competencia podría rebajar algo las comisiones, pero sólo en unos pocos puntos básicos”, afirma, pues para Hamid a la hora de elegir un ETF no sólo cuenta el TER, sino también otros elementos como los diferenciales a la hora de hacer la réplica o la rentabilidad.

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