Los emergentes ofrecen mejor rentabilidad y menor riesgo


Es bien sabido que para lograr una rentabilidad adecuada el asset allocation entre distintas clases de activos y países es fundamental. Aunque las correlaciones han aumentado en los últimos años, difieren las rentabilidades obtenidas por los distintos activos. Según el FMI los países del G20 están por encima del 100% de deuda frente al PIB en el 2010 y podrían alcanzar el 125% en el 2015. Por el contrario en los países emergentes la deuda apenas alcanza el tercio del PIB y podría descender en los próximos años.

El factor demográfico está claramente a favor de los menos desarrollados. Mientras que en estos la proporción de jubilados frente a población activa está descendiendo, en países como Japón, Italia, Alemania y Francia para el 2025 habrá tantos trabajadores activos como retirados.

Hay amplios recursos naturales por explotar en muchos países emergentes, no sólo petróleo o metales, sino tierras fértiles y agua, cada vez más claves para la economía mundial.

Las valoraciones de los mercados son muy similares en estos momentos, cuando los fundamentales están claramente a favor de los emergentes. La crisis europea es un claro ejemplo de que los riesgos no siempre vienen del mundo menos desarrollado.

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