Los dos posibles escenarios que se abren en Turquía: el optimista y el de riesgo


Las revueltas en Turquía han disparado las dudas de los inversores sobre la idoneidad o no de invertir en este momento en su mercado. El malestar social en Turquía ha desestabilizado los activos financieros turcos y, según algunas gestoras como AXA IM, a partir de ahora se abren dos posibles escenarios: “en el escenario optimista, el riesgo político y la presión del mercado cesan, en cuanto el gobierno asuma una postura más conciliadora. En el de riesgo, se intensifica el malestar social, alimentado por el período electoral prolongado, dando lugar a una crisis en la balanza de pagos. En este caso, las fuertes reservas de divisas del banco central serán de gran valor”.

Según explica la entidad francesa en su último informe Spotlight, la conmoción en Turquía tiene poco en común con las economías devastadas por la primavera árabe: tanto la desigualdad de ingresos como la pobreza están descendiendo en Turquía y el desempleo juvenil es bajo. “Lo que los diversos manifestantes en Turquía comparten es un profundo sentimiento de agravio contra el primer ministro, Erdogan, y el temor de que el carácter laico del Estado turco está en riesgo”, explican los expertos de AXA IM. La firma gala no es, sin embargo, la única que se ha pronunciado sobre lo que está sucediendo en Turquía.

Según Matthieu Belondrade, cogestor de renta variable emergente en Natixis AM, boutique perteneciente al grupo Natixis Global Asset Management, a pesar de que Turquía ha visto triplicar su PIB per cápita hasta los 10.500 dólares (desde los 3.500 de 2002), existe una cierta fatiga en el país con respecto al AKP y Erdogan. “Esta fatiga puede estar relacionada con la forma en la que el partido AKP está gobernando el país, a veces descrita como rígida, o al hecho de que la formación tiene una agenda religiosa oculta en un país fuertemente unido a la doctrina laica de Ataturk... Más recientemente, las conversaciones de paz con el partido kurdo PKK tuvieron un efecto divisorio entre la población…”.

Para el experto, la renta variable turca podría registrar debilidad durante un periodo prolongado de tiempo, ya que “no vemos hasta ahora cómo las autoridades pueden manejar la situación”. Eso no quiere decir, sin embargo, que las perspectivas para su economía sigan siendo positivas a largo plazo. De hecho, el experto reconoce seguir pensando que Turquía es una de las economías más prometedoras en el universo emergente, por lo que, según explica, “podríamos considerar volver a entrar en este mercado a finales de este año si los acontecimientos no derivan en una crisis política más grave”, asegura el gestor de Natixis AM.

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