“Los dividendos y los bajos tipos de interés tentarán al inversor a entrar en bolsa”


Los inversores minoristas parecen seguir cautelosos. Aunque en las últimas semanas se hayan producido entradas moderadas de dinero en fondos de renta variable, desde enero de 2008 los inversores de EEUU han retirado un total neto de 336.000 millones de dólares de fondos de renta variable nacionales e internacionales, hecho que refleja la pérdida de confianza que se ha generado a partir del estallido de la crisis financiera y de las recientes turbulencias del mercado. 

 

Así lo asegura Oliver Ginguené, estratega jefe de Pictet Asset Management en el Barómetro correspondiente al mes de abril, informe en el que la gestora suiza reconoce estar esperando que la combinación del aumento de los dividendos por parte de las compañías y los bajos tipos de interés “sirvan de reclamo a los inversores para volver a la renta variable”. Y es que, según señala la firma, durante los dos primeros meses del año, hubo 100 empresas del S&P 500 que aumentaron o iniciaron el pago de dividendos, frente a unas 80 que lo hicieron en todo el 2011.

 

“Las elevadas posiciones de liquidez de las empresas, unido al hecho de que los ratios de pago de dividendos se encuentren actualmente en un nivel anormalmente bajo del 29% frente a la media histórica de más del 40%, indican que las empresas tienen mucho margen para aumentar los pagos a sus accionistas”, asegura Ginguené. Por lo tanto, “el crecimiento de los dividendos debería ser una característica cada vez más destacada en el panorama de inversión”, apunta. 

 

Pese a los signos de crecimiento autosostenido que está mostrando la economía estadounidense, en la mente de los inversores no faltan las inquietudes. “La economía europea sigue luchando por librarse de una nueva recesión, mientras que los problemas de deuda soberana aún no se han resuelto totalmente”, asegura el estratega jefe de la helvética. De hecho, países como España “podrían necesitar en cierta medida rescates financieros”.  

 

El riesgo soberano todavía es significativo, especialmente en Portugal, donde los rendimientos de la deuda a largo plazo, del 10,7%, indican claramente que los inversores esperan que el país sea el próximo candidato a una reestructuración de la deuda. “Aunque creemos que no existe una amenaza inmediata de incumplimiento, es difícil ver cómo se pueden reducir los niveles de deuda en países como Portugal y España mientras las tasas nominales de crecimiento sigan siendo muy inferiores a los rendimientos nominales de la deuda”. 

 

A todo ello hay que sumar que, dada la aportación de China al crecimiento mundial en los últimos años, su ritmo de recuperación relativamente flojo ha templado el optimismo de los inversores. Esto no enfría, sin embargo, el entusiasmo de Pictet AM por la renta variable emergente, sobre todo teniendo en cuenta que los directivos de las empresas están esperando un crecimiento renovado que desencadene una recuperación de los beneficios.  

 

En este sentido,  “creemos que la probabilidad de una mejora a corto plazo en las perspectivas de beneficios conducirá a una recuperación del sentimiento de los inversores, unas estimaciones que podrían empezar a aumentar en los próximos dos meses”. Como resultado de ello, Ginguené reconoce estar elevando la exposición a unos mercados emergentes que, según sus estimaciones, cotizan con un descuento del 15% con respecto a los desarrollados.  

 

En lo que respecta al mercado de renta fija, el crédito sigue siendo la clase de activo favorita para el estratega jefe de Pictet AM, lo que le lleva a mantener una postura sobreponderada en bonos tanto con grado de inversión como especulativo.

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