Los cuatro pilares que sustentan los 40 mayores planes de pensiones de empleo


Los 40 mayores planes de pensiones de empleo españoles se comportan bastante mejor que el sistema de empleo en conjunto gracias a cuatro pilares que los sustentan. Para Towers Watson y su director de Inversiones, David Cienfuegos, su éxito pivota sobre el asesoramiento experto, la dedicación, el seguimiento adecuado y el establecimiento de objetivos claramente definidos. A pesar de que, a priori, pueden parecer obvios a la hora de gestionar, no todos los planes de empleo nacionales los implementan, realidad que la consultora multinacional refleja con sus cifras.

En la distribución de rentabilidad a cinco años del sistema de empleo en su conjunto, la mediana se sitúa en el 2,86%, mientras que la de los top-40 se eleva hasta el 3,75%. Tras estos 89 puntos básicos de diferencia a favor del top-40, existen causas que los justifican.

De acuerdo a las conclusiones extraídas del estudio realizado por Towers Watson, el 82% del top-40 cuenta con asesoramiento experto o una estructura dedicada; de ellos, un 39% dispone, incluso, de un órgano específico o comité de inversiones en el que analizan en exclusiva las inversiones del fondo; un 75% del top-40 realiza un análisis de las inversiones del fondo con una frecuencia trimestral o mensual y, finalmente, el 68% del top-40 reexamina el mandato de inversión al menos con una periodicidad anual o, en muchos casos, con mayor frecuencia si cabe.

Esto se traduce, según Cienfuegos, que en el periodo de cinco años que incluye las grandes caídas de mercado del 2008, los 40 mayores planes de empleo que llevan a cabo esta revisión, como mínimo de forma anual, obtienen una rentabilidad del 2,21%, mientras que para el sistema de empleo en general se sitúa en el negativo 1,24%, lo que equivale a un diferencial anual de 345 puntos básicos, diferencial que, en términos acumulados durante el periodo de cinco años, supone 1.848 puntos básicos.

Definir objetivos de rentabilidad claros y presupuestos de riesgo

Aquellos planes de empleo del top-40 que tienen establecido un objetivo de rentabilidad obtienen resultados superiores a los de aquéllos que no lo tienen definido. Durante el periodo de los últimos cinco años, la mediana de rentabilidad de los fondos que tienen definido un objetivo de inversión claro es del 4,16%, frente al 2,43% de aquéllos que no lo tienen claramente fijado.

Además, el 79% de los grandes fondos del top-40 establecen un presupuesto de riesgo para la consecución de su objetivo y, por eso, según Towers Watson, “están mejor preparados”. 

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