“Los convertibles es el activo correcto si no sabes qué esperar de 2013”


A falta de escasas semanas para que se cierre el ejercicio, parece que 2012 será otro buen año para el mercado de bonos convertibles. Entre enero y diciembre, la rentabilidad que ha ofrecido esta clase de activo roza el 7%, un porcentaje que supera claramente el retorno del 5,6% que cosechan las acciones y el 5,8% de los bonos. Ahora, el inversor se pregunta: ¿es demasiado tarde para apostar por este mercado o aún estoy a tiempo? “Los convertibles son el activo correcto en el que invertir si no sabes qué esperar de 2013”, afirma Alain Eckmann, gestor de carteras UBS Global Aseet Management. “Invertir hoy en este mercado tiene mucho sentido”, apunta.

Según explicó el experto en una presentación celebrada en Madrid, “las acciones cotizan a precios atractivos pero, en un entorno de crisis de deuda soberana, abismo fiscal y tensión en Oriente Medio, el riesgo es muy elevado. La otra opción sería apostar directamente por el mercado de deuda, algo que no recomiendo ya que, en mi opinión, el buen comportamiento registrado por los bonos en los últimos 15 años no se repetirá en los próximos 15 años”. A su entender, los convertibles son un activo defensivo. “Si el mercado va bien, ganas y, si no, las pérdidas no son muy abultadas”.

Para Eckmann, los convertibles son una manera defensiva de obtener exposición a las acciones. “En un año de repunte de las cotizaciones, esta clase de activo recoge de media el 80% de la subida del mercado. Por el contrario, en situaciones de corrección, absorben el 40% de la caída”, afirma. Tal y como está configurado el UBS Global Convertible Bond Fund, cuando el mercado se comporta mal, el fondo registra un peor comportamiento que el índice de referencia, si bien cuando sube la brecha que genera con respecto al selectivo y los competidores es tremenda, revela.

“Seguimos un proceso basado en los fundamentales (bottom-up). Cogemos el universo de bonos convertibles y analizamos el riesgo, el potencial de retorno y nos preguntamos por qué deberíamos prestarle dinero a esa compañía. Conocemos el índice de referencia pero no nos ceñimos a él. Nokia, por ejemplo, tiene un peso en el índice muy importante, pero nosotros creemos que no dispone de buenos productos para competir en el mercado, por lo que no invertimos en la compañía. "Es cierto que su evolución fue favorable y que ello nos hizo perdernos parte del repunte, pero no son sentíamos cómodos con esta posición y preferimos no mantener exposición a ella", reconoce.

“No compramos activos por ser defensivos. Algunos se han vuelto muy caros. Tampoco invertimos pensando en su liquidez. Solo pensamos en las perspectivas de la compañía”, asegura Eckmann. A su juicio, el mercado está dividendo en dos bloques. “El primero está formado por blue chips, que son compañías de gran tamaño y, por lo general, que cotizan a niveles muy elevados. El segundo está compuesto por empresas de menor tamaño, más complejas, menos líquidas y donde existen grandes oportunidades de inversión”, señala. En la firma hacen análisis desde un punto de vista fundamental. “No invertimos a una semana ni a un mes, sino a largo plazo”, asevera.

Desde un punto de vista fundamental, el experto cree que los mercados de renta variable están en precio. “Muchos bonos convertibles se convierten en acciones con alfas muy altas”. Por otro lado, el experto opina que los spreads de crédito todavía están cotizando en niveles muy atractivos a pesar del reciente encogimiento vivido. “Incluso con una continuación de esta tendencia, el 'carry' de los bonos convertibles es muy bueno en estos momentos. La diversificación del crédito continúa siendo la clave”, asevera el experto de UBS Global AM.

La gestión la hace desde Zúrich, ciudad donde Eckmann tiene su base de operaciones. “Al gestionar un fondo global Zúrich es un buen lugar ya que, cuando entras a la oficina, el mercado asiático permanece todavía abierto y, antes de irte, Estados Unidos está en la apertura”. Dada la condición de gestora global de UBS Global AM, los equipos de gestión se encuentran distribuidos por todo el mundo. “Entiendo mi trabajo como hacer un puzzle. Elijo las mejores ideas que aporta nuestro equipo. Ese modelo de gestión supone una ventaja frente a la boutique, que se ve más limitada en ese sentido”.

Con el objetivo de estar lo más cerca posible de su cartera, el experto reconoce que tratan de visitar las compañías que, una vez pasados todos los filtros de selección, son incluidas en el fondo. El objetivo de mantener estos encuentros es conocer al equipo directivo de la empresa y saber cómo responden ante determinadas situaciones y preguntas, bien sea en persona o a través de conferencias. De los 120 nombres que integran actualmente la cartera de su fondo, existen algunos españoles, como por ejemplo Meliá Hotels y FCC. El fondo está completamente invertido.

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