Los CASSH: los nuevos BRIC del mundo desarrollado


Ya son una decena los acrónimos que intentan dar pistas para una inversión en el mundo emergente desde un punto de vista regional o de acuerdo a distintos criterios de inversión, como el crecimiento o la situación económica. A los BRIC, Next-11, EAGLES, CIVETS, el club del 7%, MAVINS, MINT, VISTA, 3G o MITSK, términos acuñados por distintas gestoras a lo largo de los últimos años –Goldman Sachs AM, BBVA Research, HSBC Global AM, Fidelity Worldwide Investments, JP Morgan AM, Standard Chartered o Citigroup- se une ahora un nuevo concepto, el de los CASSH, un grupo de países que está fuera del radar del considerado como mundo en desarrollo pero que, según Russ Koesterich, director de gestión y estrategia de inversiones de iShares, podría hacer sombra a los BRIC e incluso sustituirlos por su potencial. El grupo, constituido por lo mejor dentro del mundo desarrollado, está formado, según sus siglas, por Canadá, Australia, Singapur, Suiza y Hong Kong.

 

En este caso, el criterio de BlackRock no es tanto de crecimiento fulgurante (aunque, de media, los países del tienen potencial para crecer entre 1,5 y 2 veces más rápido que otras economías desarrolladas) como de fortaleza, pues el grupo ha sido seleccionado teniendo en cuenta países que se encuentran en una mejor posición que la eurozona, EEUU o Asia tras la crisis financiera, y destacan por su fuerte situación fiscal, bajos niveles de deuda y también credenciales de crecimiento, según el experto. “Hemos visto que estos mercados han sido capaces de batir a los demás y pensamos que es un tema de varios años, no una tesis de inversión que funcione sólo durante cuatro o cinco meses”, afirma.

 

En cuanto a las fortalezas de estos países, Koesterich destaca que Canadá está bien situado para beneficiarse de los desequilibrios de muchos de los mayores países desarrollados, que últimamente se han manifestado en la depreciación del dólar, el euro y el yen. Por eso cree que el mercado canadiense puede ser muy útil en términos de diversificación para el inversor.

 

Con respecto a Australia, el único país del grupo que además forma parte de índices emergentes, como el MAVINS -formado por México, Australiia, Vietnam, Indonesia, Nigeria y Sudáfrica- destaca que sus expectativas de crecimiento están sólo ligeramente por detrás de los otros países asiáticos, con un déficit de alrededor del 3% del PIB el año pasado y del 1% este año según las previsiones. “El sistema de jubilación del país está entre los más fuertes del mundo. Tras una década de contribuciones necesarias, los trabajadores australianos tienen más de 1,2 billones de dólares invertidos en fondos que los ciudadanos de otros países”, afirma.

 

Singapur debería crecer más rápido también que otros países desarrollados, y de Suiza destaca su capacidad de ofrecer rentabilidad sobre activos de entorno al 43%, debido parcialmente al gran segmento del mercado suizo que está concentrado en sectores como el farmacéutico o el consumo básico. Por último, Hong Kong también formaría parte del grupo CASSH gracias a sus cuentas saneadas: tiene un significativo superávit en vez de déficit, mientras otros países del grupo tienen un déficit medio menor al 1% frente al 7,5% de los países desarrollados. En este caso, también juega a favor la infravaloración de la divisa, un 40% según el índice Big Mac. 

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