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“Los bonos ligados a la inflación y el high yield son atractivos”


La crisis será larga y profunda y, aunque el mercado presenta ya muy buenas oportunidades de inversión, no hay que tener demasiada prisa por entrar en los activos de mayor riesgo. Ésta es la visión de Mickael Benhaim, director global de renta fija de Pictet Asset Management.



“La recesión actual puede ser la peor en décadas y presenta ciertas similitudes con la crisis de 1981-1982. El fondo de la crisis se tocará a finales de 2009 o en la primera parte de 2010. Pero la recuperación será lenta”, afirma.



Según este experto, el BCE podría bajar los tipos hasta el 2% en el corto plazo y la Fed podría todavía recortar hasta otro medio punto en Estados Unidos. “Hace sólo cuatro meses, la principal preocupación era el miedo a la estanflación. Hoy el problema es la deflación. Creo que vamos a registrar una tasa de inflación negativa o cercana a cero en Estados Unidos hacia la primera mitad de 2009”, señala.



Para Benhaim, los precios actuales de muchos activos presentan oportunidades de compra interesantes. Pero hay varios motivos para mantener la cautela. “No creemos que la fase de despalancamiento y liquidación indiscriminada de activos pueda terminar antes del primer trimestre del año próximo”, explica.



Además, la selección de valores será fundamental. Los errores pueden resultar muy costosos. “Las tasas de impago siguen bajas, pero repuntarán. En 2010, podrían alcanzar entre un 12% y un 15% en Estados Unidos y Europa. Hasta ahora, no han subido los impagos porque las empresas cuentan con balances sólidos y no han tenido en general grandes necesidades de financiación. Pero a medida que pase el tiempo y se mantengan las restricciones en el crédito, las necesidades de financiación se harán patentes”, destaca.



A pesar de las presiones sobre la renta fija gubernamental, Benhaim cree que la rentabilidad no subirá en el corto plazo. El responsable de Pictet AM afirma que hay que analizar muy bien en qué parte de la estructura de capital de una compañía se invierte. Los tramos más senior resultan más atractivos ante la posibilidad de impagos.



“Puede ser mejor entrar en high yield que en renta variable. Los bonos high yield se vuelven cada vez más interesantes; pero hay que ir invirtiendo de forma gradual”, señala.



Otro de los activos que sigue muy de cerca son los bonos ligados a la inflación. “Habrá que volver a pensar en la inflación en el futuro. Quizá no sea en 2009 ni en 2010, pero sí más adelante. Por eso creo que ya resulta interesante mirar los bonos ligados a la inflación”, comenta.