Long/short y distressed: estrategias estrella para el crédito corporativo en 2010


Las estrategias alternativas más idóneas para sacar partido a las oportunidades que ofrece el mercado de deuda son long-short crédito y distressed. “El año pasado fue muy fácil ganar dinero con la primera estrategia, que ofreció retornos superiores al 30%, pero en 2010 la clave estará en hacer una mayor selección”, afirma José Luis Ezcurra Magaña, responsable de Harcourt Investments para Iberia y ponente de la quinta conferencia que organiza Tressis sobre estrategias de gestión alternativa y en la que se habló sobre renta fija.

Las estrategias alternativas más idóneas para sacar partido a las oportunidades que ofrece el mercado de deuda son long-short crédito y distressed. “El año pasado fue muy fácil ganar dinero con la primera estrategia, que ofreció retornos superiores al 30%, pero en 2010 la clave estará en hacer una mayor selección”, afirma José Luis Ezcurra Magaña, responsable de Harcourt Investments para Iberia y ponente de la quinta conferencia que organiza Tressis sobre estrategias de gestión alternativa y en la que se habló sobre renta fija.

En este sentido, el experto apuesta por elegir gestores más pequeños y entrar en emisiones de crédito más modestas, fáciles de entender y que no interesen a grandes fondos, aprovechando la diferencia entre jugadores muy locales y grandes gestores. “En crédito corporativo, long-short es sin duda la estrategia estrella para este año pues, aunque los problemas de refinanciación de deuda de las compañías derivarán en rentabilidades peores de lo esperado a corto plazo, los gestores pueden anticiparse y ponerse cortos. Es difícil hacerlo directamente, pero pueden posicionarse bajistas con respecto a compañías del mismo sector o en el sector en sí, o vía índices”, explica Ezcurra.

"Otra estrategia interesante en 2010 será la de distressed, pese a su iliquidez y la exigencia de posiciones a muy largo plazo, características que harían “muy complicado y costoso” su adaptación al formato UCITS. “Aún hay mucho papel distressed en el que entra dinero, porque habrá una oleada de defaults este año, con lo que pueden aprovecharse las oportunidades diversificando tanto por tamaño de los gestores como por su forma de análisis y ámbito geográfico”, explican desde Harcourt. Una estrategia en la que han aumentado su participación y que supone el 15% de su fondo de fondos.

También resulta interesante, dentro de las estrategias direccionales, la deuda de mercados emergentes, mediante el arbitraje de países entre sí, que han sufrido la crisis en distinta medida. Sin embargo, la estrategia long-short tipos de interés presenta más problemas porque, aunque ofrece rentabilidades muy atractivas, de hasta el 20%, la volatilidad y el apalancamiento son muy elevados.

Con respecto a las estrategias de valor relativo, desde Harcourt buscan gestores con menor apalancamiento para sacar provecho al arbitraje de tipos de interés, pues, “gracias a las políticas monetarios, los spreads están algo más abiertos”. En cuando a los MBS y ABS, “es una estrategia que nos gusta, pero con gestores de tamaño grande que puedan dar mucha calidad y aportar mucho alfa”, apostilla.

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