Lo que los inversores deben vigilar en los próximos meses


Lo más relevante en el último mes ha sido el cambio de actitud del BCE, que se muestra ahora más proactivo de cara a apoyar el crecimiento económico (frenando la apreciación del Euro) y evitar mayores presiones a la baja sobre la inflación. Por su parte, la primera comparecencia de la próxima presidenta de la FED apunta a que no hay prisa por empezar a retirar los estímulos monetarios, y parece que éstos se mantendrán hasta confirmar una recuperación sólida y sostenida. Una recuperación que en el tercer trimestre del año ha perdido fuelle a ambos lados del Atlántico, y que obliga a analizar con especial cuidado los indicadores adelantados de ciclo que iremos conociendo en las próximas semanas, y que determinarán si la desaceleración vista es coyuntural y da paso a una aceleración del crecimiento en el último trimestre del año y en 2014.

Este entorno de bajo crecimiento y baja inflación (que no deflación) nos lleva a mantener nuestra visión de mercado: en un entorno de bajos tipos de interés, y con la promesa de los bancos centrales de que se mantendrán en esos niveles por una larga temporada, la renta variable sigue siendo la mejor alternativa de inversión a medio plazo. Consideramos que las bolsas seguirán apoyadas por flujos de inversión en busca de rentabilidad. Sin descartar movimientos de volatilidad en el corto plazo, seguimos apreciando por tanto valor en renta variable, ya no tanto por “re-rating” (mejora de múltiplos bursátiles) como por la esperada recuperación de los beneficios empresariales a futuro. Son varios los factores que podrían determinar momentos de volatilidad en el corto plazo que deberían ser aprovechados para incrementar posiciones en renta variable:

1) Inicio del “tapering” de la FED. ¿Marzo 2014? Las TIRes subirán, pero el movimiento podría ser más ordenado que en mayo al producirse el “tapering” sólo si se confirma una recuperación económica sólida. El impacto será menor en TIRes si el “tapering” viene acompañado de un reforzamiento del “forward guidance” de tipos de interés, rebajando tasa de paro objetivo (del 6,5% actual al 6-5,5%), lo que garantizaría tipos de interés bajos durante más tiempo.

2) BCE: el siguiente paso es incierto. ¿Riesgo de decepción? El margen de actuación en política convencional se va agotando y Draghi no hizo referencia a ninguna medida de política monetaria no convencional (compra de activos, profundización del “forward guidance”), al contrario que Praet (economista jefe del BCE), dispuesto a utilizar el balance del BCE para cumplir con su mandato de estabilidad de precios en el medio plazo. Sin embargo, no hay que olvidar las crecientes discrepancias (Alemania +Holanda y Austria) en el seno del BCE, que podrían suponer un posible freno a medidas adicionales del BCE y a avances en la integración bancaria.

3) Crisis fiscal en Estados Unidos. Recordamos que el acuerdo alcanzado a mediados de octubre es temporal (se aumenta techo de deuda hasta 7-febrero-2014 y se reabre la administración hasta 15-enero-2014). Se mantiene por tanto la incertidumbre sobre un acuerdo fiscal y los inversores tendrán que afrontar las nuevas negociaciones a principios de 2014.

4) Macro. Es necesario confirmar la recuperación económica y que ésta se traslade a los resultados empresariales: que la desaceleración 3T13 en Estados Unidos sea puntual (efecto “shutdown”) con posterior aceleración del crecimiento, y que la ralentización del crecimiento en Europa en 3T13 sea también pasajera.

Autor de la imagen: faungg's photo, Flickr, Creative Commons

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