“Lo que ha hecho subir a los bonos frente a las acciones ha sido la emoción humana, no los hechos”


“La naturaleza de los recientes rallies que ha experimentado el riesgo respaldan la idea de que lo que ha provocado la subida de los precios de la renta fija con respecto a los de la renta variable en anteriores períodos ha sido la emoción humana y no los hechos concretos”. Así lo cree Dave Fishwick, director de Inversión Macro y Renta Variable para M&G Investments, quien considera que es necesario ser cautos a la hora de evaluar los factores que condicionan la recuperación del riesgo al persistir todavía algunos riesgos subyacentes para la economía mundial. “No obstante, no puede ignorarse la solidez de las señales de valoración que apuntan al atractivo de la renta variable si se comparan con los activos seguros”, explica el experto.

“En la actualidad, el reto para los inversores reside en la interacción entre las señales de valoración claras a medio plazo, que benefician a la renta variable en detrimento de los activos considerados ‘seguros’, y la naturaleza de los últimos cambios que se han producido en los precios. Podría defenderse que ha sucedido lo correcto, pero existe el riesgo de que en parte se haya debido a los motivos equivocados”, asevera. En la firma creen que pese a que existen riesgos de sobra conocidos para la economía mundial y a que los movimientos que se han registrado recientemente en los precios sugieren que es necesario ser cautos, desde el punto de vista de una inversión a largo plazo el mayor riesgo sería ignorar las atractivas señales de valoración que se todavía ofrecen.

¿Continuará el rally de la renta variable?

Pese a las alentadoras tendencias anteriormente señaladas, en muchos casos los movimientos de los precios han sido rápidos y no han ido acompañados de una mejora igualmente extrema de las variables fundamentales. De hecho, Fishwick reconoce que las expectativas generales de crecimiento mundial y beneficios en la mayoría de las regiones del mundo han caído y continúan deprimidas, lo que indica que existen puntos de vista incoherentes entre los operadores del mercado. “Hay quienes han justificado que esta aparente incoherencia se debe a que la política de los bancos centrales ha empujado las rentabilidades disponibles en ‘activos seguros’ hasta niveles muy poco atractivos y ‘obligado’ a los inversores a asumir más riesgo, mientras que otros han hablado de forma más general sobre una ‘gran rotación’ de la renta fija a la renta variable”.

En general el experto asegura observar este tipo de argumentos con cierto grado de escepticismo, ya que parecen excesivamente simplistas y superficiales. “Sea cual fuere la causa, la naturaleza de los cambios en los precios requiere que planteemos ciertas preguntas. Cuando los activos que usted considera atractivos se mueven rápidamente a su favor, ¿cuál es la reacción adecuada? Nuestra filosofía de inversión se basa en participar cuando las señales de valoración son atractivas, como sucede actualmente, y graduar las exposiciones en respuesta a la volatilidad. Por tanto, pese a que actualmente es necesario ser cautos, seguimos considerando que en este momento la renta variable mantiene un atractivo relativo como la oportunidad de inversión más obvia en comparación con los activos considerados seguros”.

¿Burbuja financiera?

Fuera de los mercados de renta variable, gran parte de los comentarios se han centrado sobre la cuestión de si existe una burbuja en los mercados de renta fija, sobre todo en la deuda soberana de occidente. La rentabilidad real predominante es muy poco atractiva -incluso negativa en algunos casos-, pero ya lleva así un tiempo, y el reto analítico que plantea es si estos bajos niveles de rentabilidad real ofrecidos constituyen un cambio estructural, necesario para generar crecimiento, o son ‘un accidente que tenía que ocurrir’.

“Creemos que, además de que las verdaderas burbujas en muy raras ocasiones van acompañadas de tantos comentarios en los que sean descritas como tales, las actuales rentabilidades muestran escasas perspectivas de ofrecer el tipo de rendimientos que han ofrecido en los últimos años. Recientemente se ha producido un cambio de tono en los comentarios de mercado, en los que se hace un mayor énfasis sobre los peligros que plantea hoy en día poseer renta fija. Si la deuda continúa con sus malas rentabilidades y las acciones con su buen comportamiento, los inversores podrían dejar a un lado su deseo de «conservar el capital a toda costa», que ha caracterizado su comportamiento durante los últimos años”.

La guerra de divisas y la política de los bancos centrales

Otro tema que Fishwick reconoce estar analizando con detenimiento son las posibles implicaciones de una política más divergente entre los bancos centrales de todo el mundo, sobre todo para los tipos de interés al contado. “Tras salir de un período en el que ha existido cierto grado de consenso respecto a la importancia de los objetivos de inflación y el uso de la política monetaria para conseguir este propósito, en 2012 muchos bancos centrales han dado muestras de su disposición a adoptar políticas menos convencionales. En caso de que se volviese a una política divergente generalizada entre los bancos centrales y a las guerras de divisas, en el mercado de divisas podría producirse un aumento de la volatilidad y generarse oportunidades para quienes estén pendientes de él”.

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