Lionel Aeschlimann, CEO de Mirabaud AM: “Nos parece incompatible ser inversores responsables y comprar índices”


A medida que avanza el mes de noviembre, crecen las presentaciones de gestoras a clientes (y periodistas) en las que analizan qué ha pasado el año que está a punto de acabar y, sobre todo, qué esperar para el año que viene tanto desde el punto de vista macroeconómico como en lo que respecta a la evolución de los mercados y, sobre todo, cómo puede afectar ese contexto a una industria como la de gestión de activos que vive en un constante proceso de transformación.

Una de esas gestoras ha sido la suiza Mirabaud AM. Su CEO, Lionel Aeschlimann, quien también es socio y miembro del Comité Ejecutivo del Grupo Mirabaud, se ha pronunciado sobre tres de las grandes tendencias de la industria: el auge de la gestión pasiva, la inversión socialmente responsable y la necesidad de la industria en ofrecer soluciones alternativas ante la dificultad creciente que tiene los mercados tradicionales por ofrecer rentabilidades atractivas.

Sobre la primera cuestión, se ha mostrado contundente al afirmar que Mirabaud no se plantea entrar en el negocio de gestión pasiva como sí han hecho en los últimos años otras gestoras consideradas puramente activas. “La competencia es feroz y con los rendimientos tan bajos ha llevado a muchos inversores a enfocarse solo en el coste. Nosotros no queremos ser una fábrica de productos ni un supermercados si no concentrarnos en 5 o 6 competencias: renta variable global, renta variable emergente y renta variable europea y en renta fija tenemos un equipo que hace gestión flexible y retorno absoluto”, afirma.  Y de hecho, se muestra confiado en que el boom que ha experimentado la gestión pasiva pierda fuelle en los próximos años debido a un contexto de mercado que ya no será tan alcista como en el pasado.

Además, el CEO de Mirabaud AM duda de que este tipo de gestión pueda beneficiarse de una de las grandes megatendencias de la industrias como es la implementación de la inversión socialmente responsable. “Nos parece incompatible ser responsable y comprar índices, no nos gusta la gestión pasiva. Para qué comprar una cesta con todo si puedes seleccionar lo que quieres tener”, afirma, al tiempo que defiende la creciente necesidad del sector financiero por contribuir a la inclusión social. “Antes de invertir la última pregunta que te tienes que hacer es qué puede salir mal y atendiendo no solo a criterios financieros sino extra financieros. Hay que integrar en la gestión ambos riesgos, ya que tienen un impacto en el precio. Por eso siempre hemos querido que los gestores integren este tipo de análisis extra financieros en la construcción de sus carteras”, apunta.

Hay también otra tendencia en la industria que la gestora suiza sí está abrazando de cara a un futuro en el que conseguir rentabilidades positivas en mercado será cada vez más complicado a medida que se prolongue la política de tipos al 0%. Y esa no es otra que la de ofrecer activos alternativos a sus inversores. De hecho, hace un año y medio lanzaron un fondo de capital riesgo privado que invierte en negocios familiares y están preparando otros dos vehículos similares para tratar de aprovechar ese potencial que ofrecen ahora los mercados privados y conseguir estabilidad de inversores a largo plazo.

No habrá recesión…al menos no en 2020

En cuánto a cómo ve la firma suiza el mercado de cara a 2020, la primera conclusión es que son positivos ya que no consideran que se vaya a producir una recesión, al menos no en 2020. “Somos optimistas con respecto al PIB porque habrá menos incertidumbre con respecto a la guerra comercial y el Brexit y el impacto positivo de la política monetaria”, afirma Gero Jung, economista jefe de Mirabaud AM. Y es por ello que en un contexto en el que consideran que el ciclo alcista no ha acabado, opten por recomendar la inversión en renta variable global y emergente y en renta fija corporativa así como en emergente.

Ese optimismo general también lo aplican a España ya que aunque defienden que el crecimiento será menor que el visto en el pasado, seguirá siendo superior al de la media europea (pronostican un alza del 1,8% en 2020) y “más sostenible que el pasado”. Y eso a pesar de que sí creen que el riesgo político influye en la visión que pueden tener los inversores sobre España. “El riesgo político ha pesado en los últimos años y, de hecho, el potencial de muchas empresas del Ibex el año pasado era mucho mayor a lo que han subido al final. Veíamos al Ibex muy por encima y hay inversores internacionales que no quieren venir a España por el riesgo político”, afirma Aeschlimann.

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