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LFP Convertibles 2010, primer peldaño hacia el riesgo


La característica más destacable de este fondo es su estrategia de vencimiento fijo. Gracias a que todas las emisiones vencen en fechas similares podemos establecer de antemano, de forma aproximada y siempre que no aparezca ningún impago en la cartera, la rentabilidad anualizada hasta vencimiento. Actualmente el YTM anualizado se encuentra en el 2.78%. Como añadido, el fondo mantiene el potencial de revalorización a través de un posible incremento de la delta (actualmente en el 0.99%) en caso de que el rally en la Renta Variable se mantenga hasta el vencimiento.

A diferencia de otros fondos cerrados, no tiene comisión de reembolso o suscripción fuera del periodo de comercialización, por lo que el inversor tiene total libertad y facilidad de entrar y salir del fondo en cualquier momento.

Evolución del fondo contra peers de convertibles tradicionales e Indice Exane europeo:

En el grafico comparamos el fondo con un grupo de fondos destacados de la categoría y con el índice Exane europeo de convertibles. De esta manera podemos apreciar realmente la baja sensibilidad del fondo de LFP a las caídas en la renta variable.

Introduciendo el elemento de volatilidad en el análisis se hace más evidente que no podemos clasificar al fondo de LFP como un fondo de convertibles al uso, y por lo tanto preferimos sacarlo de la categoría para no distorsionar las comparativas.

Corelaciones y Betas:

Si comparamos con mas detalle el fondo con su índice de referencia, el Exane Europe Convertibles observamos una correlación que se sitúa en el 55%. También es destacable la correlación de tan solo el 23% con el MSCI Europe. Pero sin duda nos interesa especialmente el comportamiento del fondo en momentos de caídas del mercado: con una Beta Negativa de tan solo un 13% con el MSCI Europe el fondo de LFP nos ofrece una protección muy aceptable en momentos de caída de la renta variable europea gracias a la delta tan baja que tiene actualmente.

Conclusión: Fondo muy recomendable entendido como el primer peldaño de incremento de riesgo en una escalera que nos debería conducir en fechas próximas a la compra de fondos de bonos convertibles más tradicionales.