Legg Mason compra la británica Martin Currie para reforzar su gama de producto europeo y emergente


A lo largo del último año, distintos responsables de Legg Mason Global Asset Management habían venido insistiendo en la necesidad de la gestora de reforzar el negocio con la adquisición de una boutique que le permitiese a la entidad estadounidense complementar su oferta de producto, especialmente en renta variable europea y emergente. Esta necesidad surgía en un momento en el que Legg Mason Global AM acumulaba un importante volumen de caja, que le permitía afrontar sin problemas la operación. El problema era dar con la boutique adecuada y, lo que era aún más importante, conseguir retener el talento que había dentro. Pues bien: la búsqueda ha terminado.

Como parte de sus planes de expansión internacional, -la última compra fue la de QS- Legg Mason Global AM ha anunciado la adquisición de Martin Currie, firma británica con un patrimonio de 10.000 millones de dólares especializada en la gestión de renta variable, con una gama de ocho productos en renta variable europea, global, global emergente (tanto que invierte en Asia como en China) y japonesa. Aunque por ahora se desconocen los detalles del acuerdo, se espera que la operación de adquisición quede completada en el cuarto trimestre del año, sumándose así al resto de filiales de la entidad: Brandywine Global, ClearBridge Investments, The Permal Group, QS Investors, Royce & Associates and Western AM.

El acuerdo contempla que la división de Legg Mason Global AM de renta variable australiana, con 2.500 millones de dólares en activos bajo gestión, quede bajo el paraguas de Martin Currie.

El sello de Sullivan

Desde que Joseph Sullivan (en la imagen) asumiese el cargo de presidente y consejero delegado de Legg Mason Global AM en octubre de 2012, el cambio de rumbo que ha dado la entidad ha sido muy perceptible. Las expectativas sobre la entidad se han disparado, como demuestra el hecho de que la acción haya multiplicado por tres su valor desde la llegada del nuevo responsable, situándose ahora por encima de los 50 dólares. La nueva estrategia emprendida por Sullivan parece explicar parte de este comportamiento.

Sullivan considera que la diversificación de la gestora por clase de activo -entre productos de renta variable, renta fija y alternativos-, así como la distribución geográfica del negocio –más del 40% proviene de fuera de Estados Unidos siendo Europa la región que crece a un ritmo más elevado en términos porcentuales- ha permitido a Legg Mason Global AM aumentar su patrimonio. Según el responsable de la entidad, “el cliente es lo primero” y para prestarle un buen servicio hay que trabajar cada día para ganarse su confianza dándole lo que pide, que en su opinión no es otra cosa que valor añadido.

En la presentación celebrada por la entidad en Londres hace un año, Sullivan aseguraba que en la firma se centran en tres aspectos clave. El primero, el desarrollo de productos relevantes para el cliente, centrándose especialmente en tener una diversidad de productos y servicios. El segundo punto sería en el resultado de los productos que ofrecen, prestando especial importancia al fomento del talento en los equipos de gestión y en retenerlo en la casa. Por último, Sullivan destaca el equipo de distribución, donde 500 profesionales tienen la misión no de tener que captar todos los días, sino de mantener una buena relación con el cliente para así poder atender sus necesidades de inversión.

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