Latinoamérica: El Dorado de la deuda emergente


En un entorno de tipos bajos y con el dólar de capa caída, la deuda emergente en moneda local gana cada vez más atractivo. “Este tipo de activos ha pasado el test de la crisis. En 2008 cayó sólo un 5%”, explica Mary-Thérèse Barton, gestora de Deuda Emergente de Pictet AM. Barton destaca la solidez de los mercados emergentes tanto en términos de crecimiento del PIB como de equilibrio presupuestario. “Las reformas estructurales han permitido que estos mercados se encuentren en una buena situación, incluso más allá del momento del ciclo y del empuje de las materias primas”, señala.

Según la experta, las mejores oportunidades en deuda emergente se encuentran en el mercado latinoamericano. Así, con datos a cierre de septiembre, los bonos de la región se han revalorizado un 30% en lo que va de año, mientras que el conjunto de la renta fija emergente ha crecido un 19%.

De cara al futuro, Barton considera que Latinoamérica es el mercado más sensible al mercado alcista, gracias a su elevada exposición a las materias primas y el enorme potencial del mercado brasileño. Además, esta región recibe fuertes inversiones de Asia. “En conjunto, tanto en Latinoamérica como en Europa, Medio Oriente y África es recomendable mantener la exposición a variaciones de tipos de interés en la parte alta de la curva, a largo plazo, donde todavía se percibe que hay prima”, comenta la gestora.

En cuanto a la inversión en divisas, que en los fondos de Pictet de deuda emergente se gestiona de forma separada, Barton tiene una visión general alcista, con determinadas apuestas de valor relativo, como la adopción de posiciones largas en el ringgit de Malasia y cortas en el dólar de Singapur.

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