Las tres claves para elegir un fondo de renta fija


Los mercados de bonos llevan varias semanas inmersos en una nueva tormenta. La situación de Irlanda no sólo ha afectado a sus emisiones de deuda, sino que está salpicando a otros países periféricos, como Grecia, Portugal, Italia y España.

Según publica Expansión, las caídas del precio de estos activos se han traducido en el retroceso de la rentabilidad de numerosos fondos de renta fija. Para no llevarse sorpresas, tres elementos resultan claves al analizar un fondo: conocer el emisor, la duración y la divisa en la que se encuentra el fondo.

Respecto al primer punto, el inversor debe tener más presente que nunca quién emite los títulos de renta fija que integran la cartera del fondo. Deuda pública de Estados; emisiones privadas de empresas; bonos de elevada calidad crediticia; high yields de compañías de menor calidad crediticia; títulos asociados a un índice donde existe una entidad que garantiza la rentabilidad o bonos convertibles emitidos por las propias compañías son algunos de los integrantes del cóctel que compone un fondo de renta fija. En un momento en que los países periféricos son más castigados, las emisiones de estos Estados y de las compañías de estos países sufrirán más la nueva tormenta.

A esta heterogeneidad de emisores se añade la posibilidad de elegir el plazo de la emisión. No es lo mismo que el fondo cuente con emisiones que vencen en un año que otro producto con bonos que vencen en diez años. En condiciones normales de mercado, cuanto más largo es la duración, más elevada debería ser la rentabilidad que ofrece, ya que el inversor inmoviliza más tiempo el dinero en el emisor. Pero también hay que tener en cuenta que cuánto más larga es la duración, más sensible será ese bono a un cambio en los tipos de interés. Por ejemplo, al inversor que tiene un bono que ofrece un 3% durante los cinco próximos años y las nuevas emisiones que se pueden encontrar en el mercado ofrecen un 5%, le costará más vender este activo que al emisor que tiene el mismo bono al 3% y que vence en los próximos seis meses.

Duración

Enrique Borrajeros, socio de Abante Asesores, explica que “la duración de un bono permite medir, aproximadamente, las variaciones del precio del activo ante cambios en los tipos de interés. Una mayor duración hace que el precio del bono sea más volátil, para lo bueno y para lo malo”. Una subida de los tipos afecta negativamente a la renta fija ya emitida, y una reducción le beneficia.

La elección de estos fondos, por tanto, depende de las expectativas sobre los tipos de interés. Victoria Torre, responsable de análisis y producto de Selfbank, explica que “aunque se descuenta que será el año que viene cuando se empiecen a ver alzas de los tipos (los más osados hablan incluso de 2012), lo cierto es que la mejoría en la economía podría llevar a las autoridades a incrementarlos antes de tiempo”. Ante esta situación Victoria Torre recomienda prudencia al elegir la duración de la cartera y no ir a plazos demasiado largos. Borrajeros también considera que apostar por el largo plazo quizás no sea una buena idea. “De estar en renta fija pública, estaría en duraciones cortas”, señala.

Stéphane Monier, responsable global de renta fija y divisas de Lombard Odier, explica que “los bonos a corto plazo de prestatarios con dificultades fiscales también reflejan el perfil de vencimiento de la deuda y el plazo de ayuda de los mecanismos de rescate”. Este experto cree que con la situación deteriorándose en Irlanda, “es probable que veamos a los inversores exigir una prima aún más agresiva a medida que se acaba el año”.

Cubrir exposición

Por eso, a juicio de Ángel de Molina, director de análisis de fondos de Tressis, hay más potencial en fondos con posibilidad de cubrir las duraciones e incluso tomar posiciones negativas. Si el ahorrador se decidiera por un fondo de bonos a corto plazo, este experto destaca Carmignac Sécurité y Pimco Low Average Duration; mientras que Victoria Torre optaría por BGF Euro Short Duration Bond. Y a medio plazo, las opciones serían Rothschild Euro Corp Bonds Mid Term (Selfbank) o Carmignac Global Bond (Tressis).

En relación a la duración, los expertos aconsejan que la elección final del producto se vincule al horizonte temporal del inversor. Si bien a corto plazo puede sufrir volatilidad, lo importante es lograr los mejores resultados cuando se llegue a la meta. Así, creen que lo ideal es que el ahorrador elija productos cuya duración media se aproxime a su horizonte temporal.

Un tercer factor a tener presente es la divisa. Los problemas de Irlanda pueden pasar factura a toda la zona euro y la propia divisa, lo que puede hacer más interesante invertir en estos momentos en emisiones de otras zonas geográficas. En Tressis se decantan por productos como el Pimco Unconstrained o el Robeco Luxorente.

 

Profesionales

Lo más leído