Las reglas de Flossbach von Storch para preservar el capital de sus clientes…


Flossbach von Storch es una gestora con casi 20 años de historia. La entidad fue fundada en Alemania por Bert Flossbach y Kurt von Storch. Ambos se conocieron en la Universidad de Colonia cuando estudiaban Administración y Dirección de Empresas. Les unió su pasión por los mercados financieros. Sus inicios no fueron fáciles. La compañía nació en 1999, justo en medio de la burbuja de las puntocom, con el objetivo de gestionar el patrimonio de un número reducido de inversores privados. La crisis golpeó con violencia a los mercados financieros. En 2003 el DAX había perdido prácticamente un 70% de su valor. Fueron años de rentabilidades negativas para la mayoría. También para los fondos de Flossbach von Storch, aunque éstos ofrecieron retornos mejores que los del índice. De aquella experiencia tanto Flossbach como Storch aprendieron importantes lecciones han marcado hasta hoy la filosofía y la forma de gestionar en la entidad.

“Aunque nuestros clientes estaban satisfechos por haber obtenido unos resultados mejores que los de los mercados, reflexionamos y nos preguntamos cuál sería la mejor forma de proceder para lograr preservar el capital de los inversores una vez descontados los costes, los impuestos y la inflación”, explica Kurt von Storch en una reciente presentación en Madrid. El cofundador de Flossbach von Storch recuerda cómo, de aquella experiencia, surgieron entre 2002 y 2003 los que hoy son los cinco principios de inversión de la gestora, los cuales están representados de manera simbólica en las cinco puntas que luce en su logo corporativo. “Dichos principios no responden a cuestiones académicas, sino pragmáticas: es una cuestión de diversificación (de no poner todos los huevos en la misma cesta), ser flexible, centrarse en valores de calidad, apostar por compañías solventes (poco endeudadas) y con valoraciones atractivas”.

A partir de entonces, cada posición que han construido en las carteras de los fondos que gestionan han pasado estos filtros. La consistencia de esta filosofía de inversión fue testada por los mercados financieros en 2008, con el estallido de la crisis financiera. “Entonces, las rentabilidades de nuestros productos fueron mucho mejor no solo en términos relativos sino absolutos. Esa fue la prueba definitiva. Eso nos hizo plantearnos abrir el abanico y ya en 2007 habíamos ampliado la gama de fondos que comercializábamos; en 2010 creamos nuestro negocio institucional; en 2012 nos expandimos creando nuestra división en Luxemburgo, de la cual depende la oficina española que dirige Javier Ruiz Villabrille; en 2014 lanzamos el Instituto Flossbach von Storch para que diese una visión a largo plazo sobre la evolución macroeconómica, de los mercados financieros y de las compañías… Son algunos de los hitos que hemos ido conquistando en nuestra compañía”, enumera.

Todo ello ha dado como resultado a la mayor gestora independiente de Alemania. A finales de 2017 tenía un millón de clientes y 37.000 millones de euros en activos bajo gestión, siendo además una de las boutiques más reconocidas por los selectores europeos, de acuerdo con la encuesta Fund Buyer Focus que anualmente publica la consultora MackayWilliams. También ha sido reconocida, por tercer año consecutivo, como la Mejor Gestora Multiactivo de Gran Tamaño en Europa por Thomson Reuters Lipper Fund Awards. De los productos que comercializa, la estrategia Flossbach von Storch - Multiple Opportunities es la piedra angular de su gama, aunque también dispone de otros productos que destacan por los buenos resultados obtenidos, lo que les ha permitido ganarse la calificación de fondos consistentes Funds People, como el Flossbach von Storch - Bond Opportunities, o su gama de multiactivos, todos con el sello de consistencia: el Flossbach von Storch - Multi Asset – Balanced, el Flossbach von Storch - Multi Asset – Growth y el Flossbach von Storch - Multi Asset – Defensive, este último también con la distinción de producto Blockbuster Funds People.

“A pesar de las crisis de mercados que hemos ido sufriendo, año tras año hemos sido capaces de ir aumentando nuestro volumen de activos bajo gestión. Somos independientes por convicción, tanto en la manera en la que pensamos como actuamos a la hora de gestionar nuestra compañía. Eso es lo que nos diferencia. El 85% del capital de la gestora está en las manos de sus fundadores y el resto en la de los empleados. Hacemos las cosas paso a paso. Desde que fundamos la compañía hasta el 2016, año en el que abrimos oficina en España, han pasado 17 años. Ha sido una decisión muy meditada. España e Italia son dos mercados muy atractivos para nosotros. El mercado español es muy similar al alemán a nivel de distribución y los clientes españoles demandan productos multiactivos con un enfoque muy similar al que nosotros tenemos”, afirma Kurt von Storch.

“Sin someternos a la rigidez de los índices, buscando oportunidades allí donde estén siendo disciplinados y, sobre todo, aplicando el sentido común, creemos que este enfoque será muy apreciado también por los inversores españoles, especialmente en un escenario de mercado incierto que hace necesario contar con gestoras capaces de construir carteras sólidas y resistentes ante las turbulencias del mercado, pero sin sacrificar la rentabilidad esperada”. El cofundador reconoce que las oportunidades de inversión son escurridizas tanto en renta variable como en renta fija, pero las hay. “Hoy es difícil encontrar compañías de calidad atractivas por valoración. Son una clase de acciones que ha corrido mucho en los últimos diez años. En renta fija el entorno también es complicado, pero los bonos siguen siendo una clase de activo en la que, si haces bien tu trabajo y gestionas de manera activa y oportunista, puedes generar valor”.

En estos momentos en Flossbach von Storch apuestan por una cartera en la que se mezclen acciones, invirtiendo en compañías con un modelo de negocio estable y una valoración razonable; bonos, de manera oportunista y que tengan un perfil de riesgo/retorno atractivo; y oro, tanto de forma directa como indirecta y como cobertura y medida de última instancia. También recomiendan mantener parte de la cartera en liquidez para disponer de la flexibilidad necesaria para poder reaccionar rápidamente a los cambios en el entorno de mercado que puedan producirse.

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