Las razones de Invesco para invertir en China


A mediados del año pasado apostaron fuertemente por China y acertaron. Ahora, y después de una corrección bursátil que deja entrever un mayor potencial alcista, Samantha Ho, gestora jefa del fondo Invesco PRC, se siente aún más cómoda para entrar, pues lo peor ha quedado atrás. “El suelo de la crisis se produjo en 2009 y ahora es momento de recuperación”, que vendrá apoyada por varios proyectos pendientes de aprobación destinados a estimular la economía, especialmente en infraestructuras y consumo, tanto en áreas urbanas como rurales.

Ho considera un sinsentido el hecho de que la bolsa suba moderadamente teniendo en cuenta el crecimiento del país. “No es una historia de comprar hoy y vender mañana, sino de largo plazo, porque todos saben que China lidera el crecimiento global”, asegura. De hecho, sus previsiones indican que en 15 años podría representar el 25% del PIB global. El motor económico está dentro del país, si bien este año también habrá una recuperación en las exportaciones.

Así, y frente a una contribución negativa al PIB el año pasado, éstas podrían volver a tener un peso positivo, lo que daría lugar a crecimientos cercanos al 10%. “Entre las exportaciones, vemos cómo caen los bienes agrícolas frente a un fuerte impulso de la maquinaria”, un cambio de patrón muy esperanzador para Ho. A la vuelta a terreno positivo de las exportaciones también contribuirá Taiwán, gracias a la producción de bienes electrónicos que pueden jugar un papel clave dentro del sector exterior, si bien también suponen una oportunidad para el mercado doméstico.

Los dos fondos de renta variable de Invesco en el país, Invesco PRC e Invesco Greater China, están posicionados en todo el mercado, con un máximo del 10% en acciones A, para aprovechar las oportunidades en todas las regiones, incluyendo las rurales. Por sectores, Samantha Ho sobrepondera farmacéuticas y gas natural, debido a la reforma sanitaria y el alto consumo respectivamente. Sin embargo, infrapondera las compañías de telecomunicaciones, que afrontarán nuevas inversiones sin crecimiento en los beneficios, y las utilities, reguladas y controladas por un Gobierno que no permitirá una subida de tarifas.

Con respecto al impacto de las últimas medidas tomadas por el Gobierno para enfriar los créditos, Ho considera que después de la caída de los últimos meses de 2009, los bancos están ansiosos por realizar concesiones. “La correlación entre los préstamos y la bolsa es muy alta, y habrá que vigilar los vaivenes”, advierte.

Con todo, el impulso de los créditos será uno de los puntos fuertes de la economía china, pues ahora está en niveles más normalizados, junto a un crecimiento económico superior al 8%, una divisa estable y una inflación controlada, en niveles del 3% y por la que no cabe preocuparse. Samantha Ho niega que exista una burbuja: “No hay una excesiva inversión en China si comparamos con otros países de la región. Es más, aún se necesita mucha más, especialmente fuera de las grandes ciudades, en lugares en los que no se construyó en los Juegos Olímpicos”, asegura. En el segmento inmobiliario, cree necesaria la construcción de más viviendas, pero de menor coste y dirigidas a población con menor poder adquisitivo.



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