Las políticas?...no es la economía…


Las políticas?...no es la economía…

 

Si hacemos un repaso a este último año lo que nos encontramos es que el devenir de los mercados ha estado marcado por las tan traídas y llevadas políticas monetarias de los bancos centrales así como el excesivo endeudamiento de las economías desarrolladas.

 

Ya comenzamos el año marcado por la negociación del presupuesto en EE.UU. lo que se llamó el “fiscal cliff”, aplazado para marzo que de nuevo se aplazó para septiembre, y que de nuevo se aplazó para enero 2014. Tantas veces se nos dijo que “venía el lobo” que en octubre cuando se produjo la parálisis en Estados Unidos con el cierre de la administración (hasta el 17 de octubre) los mercados se lo tomaron con total tranquilidad. Y es que llegando a la fecha límite se alcanzó un acuerdo de mínimos y se tomó el gobierno una prórroga hasta comienzos de 2014. El Tesoro norteamericano tendrá financiación hasta el 7 de febrero de 2014 y la Administración tendrá presupuesto hasta el 15 de enero de 2014. Luego veremos…más de lo mismo?

 

Por el lado de la Política Monetaria estadounidense la turbulencia llegó a los mercados a mitad de año con las palabras e intenciones de Bernanke. A mediados de año, con los datos macroeconómicos que se iban publicando le llevó a considerar que la Reserva Federal estaba ya lista para reducir sus compras mensuales por valor de 85.000millones $ de deuda y de hipotecas, (las medidas no convencionales de política monetaria). Estimaba que la economía americana estaba creciendo a un ritmo modesto y se fijaba además una tasa de desempleo objetivo en un rango de 7%-6,5% (actualmente 7,3%).

Esto no fue bien recibido por el mercado y el mes de junio acabó con caídas de los mercados bursátiles y subidas de las Tires de los bonos, con las materias primas sin levantar cabeza, sobre todo aquellas correlacionadas con el dólar. Todo esto con implicaciones para los países emergentes, en el tipo de cambio haciendo tabalear a sus economías. A la vez que se especula sobre la ralentización del crecimiento de China, locomotora en los últimos años.

Así, los bancos centrales tuvieron que iniciar una política de comunicación, de cara a tranquilizar a los mercados sobre la retirada “ordenada” de los estímulos monetarios. Porque la salida de la crisis y la tan añorada recuperación no acababan de materializarse, ya que en los datos macroeconómicos se nos da una de cal y otra de arena, no acaba de haber una tendencia clara de crecimiento mundial.

Lo lograron y los mercados/inversores ya estaban mentalizados de que en la reunión del 18 de septiembre la FED iba a reducir su compra de bonos, pero, finalmente no se produjo a la espera de más datos que confirmen la recuperación de la economía. Se eleva el umbral de tasa de desempleo a partir del cual se reducen las compras, 6%...y?… Todo ello fue celebrado por los inversores con subidas de los mercados bursátiles y una relajación en el aumento de los tipos de interés a largo plazo de la deuda americana, así como una relajación en la presión de las divisas emergentes.

Entre tanto Bernanke será sustituido por Janet Yellen al frente de la FED cuando finalice su mandato (31/01/2014). Más motivos para la euforia.

 

No nos olvidamos del entorno europeo. La tan llevada crisis en la Eurozona, crisis de deuda, de solvencia y de crecimiento, con la negociación de la Unión Bancaria como telón de fondo, todo ello en un ambiente de inestabilidad del gobierno portugués y del gobierno italiano, con Berlusconi buscando protagonismo, y las elecciones alemanas en septiembre de las que en diciembre ya tenemos la gran coalición. La Política Monetaria hará todo lo que sea necesario, como desde hace ya dos años. Y qué hizo? Inesperadamente recortar los tipos a un mínimo histórico de 0,25%.

 

Por lo tanto lo que tenemos y con lo que hay que lidiar es con un entorno de incertidumbre, de inestabilidad y de riesgo en el cual en los mercados pesan más las noticias políticas que la publicación de los resultados empresariales y los fundamentales de las compañías.

 

Pero…El dinero quema en las manos, todo se compra, nadie quiere estar fuera del mercado “dinero llama a dinero”.

 

En el mercado lo que existe es:

  • Optimismo. Hay ganas de creer en una recuperación.
  • La liquidez pesa en las carteras y hay apetito por el riesgo.
  • Se está a la espera que se produzca la llamada “gran rotación” que los fondos se desplacen de la renta fija a la bolsa.
  • Las políticas monetarias de los bancos centrales siguen siendo las protagonistas.
  • No obstante el “momento euforia” es difícil que se mantenga.

 

Y 2014? Pues veremos, esperemos que no esté tan condicionado por las políticas monetarias y fiscales, declaraciones y rumores…uf…que nos dejen un poco descansar y trabajar.