Las ocho implicaciones para la inversión del nuevo escenario macro


La clave para tener éxito en la inversión no es ser capaz de predecir el futuro con el poder de la clarividencia, sino ver el presente con claridad. A día de hoy, esto se cumple más que nunca en un mundo que se recupera de una crisis financiera, y marcado por el descontento político, una flexibilización monetaria extrema y los hondos prejuicios arraigados entre los inversores. En su última publicación trimestral, J.P.Morgan AM ha tratado de ofrecer esta claridad, examinando los grandes temas que, según la gestora, definen el entorno económico global de las inversiones y analizando tanto las oportunidades como los riesgos para los inversores a largo plazo.

Tal y como explica la firma en su informe Market Insights correspondiente al tercer trimestre, un crecimiento global más equilibrado en 2013 ofrece más oportunidades que riesgos para los inversores. “China parece estar estabilizándose, aunque con un ritmo de crecimiento más lento. Entretanto, aunque los problemas a corto plazo en muchos mercados emergentes han causado recientemente pérdidas tanto en la renta fija como en la variable de estos países, las perspectivas de crecimiento y unas valoraciones atractivas hacen que los bonos y acciones de ME sigan siendo moderadamente atractivos para los inversores a largo plazo. Por su parte, aunque todavía se enfrentan a grandes desafíos fiscales, Japón muestra claramente un momentum más fuerte.

Europa ha entrado en modo recuperación y, con valoraciones bajas y la promesa de que continuará fluyendo el dinero fácil, ofrece oportunidades tanto en la renta variable como en el crédito”. En lo que respecta a Estados Unidos, la firma considera que el momentum de la economía americana parece dar muestras de mejora y, pese a que esto debería llevar a la Reserva Federal a reducir las compras de bonos y aumentar los tipos de interés, también debería contribuir a que se prolongara el ya importante rally del mercado bursátil. El refuerzo gradual de la economía global debería también servir de apoyo a una variedad de inversiones alternativas”, afirman.

Sin embargo, los factores más anómalos en el entorno de inversiones actual son las políticas monetarias de excesiva flexibilización de los bancos centrales de los países desarrollados y la extrema cautela de muchos inversores individuales e institucionales. Estas anomalías continúan jugando en contra de los que todavía están sobreponderados en liquidez y a favor de los que han invertido en carteras equilibradas de activos a largo plazo. Y es que la mejora de la situación conlleva implicaciones para el inversor, que en la gestora resumen en siete aspectos clave:

1. Un crecimiento global más equilibrado con menos riesgos evidentes debería continuar favoreciendo la renta variable global frente a la renta fija y la liquidez.

2. La dinámica de la oferta y la demanda conduce inevitablemente a un crecimiento más lento en China.

3. Dado que más de la mitad de la población global vive en mercados emergentes con economías en proceso de ralentización, es probable que los precios de las materias primas se mantengan moderados.

4. A medida que los inversores adopten una visión más equilibrada sobre los mercados financieros, en los mercados emergentes las perspectivas para la renta variable parecen más favorables que para la renta fija.

5. Pese al éxito inicial de la ‘Abenomía’, sus mayores desafíos están por venir: cómo mejorar una situación fiscal prácticamente fuera de control sin abocar nuevamente a Japón a la recesión y a una crisis financiera.

6. Los signos de mejora de los principales países europeos y la prolongación de la flexibilización monetaria hacen que la renta variable europea sea una opción atractiva, pese a los riesgos persistentes de las economías periféricas.

7. Las perspectivas de un crecimiento económico más fuerte, menos riesgos y unos tipos de interés bajos aunque en aumento, hacen que la renta variable estadounidense siga siendo una de las clases de activos más atractivas del mundo pese al incremento de las valoraciones.

8. El ajuste del mercado laboral estadounidense obligará a la Fed a retirar gradualmente la flexibilización cuantitativa prevista, lo que generará un aumento de los tipos y una rentabilidad relativa inferior de los sectores más sensibles a las variaciones de tipos dentro de los sectores de renta fija y variable estadounidenses.

Según J.P.Morgan AM, los inversores globales deberían ser capaces de reconocer cómo los bancos centrales globales han distorsionado el entorno de inversión empujando los tipos de interés tanto a corto como a largo plazo a niveles muy poco atractivos. “Una idea generalizada, en particular desde la crisis financiera, es que los mercados financieros globales resultan de alguna manera ‘inamovibles’ para la persona media, lo que hace que les resulte difícil obtener buenos resultados en la inversión equilibrada a largo plazo. Irónicamente, en 2013 los bancos centrales parecen haber trucado el juego desde el otro lado, haciendo que a quien acumule liquidez le resulte enormemente difícil superar a una cartera equilibrada. Aunque los tipos de interés a largo plazo suban, esto seguirá sucediendo en los próximos años, lo que manifiesta la importancia de aprovechar las oportunidades de inversión en un mundo más equilibrado”.
 

Archivos adjuntos

Empresas

Noticias relacionadas

Lo más leído