Las normas de ESMA reducirán los beneficios que las gestoras obtienen por prestar valores


Las gestoras que operan en mercados europeos que permiten realizar operaciones de préstamo de valores tendrán que devolver todos los beneficios que obtengan por las mismas a sus inversores, según las nuevas normas anunciadas el miércoles por la Autoridad Europea del Mercado de Valores (ESMA). Según el texto, tendrán que informar sobre esas actividades y el riesgo asociado a las mismas, y deben devolver los ingresos netos generados (restando los costes operativos) al producto UCITS, es decir, a los inversores.

Esta decisión del supervisor europeo hará que muchas entidades que tradicionalmente obtenían gran parte de sus ingresos del préstamo de valores vean mermados sus beneficios. Y es que las gestoras argumentan que la actividad mejora sus retornos y reduce los costes, si bien es cierto que existen pocos datos sobre los beneficios que genera, pues mantienen el secretismo. Pero, sea como fuere, se calcula que las nuevas normas les generarán reducciones millonarias de sus ingresos (la gestora presta un valor tradicionalmente a hedge funds o a gestores que se posicionan cortos a cambio de una comisión). El impacto será fuerte sobre todo en proveedores de ETF con modelo de réplica física, que habitualmente utilizan la operativa para obtener ganancias extra.

"Veo positivo que ESMA busque armonizar la normativa dado que hay mucha disparidad. También apoyo que se informe con transparencia, dado que hay mucha opacidad", comenta Gabriel Padilla, fundador y director de SecFin Consulting. Pero considera que la norma debe ser aclarada por ESMA. "Actualmente las gestoras se quedan con una parte de los ingresos por la gestión de las carteras y del riesgo. Es práctica habitual que los agentes prestamistas se queden con un porcentaje del importe generado", explica. De igual manera, las gestoras que autogestionan sus programas de préstamo de valores "se quedan con una parte de los ingresos generados para los fondos. Por ejemplo, BlackRock mantiene el 40% y devuelve a los fondos el 60%", explica.

En este sentido, la ley supondrá un reto para modelos de negocio como el de dicha gestora, con fuertes ganancias derivadas del área de fondos cotizados, iShares. BlackRock se defiende en los medios británicos indicando que esas normas situarán su negocio en desventaja frente a los proveedores de ETF con réplica sintética, menos afectados por la nueva regulación. En declaraciones a Funds People, comentan que trabajarán "con ESMA y los reguladores nacionales para entender la aplicación de las guías, cuando se acerque el momento de la implementación, para preservar los beneficios de la práctica de préstamo de valores" para sus clientes y para los mercados de capitales.

"Dado que la norma establece que se debe aportar al fondo “todos los ingresos menos costes operativos”, entiendo que favorece el uso de terceros frente a los programas autogestionados", dice Padilla. "Cada programa es diferente, pero en los casos en que la gestora hace las veces de agente, ésta debe ser compensada por la gestión tanto de los ingresos como del riesgo. Si no es así, no tendrán incentivos para mantenerse en este negocio", critica.

Según Edhec-Risk Institute, "nadie pensó que ESMA iría tan lejos como lo ha hecho. Las nuevas reglas cambian la situación y el modelo de negocio de proveedores de ETF que han elegido el sistema de réplica física porque el préstamo de valores representa importantes fuentes de ingresos para las gestoras”, asegura. Y es que, según explica, esos ingresos no se corresponden con ganancias desproporcionadas, pero permiten a los ETF contar con comisiones más bajas. "Como resultado de recibir todos los beneficios derivados de la práctica, puede esperarse que las comisiones de gestión incrementen”, asegura, aunque matiza que la normativa tendrá un beneficio: clarificará los costes reales de la réplica y asociados con el riesgo asumido por la práctica de préstamo de valores. Para el instituto, las nuevas reglas en este sentido también impactarán en los volúmenes negociados en dicho mercado, clave para asegurar un buen nivel de liquidez y eficiencia de los mercados bursátiles.

La normativa relativa al préstamo de valores no será de aplicación en España, puesto que la legislación actual prohíbe estas prácticas, algo que la CNMV no tiene idea de cambiar y que reclama desde hace años la patronal del sector de fondos, Inverco.

Otras exigencias

Según lo establecido por ESMA, cuando un producto tenga estos acuerdos, debe ser capaz de recuperar el valor prestado o poner fin a dicho acuerdo en cualquier momento. El supervisor tomó esa decisión a pesar de que reconoce en el documento que muchas entidades, en las respuestas a su consulta, estaban en contra, porque podría disuadirlas de participar en este tipo de transacciones.

Sin embargo, y a pesar de esas restricciones, el supervisor no ha establecido en sus guías finales límites a la proporción de activos que un producto UCITS puede implicar en operaciones de préstamo de valores.

La norma podría entrar en vigor a finales del primer trimestre 2013 (una vez se publiquen las guías definitivas sobre transacciones con repos, abiertas a consulta hasta el 25 de septiembre, se traduzca todo el documento a los diferentes idiomas oficiales y pase un periodo de dos meses). Y siempre que los supervisores nacionales no se opongan en ese plazo.

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